Es un precepto activo recitar “Shemá Israel” (versículos
que constan en Deuteronomio 6: 4 a 9).
El modo correcto del recitado del “Shemá Israel” es, en
primer orden, se recita el versículo “Shemá -oye- Israel,
Adon’ay es nuestro Di-s, Adon’ay es uno” (Deuteronomio 6:
4).
Luego se recita el siguiente texto “Bendito sea el Nombre
de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”. (Talmud Pesajim
56)
A posteriori se continúa con los versículos siguientes,
hasta terminar el párrafo.
El motivo de este texto antes citado, que introducimos en
medio de los versículos es, porque cuando Yakov reunió a
todos sus hijos, en la tierra de Egipto antes de morir,
les ordenó lo concerniente a la unicidad de Di-s. Les comunicó
esto, pidiéndoles que sigan el mismo camino por el que transitaron
los patriarcas anteriores, Abraham e Ytzjak (padre de Yaakov).
En ese momento Yakov preguntó a sus hijos ¿hay en alguno
de vosotros desperdicio?. Formuló esta pregunta como diciendo
¿Hay entre vosotros un varón o una mujer... ? (Deuteronomio
29: 17).
Al escuchar esa pregunta, todos los hijos respondieron al
unísono: “Shemá -oye- Israel, Adon’ay es nuestro Di-s, Adon’ay
es uno”. Respondieron esto, como diciéndole ”Escucha padre
nuestro, Israel (Yakov se llamaba también Israel), Adon’ay
es nuestro Di-s, Adon’ay es uno”.
Al escuchar esa respuesta, Yakov dijo: “Bendito sea el Nombre
de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”.
Por eso, todo Israel (los descendientes de Yaakov), acostumbran
recitar esta alabanza que fue recitada por el patriarca
Yakov (Israel), luego del versículo “Shemá -oye- Israel,
Adon’ay es nuestro Di-s, Adon’ay es uno”. (Maimónides, leyes
de recitado del Shemá- talmud Pesajim 66b)
Profundizando
El nombre de Di-s se escribe así
El nombre de Di-s que se escribe como muestra la imagen,
debe pronunciarse “Adon’ay”.
La unicidad del nombre de Di-s, según sus letras (como se
escribe), se manifiesta a través del versículo “Shemá -oye-
Israel, Adon’ay es nuestro Di-s, Adon’ay es uno” (Deuteronomio
6: 4).
La unicidad del nombre de Di-s, según su forma de pronunciación
(como se lee), se manifiesta a través de la expresión “Bendito
sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”.
La unicidad del nombre de Di-s, según sus letras es un precepto
de la Torá (Biblia). Y así lo estipula la ley, que el individuo
debe expresar la unicidad del nombre de Di-s, pronunciando
el Shemá dos veces al día.
La unicidad del nombre de Di-s, según su forma de pronunciación,
a través de la expresión “Bendito sea el Nombre de la Gloria...”,
no es un precepto activo de la Torá. Decimos esto, porque
se trata de una innovación hecha por el patriarca Yakov,
la cual no fue escrita en la Torá. Por eso, Moshé (el líder
judío que recibió las tablas de la ley), enseñó al pueblo
a recitar estas palabras en silencio. Es una adición extra
al precepto de manifestar la unicidad del nombre de Di-s
asumida por los hijos de Israel en forma voluntaria, sin
que la Torá lo haya solicitado.
Ahora bien, sabido es, que los preceptos que debemos cumplir
por tratarse de una ordenanza de la Torá, de ellos no recibimos
pago en este mundo, sino solamente en el Mundo Venidero
(Talmud tratado de Kidushim). Pero las adiciones de los
preceptos, que agregan los hijos de Israel por voluntad
propia, sobre esto sí recibimos pago también en este mundo.
(Rabi Iosef Jaim – Od Yosef Jaim parashat Nitzavim)
Más al respecto
La unicidad del nombre de Di-s, según su forma de pronunciación,
que se manifiesta a través de la expresión “Bendito sea
el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”,
contiene datos muy profundos.
Si observamos las iniciales de estas palabras en su original
en hebreo, comprobaremos que la totalidad de ellas constan
en la Torá previas a la escritura del nombre de Di-s.
Veamos esta expresión en su original en hebreo.
Seguidamente observemos las iniciales de esas palabras.
Ahora buscamos esas iniciales escritas previas al nombre
de Di-s.
Comenzamos con la letra “Bet”, la inicial de “Baruj”
Encontramos el versículo: “Vio Israel la mano fuerte con
la que hizo Adon’ay (prodigios) en Egipto y temió el pueblo
a Adon’ay, y creyeron en Adon’ay y en Moshé, su siervo”.
(Shemot 14: 31)
Si observamos en el original, la expresión citada “en Adon’ay”,
comprobaremos que la letra hebrea “bet” -en- está ligada
al nombre de Di-s - Adon’ay -.
