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Las
Preguntas
de la gente.

Pregunta
enviada por:
Abraham
Tema:
Las secciones del Templo Sagrado
Mi nombre es Abraham y quiero decirles que me gusta muchisimo su página y el
diseño está padrisimo, además quiero felicitarlos por los premios que les han
otorgado.
Pero también quisera ver si me pueden contesten algunas preguntas que me han
surgido, estoy leyendo lo referente al Tabernaculo y mi inquietud es ¿como o por
donde cruzaba el Sumo Sacerdote al lugar santisimo? ya que segun entiendo habia
una cortina que dividia las dos camaras y ¿de que estaba compuesta la cortina o
velo?, ¿se podia atravesar caminando?, y por último, no tienen una foto del
tabernaculo para darme una idea de como era.
De antemano mil gracias y estoy a sus ordenes.
Abraham
Respuesta
a cargo de R' Aharón David ben Israel:
Shalom
Abraham:
Muchas
gracias por las felicitaciones.
Para
responder vuestra pregunta, veremos
primeramente acerca de las distintas
partes principales del Templo Sagrado.
El Templo Sagrado debe contar imprescindiblemente con
tres secciones especiales: un sector
sagrado, llamado “Kodesh”, y un sector
ultra sagrado llamado “Kodesh HaKodashim”.
Además, se dispondrá delante del “Kodesh”,
un sitio al que se llamará “Ulám”.
Estas tres secciones en conjunto reciben
el nombre de “Eijal”.

En torno del “Eijal” se debe disponer un espacio similar al que había
en el Tabernáculo que construyó Moshé
en el desierto, el cual será cercado por
una nueva división, y todo lo que la
misma encierre se llamará a ese lugar “Azará”.
La Azará debe ser subdividida en tres sectores, uno de ellos será
accesible solo para los Kohanim
(oficiantes del Templo – descendientes
de Aharón), y sus ayudantes (Levitas), el
segundo sector será de acceso general
para los varones, y se llamará “Azará
de Israel”, en tanto, el tercer sector
será para las mujeres, y se llamará
“Azará de las mujeres”. El conjunto
de todos los sitios pertenecientes al
Templo Sagrado es llamado “Beit Mikdash”.
En el lugar ultra sagrado, llamado “Kodesh HaKodashim”, estaban las
tablas de la ley (en las cuales se
hallaban escritos los diez mandamientos,
que son “el corazón” de la Torá).
También había allí un arca, en cuyo
interior estaban guardadas las tablas de
la ley, y dos querubines dispuestos sobre
el arca.
(Maimónides)
La
cortina
Ahora
pasaremos a responder su pregunta, acerca
de la cortina por usted citada, que
dividía las dos cámaras. Este dato lo
encontramos en la Mishná, tratado de
Iomá 5: 1, que describe lo que hacía el
Sumo Sacerdote tras su segunda confesión.
Después de confesarse por segunda vez degollaba el sumo sacerdote “Cohen Gadol” su toro y recibía su sangre en el tazón y lo entregaba al sacerdote “Cohen” que agitaba hasta que retorne del servicio del incienso para salpicar, para que no se coagule la sangre entretanto.
A continuación, el sumo sacerdote asía la pala de oro y subía a lo más alto del altar, y tomaba con ella brazas encendidas, y descendía para depositarla en la cuarta fila de baldosas que había en la ‘Azará’
Luego le sacaban a él la cuchara de oro, vacía, de la cámara de los utensilios, y la pala llena de incienso extra fino, de la cámara llamada ‘Abtinás’, tomaba dentro de la misma pala, el lleno de sus puños de incienso, como versa (Levítico 16:12): “Y tomará la pala llena de brazas encendidas de sobre el altar que está delante de Di-s y el lleno de sus puños, incienso de especias finas”… y colocaba el incienso que estaba en sus puños dentro de la cuchara
A posteriori tomaba la pala de las brazas, de la cuarta fila de baldosas que había en la ‘Azará’, en su mano derecha, y la cuchara del incienso, en su izquierda, y así ingresa al Heijal.
Portando estos dos elementos caminaba por el ‘Heijal’, de frente al oeste, hasta que llegaba a estar entre las dos cortinas que dividían entre el ‘Kodesh’ – el ‘Heijal’ - y el ‘8Kodesh HaKodashim’, y entre ellas había un codo. Es decir, entre cortina y cortina había una distancia de un codo; el motivo es, porque en el primer Templo separaba entre el ‘Heijal’ y el ‘Kodesh HaKodashim ’un muro de un codo de espesor y se llamaba “amá tarquesín”, y en el segundo Templo, que era mucho más alto que el primero, era imposible levantar un muro de un codo de espesor solamente, y necesitaron hacer una cortina entre el ‘Heijal’ y el ‘Kodesh HaKodashim’ como en el tabernáculo móvil del desierto, pero tenían dudas si ese codo del espesor del muro tenía la misma santidad que el interior o que el exterior, por eso hicieron allí dos cortinas, una más adentro que la otra, y entre ambas un hueco de un codo, como el espesor del muro que había en el primer Templo.
