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Las
Preguntas
de la gente.

Respuesta
número:
1492
Pregunta
enviada por:
Meyli
Tema:
Honrar a padre abusivo
Shalom, felicidades por tan preciosa obra que usted tiene.
Mi pregunta es la siguiente: soy benei Noaj, salí de la casa de mis padres a causa de maltrato y violencia que se vivía en mi familia, hice mi vida, tengo mis hijos y me resulta difícil hablar con mi padre porque siempre es discutir o pelear. Quise en alguna ocasión hablar con él, pero me colgó el teléfono. Llevo 10 sin verlo, me es imposible visitarlo ya que yo radico en U.S. y él en Mexico, y por ahora no tengo documentos. ¿Cuál debe ser mi posición o mi forma de actuar? ¿Cómo benei Noaj, qué debo hacer y que no debo hacer?.
Muchas gracias por su valiosa respuesta, espero hacerme entender y que El Eterno le bendiga.
Meyli
Respuesta
a cargo de R' David ben Israel:
Shalom
Meyli:
Partiendo
de la base que es usted ben noaj (así se
denomina a todos los individuos
descendiente de Noé), implica que está
sujeto al cumplimiento de los siete
preceptos bíblicos universales. (a
diferencia de los judíos, que deben
cumplir los 613 preceptos bíblicos y
todos sus derivados)
Los
7 preceptos bíblicos universales son:
Seis de
ellos ordenó Di-s a Adán:
- Idolatría
- No
maldecir a Di-s
- No
derramar sangre
- No
mantener relaciones prohibidas
- No robar
- Juicios
(Rambam
leyes de reyes 9: 1)
A Noé le
fue agregado
uno más:
7. No comer partes de un animal
mientras está vivo (arrancar una parte y
comer).
(Rambam leyes de reyes 9: 5)
Apreciamos
que en ninguno de estos preceptos consta
una ordenanza que obligue a un ben Noaj a
honrar al padre y la madre.
Sin
embargo, esto no significa que no deba
hacerlo por voluntad propia (ya que la
Biblia en ningún lugar menciona que no
debe hacerlo).
Es
más, quien asume honrar a su padre y
madre por voluntad propia, recibe
maravillosas retribuciones por parte del
Eterno.
En
el Talmud se cita un caso a manera de
ejemplo:
Preguntaron
a Rab Hula: ¿hasta dónde hay que esforzarse para cumplir
el precepto de honrar al padre y la madre,
(que consta en los diez mandamientos
asignados al pueblo judío).
Rab
Hula les respondió: "Salgan y vean lo que hizo un gentil
-ben Noaj- en la ciudad de Ashkelon.
Su nombre es Dama ben Netina, y una vez, los sabios necesitaban adquirir cierta mercadería, por la que pagaban 600.000 monedas de oro. Solo que la llave del depósito donde se hallaba la mercancía solicitada,
se hallaba bajo la almohada en la que estaba apoyada la cabeza de su padre que se encontraba descansando en esos momentos. Y pese a la fortuna que podía ganar con esa transacción, no
le preocupó dejarla ir, con tal de no molestar y despertar a su padre".
En tanto, Rab Iehuda, suministró información adicional sobre el caso,
a la cual escuchó en nombre de Shmúel:
Rab
Iehuda dijo: "una vez le preguntaron a Rabí Eliezer acerca de este precepto y él respondió:
"Salgan y vean lo que hizo un gentil en la ciudad de
Ashkelon, cuyo nombre es Dama ben Netina.
Una vez, los sabios necesitaban adquirir piedras preciosas para el
efod (es el nombre de una de las prendas que utilizaba el
sumo sacerdote en el Templo Sagrado).
Ellos ofrecían una suculenta paga a quién las proveyera, de 600.000 monedas de oro,
y Rab Cahana sostiene que la suma ofertada
era de 800.000 monedas de oro.
Acudieron
a Dama ben Netina, quien contaba con lo
que los sabios necesitaban, y le
propusieron el negocio. Pero la llave del depósito donde se hallaba la mercancía solicitada estaba bajo la almohada donde estaba apoyada la cabeza de su padre que se encontraba descansando en esos momentos. Y pese a la fortuna que podía ganar con esa transacción, no
le preocupó dejarla ir, con tal de no molestar y despertar a su padre".
Al año siguiente, El Eterno le dio su paga, ya que le nació una vaca totalmente roja.
Y cuando los sabios de Israel necesitaron
una, fueron hacia él para comprársela.
Ante la propuesta, les dijo: "Yo se que si les pido todo el dinero del mundo, ustedes me lo dan, pero no pretendo más que lo que perdí por honrar a mi padre".
Rabí Janina dijo acerca de este suceso: "Así le hizo El Eterno a uno que no estaba obligado a cumplir este precepto (ya que los gentiles no tienen la obligación de cumplir los 613 preceptos,
sino solo 7), cuánto más a quién está obligado a cumplirlo y lo
cumple. Ya que sostiene Rabí Janina que es
un acto mayor el de aquel que fue ordenado a realizar la acción y la hace, más que aquel que no fue ordenado a realizarla y la hace". (Talmud, tratado de Kidushim 31)
Conclusión:
Como
ben Noaj, la Biblia no lo obliga a
esforzarse y hacerlo, pero dado el gran
premio que El Eterno otorga al ben Noaj
que honra a su padre y madre, es
conveniente efectuar todo lo posible.
Por
lo tanto, el consejo que le doy para su
caso específico es, que intente limar
asperezas a través de otras personas. Si
tiene contactos con amigos o allegados a
su padre, a ellos pídales consejo y
también ayuda.
Además,
sería propicio que envíe a su padre de
tanto en tanto, algunos presentes. Pues,
muchas veces, este medio abre las puertas
de la reconciliación.
Pero
no se exponga a una confrontación
directa, porque eso puede agravar la
situación. Actúe con criterio y aplomo,
sin dejarse influir por las reacciones
emocionales que generan una barrera
impenetrable entre ambos.
Shalom
y hatzalajá
R'
David ben Israel
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