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Las
Preguntas
de la gente.

Respuesta
número:
1841
Pregunta
enviada por: Fabiola
Tema:
Matrimonios mixtos: consecuencias
Si un judío, pretende casarse con una no judía...que inconvenientes se presentan?....Shalom!
Fabiola
Respuesta
a cargo de R' David ben Israel:
Shalom
Fabiola:
Existe
una gran diferencia entre una persona
perteneciente al pueblo judío, y otra que
no pertenece al pueblo judío. Decimos
esto, fundamentalmente porque el judío
debe afrontar el cumplimiento de los 613
preceptos bíblicos mas todas las
ramificaciones de los mismos. En cambio
una persona no judía, debe cumplir solo
siete preceptos.
Entre
los preceptos que debe cumplir un judío,
hallamos por ejemplo, al de guardar el
Shabat. Este precepto consta explícitamente
en el versículo: (Exodo 31: 16-17):
"Guardarán los hijos de Israel el
Shabat, estableciendo al Shabat por todas
sus generaciones por pacto eterno. Entre
Mi, y los hijos de Israel es una señal
para siempre".
Apreciamos
claramente en el versículo, que el Shabat
es un pacto exclusivo entre Di-s y el
pueblo de Israel. Por lo tanto, ningún
otro lo puede cumplir, pues si lo hace
estaría infringiendo la palabra de Di-s.
Ahora
bien, pensemos algo hipotético ¿Qué
sucedería en una casa constituida por un
judío y alguien que no lo es?. El judío
respetaría el Shabat, y la otra parte
tendría prohibido hacerlo.
En
ese caso ¿Qué clase de matrimonio sería
ese, dónde uno tiene prohibido hacer lo
que el otro está obligado?. Y además, ¿Qué
sucedería con los hijos qué nacieren a
esa pareja?.
Tras
esta breve reflexión se entiende
perfectamente como la ley judía que prohíbe
los casamientos mixtos, y todo lo que
pueda conllevar a ello, tiene mucha razón.
Pues si se llegase a permitir tal cosa,
las familias compuestas por una parte judía
y la otra parte no judía, no tardarían
en entrar en crisis. Y esto solamente por
la tremenda diferencia de principios que
habría entre ambos cónyuges. Caos que se
acrecentará notoriamente con la llegada
al mundo de hijos, a los cuales
seguramente querrán dar una educación
digna, para lo cual será necesario optar
por los principios de uno, quedando
marginados los principios del otro, al
menos parcialmente.
Decimos
esto porque, por ejemplo, inmediatamente
después del nacimiento de un varón, (más
precisamente al octavo día) el pueblo judío
acostumbra circuncidarlo. Mientras la
costumbre de otros credos es bien
diferente. Por eso reflexionamos y nos
preguntamos ¿Cómo reaccionaría un
matrimonio mixto ante una situación como
esta?.
Seguramente
la elección a elegir no será nada fácil.
Y luego de la toma de la decisión, la
parte que debió ceder seguramente
pretenderá que en el futuro se proceda de
acuerdo a su tradición y costumbres,
compensando de alguna manera la cedida
anterior. Esta lógica manera de proceder
provocará en poco tiempo una mixtura de
costumbres y tradiciones en este hogar
mixto, que solo producirá confusión y
problemas. Por tal razón, lo más
probable es que las costumbres, los
principios y las tradiciones originales de
ambas partes de la pareja se vayan
perdiendo, adoptando una posición neutra
frente a la vida, y en medio de ese clima
crecerán los niños.
Por
lo tanto, si esta tendencia a formalizar
matrimonios mixtos se generaliza y
acontece en forma masiva, el pueblo judío,
elegido por Di-s, para que le sirva, estaría
condenado a desaparecer. Decimos esto,
porque sin lugar a dudas, en cada uno de
estos matrimonios mixtos, para poder
convivir, alguna de las dos partes debe
ceder, tal como dijimos, y si eso sucede,
el judaísmo no podría mantenerse en
forma íntegra por mucho tiempo en esa
pareja.
Este
sería el principio del decaimiento del
judaísmo en ese hogar, hecho que irá
acrecentándose paulatinamente, hasta que
las raíces judaicas pasen al olvido, tal
como lo prueban los miles de matrimonios
mixtos consumados a través de la
historia. Y este efecto multiplicado
varias veces, sin lugar a dudas, acabaría
por destruir la milenaria tradición judía.
Por
esta sencilla razón, es necesario
mantener nuestra tradición, y casarse
solo entre judíos. Y debemos tener en
cuenta que la causa no es porque los demás
pueblos sean mejores o peores que el
pueblo judío, sino simplemente porque
queremos que nuestro pueblo querido,
milenario y tan rico en tradición e
historia siga vivo.
Aunque
es necesario aclarar que hay algo que si
es permitido llevar adelante con gente de
otros pueblos, y es, aceptar a aquellos
que desean cumplir todos los preceptos y
ser parte también del pueblo elegido por
Di-s. Pero para ello, deben realizar la
conversión acorde a lo estipulado por la
ley. Después de eso, se pueden casar con
un judío sin ningún problema.
De
esta manera, un hogar formado por dos
partes de similar fe, principios y tradición,
tiene todas las posibilidades de ser
feliz, y ofrecer a los hijos una educación
sólida y bien estructurada, que les
otorgará seguridad personal, y convicción
en la vida, elementos estos, súper
necesarios para poder afrontar y superar
debidamente las duras pruebas que se
presentan a lo largo de la vida.
Shalom
vehatzlaja
R'
David ben Israel
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