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Las
Preguntas
de la gente.

Respuesta
número:
1822
Pregunta
enviada por: Turido
Tema:
Influenciar
en el prójimo
Es hermoso recibir los correos y mi
deseo es compartirlo con mi amigo Jacobo, quien reside en Colombia y su madre es Judia pero a olvidado las tradiciones de
nuestro pueblo.
Turido
Respuesta
a cargo de R' David ben Israel:
Shalom
Turido:
Su
acción es digna de alabanza y realmente plausible
de ser imitada. Le diré por qué.
El
patriarca Abraham fue bendecido por El Eterno con vasta
riqueza. Sin embrago, en vez de procurar
bienestar y goce personales la invirtió en hacer benevolencia y caridad con las criaturas. Solía traerlos a su hogar, les daba de comer y beber, y los preparaba para conducirse apropiadamente en el servicio a El Eterno.
Lo
aseverado se encuentra indicado en el versículo:
“Abraham tomó a Sarai, su esposa, a Lot,
el hijo de su hermano -fallecido-, todos
sus bienes, y las almas que -Abraham y Sará-
hicieron en Jarán”. (Génesis 12: 5)
Reflexionando brevemente sobre estas palabras, comprendemos que nadie puede crear un alma e introducirla dentro de un ser vivo. ¿Cómo entonces el versículo enuncia “las almas que hicieron”?.
Enseña que quién acerca un alma al servicio a El Eterno, se le considera como si lo hubiera creado (a quién acercó).
Otros eruditos aplican esta conjetura también respecto a los preceptos, aquel que influye en el prójimo para que realice una buena acción, y logra que la ejecute, se le considera como que él mismo la hizo.
Estas vías brindan la posibilidad de realizar una enorme cantidad de actos positivos,
a veces con esfuerzo, y en ocasiones
fácilmente, incluso por medio de un
simple acto, como emitir un par de
palabras que modifican la actitud del
prójimo.
Trasladando
lo descrito a la realidad cotidiana,
surge, que cuando uno ve a alguien realizando una secuencia inadecuada,
tiene frente a él la posibilidad de poner
en práctica la enseñanza patriarcal. Es
propicio acercarse al individuo autor de
la incorrección y explicarle de buen modo y con mucha astucia, para no ofenderlo, como debe conducirse. Es imperiosamente necesario utilizar todo nuestro ingenio para ello, pues si actuamos con soberbia, solo ganaremos alejar a este individuo del servicio a El Eterno.
Mas obrando como se dijo, con seguridad los resultados serán óptimos, y los logros se multiplicarán sin cesar.
De este modo, también sobre nosotros
actuará la bendición recibida por
Abraham de El Eterno, y también nos será
posible la obtención de frutos similares,
producto de nuestra obra.
Shalom
vehatzlaja
R'
David ben Israel
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