|
Las
Preguntas
de la gente.

Respuesta
número:
1367
Pregunta
enviada por:
Wally
Tema:
Cobre en el tabernáculo
La
Biblia en Exodo 35:5, moises le dice al pueblo de parte de Dios, que tomen
ofrenda para construccion del tabernaculo, pide oro, plata y bronce..mi
pregunta.. porque no menciona el COBRE........POR FAVOR
AYUDENME,....BENDICIONES....
Wally
Respuesta
a cargo de R' David ben Israel:
Shalom
Wally:
El
Eterno, en las secciones de la Torá Terumá y Tetzavé, ordenó la elaboración de los elementos necesarios para construir el Santuario, la hechura de la ropa para los oficiantes, y también, las ofrendas vegetales y animales que deberían realizarse. Luego de todas estas solicitudes, anunció: (Shemot 29: 43): "Allí me Presentaré, para hablar a los hijos de Israel, y será (el Santuario) santificado por Mi gloria... y Moraré entre los hijos de Israel, y seré para ellos Di-s".
Todas estas encomendaciones, tenían como objetivo permitir que el pueblo judío alcance nuevamente el nivel perdido al haber construido un becerro de oro. Y según lo declarado por los versículos, parecería como si ya todas las instrucciones han sido impartidas, faltando solamente poner manos a la obra. Sin embargo, el Creador ordena construir un nuevo implemento: el altar de oro para encender allí el incienso.
¿Por qué no Ordenó esto junto con todos los demás dispositivos, como sería lógico?. Seguramente porque se trata de algo muy especial, como la frutilla que uno coloca al final, en la cima del postre.
El altar de oro era efectivamente un elemento de tremenda importancia, pues el incienso allí ofrecido al Todopoderoso, tiene tanta fuerza, que puede detener plagas y epidemias. Por eso el Creador tras la culminación de todas las ordenanzas concernientes a la obra, manifiesta de que manera se Presentará en el Santuario, y recién entonces dispone la hechura del altar de oro.
Ahora bien, ¿de dónde salió el oro para construir todos los elementos del Santuario, incluido el altar recientemente citado?. Esa respuesta la hallamos en el versículo: (Shemot 35: 22): "Vinieron los varones con las mujeres: todos los generosos de corazón trajeron: pulseras, aros, anillos y adornos femeninos...".
La descripción de los objetos enumerados, revela que se trata de elementos utilizados por las damas. Ellas no vacilaron un solo instante en desprenderse de sus valiosas alhajas y donarlas para la construcción del Santuario. En cambio, tiempo atrás, cuando sus maridos habían ingresado precipitadamente al hogar, para pedirles sus joyas, sin revelarles para que fin, ellas les respondieron: "Cuando el hombre trae un presente a su esposa, no lo hace para después pedírselo nuevamente".
Así fue como las señoras retuvieron sus pertenencias, pues dedujeron que si su esposo se conduce en ese momento de modo tan agitado, nada bueno saldrá de ese acto que se dispone a realizar. Y efectivamente, los varones pretendían el preciado metal para construir un becerro de oro, al cual le rendirían culto, hecho en el que ellas no participaron.
La ordenanza acerca del altar de oro, es el tema con el que concluye la sección de la Torá "Tetzavé". La sección siguiente, llamada "Ki Tisá" comienza con la solicitud de Di-s para que cada varón adulto, mayor de veinte años, traiga medio Shekel (es el nombre de una moneda), en rescate por su alma, para que no sean alcanzados por una epidemia o plaga al ser censados.
Este sistema permitirá que al ser contabilizado el dinero, se sepa cuantos hombres hay, ya que está prohibido contar a los hijos de Israel por sus cabezas. El motivo es, porque recibieron la bendición de ser "tan numerosos como la arena que hay en la orilla del mar, la cual no se puede contar".
Ahora si, parecería como que ya todos han quedado limpios de cargo y culpa, por lo que es posible abocarse a la construcción del Santuario. Sin embargo, a posteriori, Di-s ordena construir un lavatorio de cobre para que los oficiantes se purifiquen, lavándose allí sus manos y pies. El mismo deberá ser colocado entre el Tabernáculo de reunión y el altar.
