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¿Cuándo se formó el petróleo?.

El petróleo como es sabido, tiene un aspecto líquido viscoso cuyo color varía entre amarillo y pardo obscuro hasta negro, presentando reflejos verdes. Además posee un olor característico y flota en el agua.

La palabra petróleo significa “aceite de piedra”, y el citado nombre fue originado a partir de la fusión de los vocablos “petro” y “óleo”, tratándose de una mezcla en la que coexisten en fases sólida, liquida y gas, compuestos denominados hidrocarburos.

Los mencionados compuestos que lo forman son moléculas basadas principalmente en los elementos carbono e hidrógeno, términos estos que dan origen al concepto de “hidrocarburos”.

En su estructura, además aparecen, derivados del azufre.

Y es importante saber, que los crudos presentan asimismo en su fisonomía, pequeñas cantidades de nitrógeno, y metales como el hierro, níquel, cromo, vanadio, y cobalto.

El número de átomos de carbono y la forma en que están colocados dentro de las moléculas de los diferentes compuestos proporciona al petróleo diferentes propiedades físicas y químicas.

Así tenemos que los hidrocarburos compuestos por uno a cuatro átomos de carbono son gaseosos, los que contienen de 5 a 20 son líquidos, y los de más de 20 son sólidos a la temperatura ambiente. 

Proceso del petróleo

Por lo general, el petróleo tal como se lo extrae de los pozos, no puede ser utilizado como energético, pues el crudo en sí está compuesto de hidrocarburos de más de cinco átomos de carbono, es decir, hidrocarburos líquidos.

Por lo tanto, para poder aprovecharlo convenientemente, es necesario separarlo en distintas fracciones que constituyen los diferentes combustibles como el gas - avión, gasolina, turbosina, diesel, gasóleo ligero y gasóleo pesado. Este proceso se realiza aplicándole altas temperaturas en grandes destilerías, lográndose a través de este proceso, los productos citados.

Ahora bien, luego de este breve análisis acerca de la composición química del petróleo, es apropiado que nos aboquemos a saber como se formó, es decir, de donde proviene el tan preciado mineral que nos permite gozar de un estándar de vida mejor.

Pues la vida sin el petróleo no podría ser como la conocemos. Del crudo obtenemos gasolina y diesel que permiten a los automóviles y autobuses desplazarse, combustible para barcos y aviones. Asimismo, es utilizado para generar electricidad, obtener energía calorífica para fábricas, hospitales,  oficinas y diversos lubricantes para maquinaria y vehículos.

La industria petroquímica usa productos derivados de del mismo para fabricar plásticos, fibras sintéticas, detergentes, medicinas, conservadores de alimentos, hules y agroquímicos.

El petróleo ha transformado la vida de las personas y la economía de las naciones. Su descubrimiento creó riqueza, modernidad, pueblos industriales prósperos y nuevos empleos, motivando el crecimiento de las industrias mencionadas

Origen del petróleo según la ciencia

La teoría científica más aceptada acerca de su origen indica que fue formado a partir de materia orgánica, vegetal y animal, que en grandes cantidades fue depositada hace cientos de millones de años, siendo cubierta posteriormente por capas de suelo y rocas que bajo el influjo de calor y presión, logró finalmente la formación de los compuestos que originan los aceites llamados petróleo y los compuestos gaseosos asociados a ellos.

De todos modos, el problema fundamental que se presenta en la exploración petrolera, es la manera de reconocer el origen y tipo de los materiales que dieron lugar a los hidrocarburos que lo constituyen, ya que la determinación de los factores geológicos que lo produjeron es sumamente importante para poder predecir la localización de nuevos yacimientos o conocer la relación que existe entre los que ya han sido descubiertos.

En los últimos años, se ha desarrollado un método basado en el estudio de fósiles residuales nucleares y moleculares, como es el caso que resulta de los derivados de moléculas orgánicas por lo que se les atribuye el nombre de biomarcadores.

Estas moléculas aunque se encuentran en cantidades pequeñas, pueden dar información relacionada tanto al origen como a los procesos causantes de la formación de los hidrocarburos.

Al provenir estos residuos como marcadores de los compuestos originales, se puede saber acerca de ellos, así como los procesos que han sufrido y cuánto tiempo ha transcurrido desde el inicio del depósito de esos ingredientes primarios, por lo que pueden ayudar a la exploración y explotación del petróleo dando mayor información sobre los tipos de material constituyente y los ambientes donde están depositados.