La cortina externa, que estaba del lado del ‘Heijal’, estaba abrochada su parte superior doblada hacia fuera y agarrada por un broche de oro, para que quede allí lugar para ingresar, por el sur, o sea en el extremo del lado sur, y la cortina interior que estaba del lado del ‘Kodesh HaKodashim’ estaba abrochada por el extremo que se hallaba en el lado norte.
El Cohen Gadol ingresaba con la pala en su derecha y la cuchara en su izquierda por el lugar abrochado que se hallaba al sur, de la cortina exterior, y transitaba entre las dos cortinas, hasta que llegaba al lugar abrochado que estaba al norte, de la cortina interna.
Cuando llegaba al norte e ingresaba por el lugar abrochado al ‘Kodesh HaKodashim’, volteaba su rostro hacia el sur para dirigirse hasta quedar entre las varas del arca, que estaban en el centro del espacio del ‘Kodesh HaKodashim’, y caminaba por la izquierda con la cortina, es decir, cuando su mano izquierda quedaba del lado de la cortina, ya que el que se dirige en dirección norte – sur, su izquierda queda para el este, y he aquí la cortina estaba al este del ‘Kodesh HaKodashim’, hasta que llegaba al arca – en el Talmud se explica: se refiere al sitio del arca, ya que nuestra Mishná está hablando del Segundo Templo, y en el Segundo Templo no había allí arca.
Llegaba al arca, colocaba la pala de las brazas, entre las dos varas del arca, (se explica en el Talmud: como entre las dos varas, o sea, como si estuvieran allí, y la depositaría entre ellas - Rashi).
Reunía el incienso sobre las brazas – el Cohen Gadol necesitaba tener cuidado en el ‘Kodesh HaKodashim’ de verter el incienso dentro de sus puños, y colocarlo de dentro de sus puños sobre las brazas. Asimismo, debía ser cuidadoso que no caiga del incienso a la tierra inclusive como (el tamaño de un grano de) mostaza, ya que si no hacía así, resulta que el lleno de sus puños estaba carente; y explicaron en el Talmud, que después que dejaba el Cohen Gadol la pala de las brazas, solía tomar con la punta de sus dedos de sus dos manos el asa de la cuchara, y la arrastraba poco a poco con sus dos pulgares hasta que llegaba la punta del asa de la cuchara hasta la articulación de sus manos, y la cuchara misma a la palma de sus manos, e invertía la cuchara sobre un lado lentamente hasta que se vierta el incienso completamente dentro de sus puños, y esta era la tarea más difícil que había en el ‘Mikdash’. Esto es a lo que se refiere la Mishná al decir: Reunía el incienso – dentro de sus puños, sobre las brazas – que había en la pala, es decir que las reunía en la pala en el lado oeste, lejos de él, para no quemarse, y se llenaba toda la cámara completamente de humo – Rambam acota: “y aguardaba allí hasta que se llene toda la cámara de humo”.
Salía del ‘Kodesh HaKodashim’ y se dirigía al ‘Heijal’, en la misma dirección en la que ingresó – como el camino que ingresó, o sea que no volteaba su rostro para salir sino que iba para atrás y su cara hacia el ‘Kodesh HaKodashim’, por temor y honor a Di-s, y recitaba una corta plegaria en la cámara exterior – en el ‘Heijal’, luego que salió para allí, y no se extendía en su plegaria, para no generar problemas a Israel – ya que si se demoraba, sospecharían que quizá falleció en el interior, ya que existe una enseñanza por tradición que manifiesta, que el Sumo Sacerdote que cambia algo en el servicio del incienso, o si no es digno, he aquí perece allí.
En el Talmud se cita cual era esa plegaria recitada por el Sumo Sacerdote: ”Sea la voluntad delante de Ti Hashem, nuestro Di-s que si va a ser este año caluroso, que sea lluvioso. Y que no se aparte ninguna tribu de la casa de Iehudá, y que no necesite Tu pueblo, los hijos de Israel, los unos a los otros para sustento, y que no ingrese delante de Ti la plegaria de los que van por los caminos” (pedido para que cesen las lluvias porque se hallaban en el camino).
Shalom
y hatzalajá
R'
Aharón David ben Israel
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