¿Cuál es el motivo de la solicitud de realizar este nuevo artefacto en este momento, y no se lo hizo cuando fue ordenado construir los demás muebles y objetos?. Además, este lavatorio no tendría un gran tamaño, y sería colocado junto a elementos que son de oro: ¿Por qué no es realizado con ese mismo material, más, teniendo en cuenta que dinero no faltaba?.
La respuesta es, que se trata de un elemento muy especial, y peculiar, como veremos enseguida.
En tiempos en que el pueblo de Israel sufría la dura esclavitud en Egipto, y eran obligados a realizar trabajos forzados, el Faraón había decretado que los hombres no duerman en sus casas, con el claro objetivo de impedirles reproducirse.
Ante una situación así, ¿qué hicieron las esposas de estos varones?. Descendían a extraer agua del río Nilo, y el Todopoderoso aprontaba allí pequeños pececillos, que ingresaban en las vasijas que ellas sumergían. Las señoras los preparaban exquisitamente, y al rico plato, adjuntaban un odre de vino para acompañarlo. Así salían al campo, para suministrar alimento a sus maridos.
Durante la comida, cada una de ellas extraía su espejo, para contemplarse en él, junto a su esposo. La dama sugería: "¡Yo soy más hermosa que tú!". En cambio el varón respondía: "¡Yo soy más apuesto que tú!". Así se generaba un clima de deseo mutuo, que permitía el nacimiento de nuevas vidas.
En esos tiempos, el pueblo judío creció en número notoriamente, a tal extremo, que cuando se produjo la liberación, "Sacó Di-s a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos". (Éxodo 12: 51)
¿De dónde salieron todos esos ejércitos de gente que son mencionados en el versículo?. Nacieron gracias a los espejos de las mujeres, a través de los cuales incentivaban a sus maridos, para reproducir la especie. Y el Creador premiaba la actitud de estas señoras, Bendiciendo sus vientres, ocasionando que les nazcan sextillizos.
Trasladándonos nuevamente a nuestro tema, veremos que relación tiene lo recientemente narrado, con la construcción del lavatorio encomendado por el Todopoderoso, como broche final de la obra.
Las mujeres, al escuchar la nueva solicitud del Creador pensaron: "Las alhajas de oro y plata que teníamos, ya las hemos donado, ¿qué nos queda de entre las pertenencias propias, que no son compartidas con nuestros esposos para aportar ahora?. La respuesta fue: ¡los espejos de cobre!".
Así fue como se dirigieron a Moshé portando este tan preciado objeto, que les había permitido alentar a sus maridos para procrear nuevas vidas, en épocas de amargura y aflicción, durante el proceso de Egipto.
Las mujeres se presentan delante del líder del pueblo judío, tendiendo delante de él su contribución. Sin embargo, Moshé no mostró satisfacción con el material traído, e intentó desecharlo, pues pensó ¿para qué pueden servir?. Es un elemento que incita al mal instinto.
El Todopoderoso no obstante, manifestó: "¡Moshé!. ¿Por qué desprecias esos objetos, gracias a ellos nacieron todas estas huestes que ahora guías?. ¡Tómalos, y haz con ellos el lavatorio y la base del mismo, para que los oficiantes del Santuario se purifiquen a través de él!".
Vemos claramente el tremendo valor de este lavatorio, pues sirve para purificar, y fue construido con el elemento que dio origen a la gran masa del pueblo de Israel, cuando las condiciones eran realmente duras, en épocas de esclavitud. Es por estas razones tan trascendentes, que fue encomendado por el Creador recién al final, como broche de oro, y construido totalmente de cobre, en honor a las heroicas mujeres que a través de sus espejos, hechos de ese mismo material, permitieron que el pueblo judío sea tan numeroso, "como las estrellas del cielo, y como la arena que hay en la orilla del mar".
Shalom
y hatzalajá
R' David ben
Israel
|