También pueden usarse estas características del petróleo para identificar la roca, llamada generadora, que dio origen a los hidrocarburos.

Estos conocimientos son de extrema importancia ya que con frecuencia el petróleo no se encuentra en el lugar de su formación, sino más bien es localizado en otro lugar, en rocas llamadas almacenadoras, muchas veces distantes de las rocas generadoras. Esta es quizá, en la exploración del petróleo, la información más valiosa que hasta el momento se puede atribuir a los biomarcadores.

Esto que hemos dicho es posible porque los elementos que componen las moléculas son, a su vez, formados por átomos. Los átomos que constituyen los elementos tienen el mismo comportamiento químico, pero pueden presentar pequeñas variaciones en su peso atómico, debido a diferencias en su estructura nuclear. Estos átomos reciben el nombre de isótopos, del Latín isos-igual y topos-lugar, y ocupan el mismo lugar en la tabla periódica de los elementos, por ejemplo los tres isótopos principales del carbono, que son: carbono-12 (12C), carbono-13 (13C) y carbono-14 (14C), han sido utilizados en función a su abundancia relativa.

El isótopo 14C es un átomo radioactivo producido en la atmósfera por el bombardeo de rayos cósmicos y se introduce en el ciclo de la vida por medio de la fotosíntesis de las plantas. Durante la vida del organismo la cantidad de 14C permanece constante; a partir de su muerte la cantidad de 14C baja debido a su propio decaimiento radiactivo. Este hecho es la base para el método de fechamiento radiométrico, que nos ha sido tan útil para conocer la edad de muchos restos arqueológicos.

Esta es pues, la manera mediante la cual los científicos identificaron la edad del petróleo, y de paso, la de las rocas que lo contienen, pues como ya dijimos, para poder medir alguna cosa a través del método de fechado radiométrico, es imprescindible que tal cosa haya tenido alguna vez vida, lo cual no fue así en el caso de las rocas. Este pues, fue el sistema utilizado para determinar el desarrollo de la vida en la Tierra. 

Analicemos

Así es que han llegado a la conclusión de que los primeros indicios de vida en nuestro planeta se remontan a más de 4.000 millones de años de antigüedad.

Hablamos de millones de años, lapsos tan extensos que para tener una clara perspectiva de ellos fue necesario dividirlos en grandes unidades de tiempo geológico.

Estas unidades se denominan eras, que a su vez se clasifican en períodos, y los períodos en épocas.

La más antigua es la era Precámbrica, que comenzó hace unos 4.600 millones de años prolongándose hasta hace  590 millones de años. Luego viene la era Paleozoica, 590 a 248 millones de años. Posteriormente la era Mesozoica, 248 a 65 millones de años. Y por último, la era Cenozoica, 65 hasta nuestros días.

Fue posible conocer acerca de la existencia de los primeros seres que habitaron el planeta gracias al proceso de fosilización, un fenómeno por el cual un organismo viviente se transforma en piedra y deja su huella perdurable a lo largo de los siglos, tal como explicamos antes, y esta antigüedad se mide valiéndose del sistema de fechado radiométrico.

Datos arrojados

Los resultados de los citados estudios han revelado que en los comienzos de su vida, nuestro planeta desarrollaba una gran actividad volcánica. Lava ardiente y gases brotaban de sus entrañas.

Los primeros atisbos de vida datan del período Arcaico, de la era Precámbrica.

Además de las algas y las bacterias, al final del Precámbrico, hace unos 600 millones de años, aparecieron los animales con esqueletos externos en forma de concha.

Al terminar el período Devónico, surgen los anfibios quienes, se arrastraron por primera vez fuera del agua y pudieron vivir parcialmente en la tierra.

Los reptiles aparecieron a fines del Paleozoico, y fueron desplazando poco a poco a los anfibios llegando a dominar el planeta a lo largo de la era Mesozoica.

Los mamíferos surgieron cuando aún reinaban los grandes reptiles. Pero recién alcanzaron toda su relevancia en la Era Cenozoica, y dominaron el planeta junto con las aves y las especies marinas.

Hasta aquí una breve reseña de los resultados obtenidos tras los estudios científicos llevados a cabo por cuerpos de investigadores de diferentes nacionalidades.

Veremos ahora que dice la Torá al respecto.

