Acerca
de la cena de Melave Malka -Cena que se realiza tras la
culminacion del Shabat-
Rabi:
Sabemos
que el codigo de leyes judio, Shul'han Aruj habla al respecto
de la cena después del Shabat, pero yo habia escuchado
en un programa del discovery chanel que el hueso de la nuca
al incinerar un cuerpo
tampoco se hace ceniza, mi pregunta Rabi es si es cierto
o no.
De
antemano muchas gracias -toda raba-
Elizabeth
Respuesta
a cargo de R' David ben Israel:
Shalom
Elizabeth
Efectivamente,
los sabios enseñaron que existe en el cuerpo humano
un huesillo pequeño, el cual no tiene provecho del
alimento consumido durante los días de la semana.
Solo tiene provecho del alimento consumido en la noche que
llega al concluir el Shabat (cena denominada Melave Malka).
Si
es así, este huesillo, llamado “luz”,
no tuvo provecho del fruto del árbol del conocimiento
que fue prohibido por Di-s a Adam. Pues cuando éste
comió del árbol prohibido, aun no había
llegado la culminación del Shabat, como así
la cena de Melave Malka.
Dado que este huesillo no participó del pecado, en
nuestro cuerpo hay un hueso diferente a todos los demás.
El mismo aun mantiene la santidad del cuerpo de Adam, el
primner hombre, antes de pecar.
Este
huesillo -luz-, jamás se altera ni cambia de estado.
Aunque lo arrojemos al fuego, o intentemos molerlo o quebrarlo
valiéndonos de un mortero, martillo o cualquier tipo
de fuerza que le podamos aplicar, permanecerá intacto,
sin mella alguna.
Este
huesillo es la conexión que queda entre el alma y
el cuerpo después de la muerte. Incluso cuando la
materia se desintegre por completo, el “luz”
permanecerá intacto.
REspecto a su ubicación , diremos que el “luz”
se encuentra en la parte posterior del cráneo, y
no está ligado a ninguno de los demás huesos.
Su tamaño es tan pequeño como un grano de
cebada, semi redondo, casi cuadrado. Lo recubren unas delgadas
venillas portadoras de sangre, quedando de un aspecto parecido
al de una araña que lo aprisiona.
Los
sabios nos enseñan que a partir de este huesillo,
en la época de la resurrección de los muertos,
comenzarán a desarrollarse en su interior todos los
miembros, tendones, piel y carne. Así vendrá
rodando hasta la tierra de Israel, donde finalmente recibirá
el alma y revivirá. (Caf HaJaim, simán 300)
El
rey Adriano
El
rey Adriano sabía de este huesillo extraordinario,
y decidió ahondar sobre el tema.
¿Cómo
lo hizo? Era usual en el citado monarca acudir a los sabios
de Israel para consultarles sus cuestiones. Por eso, cuando
quiso esclarecer su incógnita sobre el huesillo “luz”,
se dirigió a Rabí Ieoshúa ben Jananiá
y le preguntó: ¿de qué parte del cuerpo
Di-s comenzará la resurrección?.
Rabí
Ieoshúa ben Jananiá le dijo: “Del hueso
que hay en el extremo superior de la columna vertebral,
llamado ‘luz’”.
El
rey le preguntó: “¿De donde se sabe
que es así?”.
El
sabio le dijo: “Tráeme uno de esos huesos y
verás”.
Adriano
le trajo uno y se lo entregó a Rabí Ieoshúa
ben Jananiá, quién lo colocó en un
molino, sin que nada le suceda. Luego lo pasó por
fuego, y tampoco éste lo afectó. Lo colocó
en líquidos, sin que nada le acontezca. Procedió
a ubicarlo sobre un yunque, golpeó fuertemente sobre
él con un martillo, y el resultado fue que se quebró
el yunque, sin que al hueso le suceda ningún daño.
Con
eso le demostró que el huesillo “luz”
es la semilla de origen Divino, a partir de la cual el Eterno
reconstruirá el cuerpo en la época de la resurrección
de los muertos (Bershit Rabá 28).
Por
tal razón, ante la tremenda importancia de este huesillo,
es menester alimentarlo cada sábado por la noche,
dándole de comer comida apta -kosher. De esta manera
lo mantendremos bien nutrido y podremos disfrutar de
un cuerpo sano y fuerte en el Mundo Venidero.
Si te
apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer
un libro que seguro te fascinará: Numerologíay Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.
En el
mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y
las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además,
hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales,
vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.