Proseguimos con la letra “Shin”, la inicial de “Shem”
Encontramos el versículo: “Dichoso el pueblo cuyo destino
es este, dichoso el pueblo del que Adon’ay es su Di-s” (Salmos
144: 15)
Si observamos en el original, la expresión citada “que Adon’ay”,
comprobaremos que la letra hebrea “shin” -que- está ligada
al nombre de Di-s - Adon’ay -.
Proseguimos con la letra “Kaf”, la inicial de “Kebod”
Encontramos el versículo: Respondieron Laván y Betuel y
dijeron: de Adon’ay salió la cosa, no podemos hablar a ti
mal o bien. (Genesis 24: 50)
Si observamos en el original, la expresión citada “de Adon’ay”,
comprobaremos que la letra hebrea “mem” -de- está ligada
al nombre de Di-s - Adon’ay -.
Proseguimos con la letra “Mem”, la inicial de “Maljutó”
Encontramos el versículo: “Porque qué nación grande tiene
dioses cercanos a ella como Adon’ay nuestro Di-s, en todo
lo que clamamos a Él”. (Deuteronomio 7: 4)
Si observamos en el original, la expresión citada “como
Adon’ay”, comprobaremos que la letra hebrea “caf” -como-
está ligada al nombre de Di-s - Adon’ay -.
Proseguimos con la letra “Lamed”, la inicial de “Leolam”
Encontramos el versículo: “Su interior y sus entrañas lavará
en agua, y sahumará el sacerdote a todo sobre el altar,
holocausto en olor grato para Di-s”. (Levítico 1: 9)
Si observamos en el original, la expresión citada “para
Adon’ay”, comprobaremos que la letra hebrea “lamed” -para-
está ligada al nombre de Di-s - Adon’ay -.
Proseguimos con la letra “Vav”, la inicial de “Vaed”
Encontramos el versículo: “Y Adon’ay va delante de ustedes
de día en la columna de nube, para despejarles el camino,
y por la noche en la columna de fuego, para a alumbrarles
su andar, de día y de noche”. (Exodo 13: 21)
Si observamos en el original, la expresión citada “y Adon’ay”,
comprobaremos que la letra hebrea “vav” -y- está ligada
al nombre de Di-s - Adon’ay -.
Conclusión
Logramos comprobar que las iniciales de “Bendito sea el
Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás” (en
hebreo), constan en versículos de la Torá, previas a la
escritura del nombre de Di-s. Sin embargo, otras letras,
fuera de las citadas, no anteceden jamás al nombre de Di-s
en ningún versículo de los libros de la Torá.
Esto demuestra que las iniciales de “Bendito sea el Nombre
de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”, son letras
que secundan en forma directa al nombre de Di-s.
Ya dijimos arriba, que pronunciando el nombre de Di-s al
recitar “Shemá Israel”, es una ordenanza de la Torá, y de
ello no recibimos pago en este mundo, pues el mismo está
reservado para el Mundo Venidero. Pero por recitar “Bendito
sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”,
siendo algo que secunda a algo estipulado por la Torá, por
ello sí recibimos pago también en este mundo.
El establecimiento de las palabras
de Yakov en el Shemá Israel
En el Talmud se explica el momento previo al establecimiento
en el Shemá Israel de las palabras “Bendito sea el Nombre
de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”. Los sabios
pensaron: “¡No sean dichas en el Shemá, pues Moshé, no las
dijo!, -y agregaron- ¡Pero por otro lado, el patriarca Yakov
si las dijo!. ¿Qué corresponde hacer?.
Dijeron: “¡Que sean dichas, pero en silencio!”.
Es semejante a una princesa, cuyo padre, el rey, preparó
carne asada muy bien condimentada, cuyo aroma penetraba
a la habitación de la doncella, que apetecía lo que olía.
Pero a ella no le daban de ese sabroso manjar. Los siervos
advirtieron lo que acontece y dedujeron, si le llevamos
a la vista de todos, es un desprecio, pero por otro lado,
si no le damos, la princesa sufre. Decidieron llevarle en
silencio. (Talmud Pesajim 56a)
De esta misma manera, se recibe también en este mundo pago
por las adiciones de los preceptos, que agregan los hijos
de Israel por voluntad propia. (Pero si pretendiéremos recibir
nuestro pago por merecimiento, mediante la sentencia del
Rey, y Su tribunal, sería ello más difícil, pues ¿quien
puede garantizar que saldremos exitosos del juicio, y nos
acreditaremos lo que necesitamos por méritos propios?).
Por esto hay un versículo que declara “vosotros estáis parados
el día de hoy, todos delante de Hashem vuestro Di’s”. (Deuteronomio
29: 9)
Es decir, estaréis parados (llenos de abundancia y bendición
en este mundo) “el día de hoy”, por las letras de “delante
de Hashem vuestro Di’s” las cuales insinúan la unicidad
del Eterno, adicional a lo solicitado por la ley.
Estas letras son las iniciales de las palabras “Bendito
sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”
y permiten “el día de hoy”, en este mundo, recibir las bondades
Divinas.
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