Primeramente, abordaremos el tema del petróleo, acerca del cual, tal como lo manifestamos, existen varias teorías sobre su formación. Sin embargo, la más aceptada, tal como lo anunciamos arriba, es la teoría orgánica, la cual supone que se originó por la descomposición de los restos de animales y algas microscópicas acumuladas en el fondo de las lagunas y en el curso inferior de los ríos.

Esta materia orgánica se cubrió paulatinamente con capas cada vez más gruesas de sedimentos, al abrigo de las cuales, en determinadas condiciones de presión, temperatura y tiempo, se transformó lentamente en hidrocarburos, con pequeñas cantidades de azufre, oxígeno, nitrógeno, y trazas de metales como hierro, cromo, níquel y vanadio, cuya mezcla constituye el petróleo crudo.

Estas conclusiones se fundamentan en la localización de los mantos petroleros, ya que todos se encuentran en terrenos sedimentarios. Además los compuestos que forman los elementos antes mencionados son característicos de los organismos vivientes.

Ahora bien, existen hombres de ciencia que no aceptan esta teoría. Su principal argumento estriba en el hecho inexplicable de que, hasta ahora sólo 33 campos petroleros en todo el mundo constituyen grandes yacimientos. De ellos 25 se encuentran en el Medio Oriente y contienen más del 60% de las reservas probadas de nuestro planeta.

Pregunta lógica

Salta entonces la pregunta: ¿Cómo es posible que tantos animales hayan muerto en menos del 1% de la corteza terrestre, que es el porcentaje que le corresponde al Medio Oriente?.

Tal reflexión los llevó a confeccionar una teoría la cual pretende que el origen del petróleo no es orgánico, (pese a poseer los mismos componentes que los cuerpos vivos).

Esta controversia, será aclarada de manera brillante por los Escritos Sagrados, en unos instantes.

Aunque primeramente debemos señalar que los científicos han actuado de acuerdo al material que la realidad les suministraba, al cual le debieron adicionar forzosamente una cuota de imaginación.

Para comprender lo dicho, citemos el caso de cierto individuo que aborda un tren en la segunda parada de las diez que recorre en total durante su trayecto. Este hombre toma el tiempo que demoró el vehículo en recorrer las ocho estaciones que había por delante, y de acuerdo a ello, calculó exactamente a que hora el tren partió desde su origen. ç

¿Es correcto este dato obtenido por el pasajero?. La respuesta es que quizá si y quizá no, pues este señor no puede saber si el móvil sufrió en la primera estación, luego de haber partido, un desperfecto que lo mantuvo detenido por espacio de una hora hasta que fue reparado y pudo continuar su marcha. Tampoco sabe si se trata de un servicio diferencial, que inició su recorrido en la segunda estación. Con esto, hemos citado solo algunas de las tantas posibilidades que podrían alterar fácilmente el resultado al que se llegó.

Sintetizando

En síntesis, este individuo que subió en la mitad del recorrido, no puede jamás tener la certeza de la hora de partida de este móvil, a menos que sea informado de ello por alguien que estuvo presente en tal momento, o por medio de otra persona confiable que haya escuchado de quien estuvo allí o ha recibido tal información a través de una vía fiable.

Esto mismo ocurre con los científicos que lograron los resultados arriba expuestos. Ellos, vinieron al mundo después que el mismo fue creado, y a posteriori de que fue poblado de vida, y quiso en esas condiciones averiguar que había sucedido, sin contar con el dato exacto de alguien que sabe con certeza que sucedió en el momento del inicio.

Recolectó la información que estaba al alcance de su mano y supuso al azar, que cada una de las capas que contienen los restos fósiles, se formó progresivamente, una después de la otra, y los restos de seres que contienen, indican que tipo de flora y fauna pobló el planeta en cada una de esas etapas.

Pero él no estuvo allí en el momento en que estas capas se formaron, por lo tanto, su aseveración es solo una suposición, producto de su propia imaginación, la cual puede ser verdad o no.

Y como hasta el momento no apareció en el campo científico una teoría que se le oponga, su deducción sigue en pie. Pero al igual de lo ocurrido acerca de la forma de la Tierra, la cual se creía era plana y sostenida por grandes bestias, hasta que se descubrió que es redonda, constando esto en las Sagradas Escrituras de manera explícita desde hace más de 1800 años (Zohar, parashat Vaikrá 10). Del mismo modo acontece con el asunto de la antigüedad del planeta. Pues consta en el Talmud que tiene menos de 6000 años de vida y no más, para ser precisos, 5763 en el año 2003 de la era común (Cifra calculada en base a lo expresado en el tratado talmúdico de Avodá Zará 9).

