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Las
Preguntas
de la gente.

Pregunta
enviada por: Antares
Tema:
la abeja
Mi nombre es Antares, tengo 22 años. Estoy realizando una investigación y por
lo mismo, me interesa conocer todo lo que me puedan decir acerca del significado
o simbolismo que tiene la miel dentro de las costumbres y tradiciones judías.
De igual modo, la representación de la abeja, puesto que he leído que el Nombre de
Débora significa abeja y, finalmente, el significado que tiene el aguijón de
ésta, pues también he leído que las palabras de los sabios fueron comparadas con
los agujones.
Muchas gracias.
Antares
Respuesta
a cargo de R' Aharón David ben Israel:
Shalom
Antares:
La
miel, simboliza la dulzura. Por eso, en el
año nuevo judío -Rosh Hashaná-, (que es
a su vez el día del juicio), se
acostumbra comer miel mostrando deseos que
el año entrante sea dulce como la miel.
Respecto
a lo que mencionó sobre la relación
entre el nombre Débora y abeja, es
correcto, pues abeja en hebreo es "debora".
Finalmente,
pregunta por el significado del aguijón
de la abeja, y la relación que tiene con
las palabras de los sabios.
Para
responder esto, citaremos las enseñanzas
del Midrash. Allí se explica que en el
último libro del Pentetuco, intitulado -Debarim-
"Palabras" (en español
Deuteronomio), Moshé se dirige al pueblo
mencionado los lugares donde pecaron a
manera de insinuación.
¿Por
qué actuó así?
Moshé sabía que su muerte se aproximaba, y este era el momento de dar las últimas instrucciones a quienes heredarían la tierra prometida. Por eso, recordó a la nueva generación todos los actos ignominiosos cometidos por la generación pasada. Pero no lo hizo en forma directa, ya que el Todopoderoso hace mucho hincapié en el honor de las personas, inclusive que se trate de gente perversa. Por eso Moshé recordó cada lugar donde la generación pasada hizo encolerizar al Todopoderoso, solo a través de indicios.
El versículo declara la manera exacta en la que procedió Moshé: (Devarim 1: 1): “Estas son las palabras que habló Moshé a todo Israel del otro lado del Jordán, en el desierto, en la llanura frente a Suf, entre Parán y Tofel y Laván Jatzerot y Di Zahav. Once días hay desde Jorev, por el camino del monte de Seir, hasta Kadesh Barnea. Fue en el cuadragésimo año, en el undécimo mes, a uno del mes, habló Moshé a todos los hijos de Israel, acorde a todo lo que ordenó Di-s para ellos”
El
libro Midrash explica, que el título del
quinto libro del Pentateuco
"Palabras" -Debarim-, y abejas -deborim-,
en lengua hebrea se escriben con las
mismas letras, y tienen una relación
directa.
Esto
enseña que las "palabras" de
Moshé fueron como las "abejas".
O sea, la miel de ellas es dulce, pero la
picadura (cuando insertan el aguijón) es
dolorosa y amarga.
Para
comprender cual es la miel que hay en las
palabras del versículo antes citado, y
cual es la picadura amarga, citaremos un
relato mencionado en el Midrash.
Un
rey poseía un hermoso huerto, en el cual
había deliciosas frutas que comenzaron a
madurar. Para cuidar el huerto, el rey
colocó allí un perro guardián.
Cierto
día, el rey miraba por la ventana de su
palacio, y vio que su amigo ingresó al
huerto para robar de las deliciosas
frutas. Pero el perro guardián lo
corrió, y cuando lo tuvo a tiro,
desgarró sus ropas.
Como
consecuencia del incidente, el intruso
huyó.
El
rey pensó: si le digo frontalmente ¿por
qué robaste?, se avergonzará. Pero si no
le digo nada, pensará que no sé del
hecho y volverá a robarme.
¿Qué
hizo el rey?, le dijo a su amigo: ¡Que
perro tan insolente, rompió tus
ropas!.
De
esta manera, el amigo del rey comprendió
que el monarca sabe lo que sucedió, pero
no lo quiso ofender directamente.
Esto
mismo hizo Moshé cuando habló al pueblo.
Ya que, si les decía ¿cómo pecaron en
este lugar?, ¿cómo injuriaron en este
otro?, si actuaba así, se avergonzaban.
Pero si no les decía nada, el riesgo era
alto de que vuelvan a pecar.
Por
eso comenzó recordándoles el desierto, y
ellos sabían que es el sitio donde Di-s
les dio el exquisito maná, el pan que
descendía del cielo. Pero también
sabían que allí fueron infieles al
Eterno, reclamando a los gritos comida
cuando se les acabaron las viandas.
Asimismo,
cuando les recuerda la llanura (Shitim),
ellos sabían que allí gozaron de los
espléndidos árboles de ese lugar, y de
todo lo que obtuvieron en la guerra contra
Sijón y Og. Pero también sabían que en
ese lugar pecaron corrompiéndose con las
mujeres de Midián y Moab.
Así
fueron todas estas palabras de Moshé
mencionadas en el versículo, por un lado,
miel, y por el otro, la picadura de
la abeja, para que comprendan sin ser
avergonzados públicamente, que deben
reflexionar, y decidir llevar de aquí en
más una conducta recta ante el Eterno. (Od
Yosef Jaim, parasha Devarim).
Comprendemos
de aquí por qué las palabras de los
sabios son muchas veces como las abejas.
Tiene como objetivo lograr, sin ofender,
que el prójimo recapacite, tome
conciencia de sus faltas, y decida mejorar
su conducta.
Shalom
y hatzalajá
R'
Aharón David ben Israel
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