Interrogante elemental

Ahora bien, ¿Cómo es posible aseverar lo expuesto cuando existen pruebas concretas como las declaradas por el sistema de datación radiométrica que anuncian una antigüedad de millones de años, demostrándolo claramente las diferentes capas que contienen restos fósiles bien definidos en cada una de ellas?.

El asunto es sencillo, no es la capa hallada en la supuesta era Paleozoica que contenía moluscos con caparazón dura, la primera en formarse, ni estos son los primeros seres que vivieron en el mundo. El desarrollo de la vida fue totalmente diferente, y está muy bien explicado en el Talmud y demás libros pertenecientes a la Torá oral, solo que al igual que lo ocurrido con lo de la forma de la Tierra, cuya información no estaba muy difundida, constando sin embargo con lujo de detalles en los libros Sagrados, eso mismo acontece en la actualidad con nuestro tema.

Veremos antes que nada, acerca de la fiabilidad del sistema radiométrico. Se han medido en los últimos tiempos, a través del citado sistema, elementos tales como conchas de caracoles vivos, arrojando un resultado sorprendente: la cantidad de Carbono 14 que contenían reveló que tales seres tenían 27000 años de antigüedad.

Un instante de reflexión

Ahora bien, reflexionemos un instante: Si estos caracoles al día de hoy, según la medición hecha con Carbono 14 tienen 27000 años, ¿Qué sucedería si esta misma medición hubiera sido realizada a un ejemplar similar cuando fue creado el mundo de acuerdo a la Torá, es decir, hace 5763 años?.

Lo que saldría de esta operación es esta sorprendente cifra que calcularemos enseguida: 27000 años que el caracol tenía en el año 1 según la medición con C14, multiplicado por 5763 años, que es el tiempo transcurrido hasta la fecha (teniendo en cuenta que este caracol de acuerdo a esta medición, cada año cumple 27000 años), tenemos que este ejemplar vivió hace 155.610.000 años.

Más de 150 millones de años transcurridos en solo 5763 ¿Es imposible verdad?. Es por ello, que ya están descartando por completo la fiabilidad en este sistema, solo que hasta el momento los científicos no hallan uno que lo reemplace.

Y esta prueba que presentamos, no significa que el sistema radiométrico no sirve. Lo que acontece, es que no todos los cuerpos permiten el ingreso a la misma cantidad de C14, pues si fechamos el día de hoy a través de el mencionado proceso un mamífero, el resultado obtenido será el real, o sea, que al contener la misma cantidad de C14 que la que hay en el medio ambiente, significa que ese ser es contemoráneo.

Además, hay que tener en cuenta que se necesita una disminución gradual y constante del citado elemento a través del tiempo para que la medición función, como así se requiere que la cantidad que ingresa a la atmósfera sea constante, ya que si algo se interpone en alguna época y no permite al C14 pasar, cuando midamos algún cuerpo que vivió en ese tiempo, presentará en su estructura muy poco C14, lo que nos revelará una edad de cientos de millones de años, o quizá miles.

Y si el globo terráqueo estaba rodeado de vapor en la época del diluvio, es un elemento que bien pudo haber obstaculizado el paso de C14 en ese entonces, lo que ocasionaría en la datación de elementos que vivieron en esa época, una edad millones de veces superior a la real.

Conclusión

Queda completamente claro que la medición tomada acerca de la edad de los fósiles encontrados en las diferentes capas (correspondientes a la era Paleozoica, Mesozoica, etc), no es fiable en absoluto. Son valores obtenidos al azar que de poco sirven si es que se desea llegar a la verdad.

Por lo tanto no existe ninguna prueba concreta de que los caparazones hallados en la capa inferior sean más viejos que los mamíferos encontrados en las capas superiores.

Algo más

Solo que hay un punto aun intrigante, pues si aceptamos lo declarado por el Pentateuco, que manifiesta al comienzo mismo, en su primer libro llamado Bereshit, conocido en Castellano como Génesis, que absolutamente todo, inclusive los seres vivientes fue creado en solo seis días, ¿Cómo es posible que aparezcan capas bien definidas, unas que contienen solo moluscos de caparazón dura, otras que le suceden con restos fósiles de reptiles, luego, más arriba mamíferos gigantescos, hasta finalmente llegar al hombre?.

Es cierto que mediante el sistema de datación radiométrico no se puede llegar a una conclusión fidedigna, pero la progresividad de estas capas al menos dan evidencia de que hubo evolución, primero moluscos de caparazón dura, etc. ¿Cómo entonces la Torá declara algo que la realidad muestra lo contrario?.

Aquí está la cuestión, en este preciso punto llegamos al error que surge por el problema antes expuesto de aquel que abordó el tren en la segunda estación del total de diez que recorre el móvil, y a en base a los datos que recopile en lo sucesivo, pretende calcular a que hora este medio de transporte partió de la estación de origen.

Los científicos que vieron las capas, vinieron al mundo cuando estas ya estaban formadas, por lo tanto, como ya adelantamos, no pueden saber con certeza como verdaderamente este fenómeno aconteció.

Es cierto que la lógica pareciera indicar que el desarrollo se dio como ellos dicen, pero recuerden que con el tren pasó lo mismo, la lógica indicaba que partió solo hace unos minutos de la estación central, cuando en realidad, tras recorrer unos metros sufrió un desperfecto que lo mantuvo en medio de la vía más de una hora, hasta que fue reparado y reanudó su marcha.

El orden de las capas, y la disposición de los fósiles puede apreciarse fácilmente, pero como todo se formó solo se puede saber contando con los datos certeros, y precisamente en los Escritos Sagrados, esta información está disponible.

Como se inició todo, ya lo dijimos, y está explicado paso por paso en el comienzo mismo de Bereshit, o sea Génesis, donde se relata que todo fue creado en seis días, moluscos, peces, reptiles, aves,  anfibios, mamíferos y seres humanos, por lo tanto, todos vivían juntos en la misma época.

Esto aconteció de esta manera hasta que (Bereshit 6: 12) “Todo ser corrompió su camino sobre la faz de la tierra”, por lo tanto:  (Bereshit 6: 13): “Dijo Di-s a Noaj: el fin de todo ser ha llegado delante de Mi, porque la tierra se ha llenado de rapiña por causa de ellos; los Destruiré de (sobre la faz de) la tierra”.

Así es como Hashem ordena a Noaj construir el arca, proceso que le demandó 120 años, e ingresar a él parejas de todas las especies vivas (excepto aquellas que se mixturaron), solo que de aquellos animales denominados puros según la Torá, el Creador encomendó hacer ingresar siete.

Cuando hubo acabado Noaj su obra, comienza el diluvio. (Todo el desenlace de estos hechos es relatado paso a paso en el capítulo 7 del libro “Bereshit”, o “Génesis”).

Resumiendo

Destacaremos solo lo que es relevante para el tema que estamos abordando.

El versículo (Bereshit 7: 11) revela: “En el año 600 de la vida de Noaj, en el segundo mes, día 17 del mes, en ese día se rasgaron todas las fuentes del gran abismo, y se abrieron las ventanas de los cielos”.

1A través de las fuentes del gran abismo que fueron rasgadas expresadas por el versículo y que se abrieron debajo de los continentes, emergía líquido hirviendo proveniente de las profundidades de la tierra.

Al cabo de siete días, se suma el agua que caía de los cielos, el cual era fría, pero al mezclarse con el líquido que fluía del centro de la tierra, también hervía. Aunque luego descendió también azufre y fuego que consumió a los seres humanos que se habían ocultado a través de elaboradas estrategias.

Este efecto se prolongó por espacio de 40 días, tal como lo revela el versículo: (Bereshit 7: 12): Y perduró la lluvia sobre la tierra 40 días y 40 noches”.

Luego las aguas se fortificaron enormemente (por espacio de 150 días adicionales), tal como lo dan a entender los versículos subsiguientes 

Como causa de este proceso, llegamos a la trájica situación declarada más adelante: (Bereshit 7: 21): “Pereció todo ser que se arrastra sobre la tierra, aves, animales domésticos, animales salvajes, y todo ser viviente pequeño que se reproduce en grandes cantidades sobre la tierra, y toda persona”.

El planeta quedó totalmente desolado, a tal extremos que el versículo siguiente sentencia: (Bereshit 7: 22): “Todo aquel que posee hálito de vida en sus narices, de todo lo que habita en lo seco, pereció”.

No queda duda alguna que el globo terráqueo presentaba un aspecto totalmente desolado