En
el libro del Génesis está escrito: El Eterno
Se le apareció -a Abraham- en la planicie de Mamre
mientras estaba sentado en la entrada de la tienda, en pleno
calor del día. Alzó sus ojos y miró:
he aquí que había tres hombres -tres ángeles
con aspecto de hombres- ubicados frente a él. Él
los vio y corrió hacia ellos desde la entrada de
la tienda, y se postró sobre el terreno. Y dijo:
«Señores míos, si he hallado gracia
en tus ojos, por favor no sigas de largo ante tu sirviente».
«Que traigan un poco de agua y lavad vuestros pies,
y reclinaos debajo del árbol. Iré a buscar
un pedazo de pan para que tengan sustento, luego continuaréis,
por cuanto ya habréis pasado por el camino de vuestro
sirviente». Dijeron ellos: «Haz como dices,
tal como has dicho».
Y Abraham se apresuró a la tienda, a Sara, y dijo:
«¡De prisa! ¡Tres medidas de harina, de
sémola; amásala y haz tortas!». Y Abraham
fue corriendo al ganado vacuno, tomó un ternero,
tierno y bueno, y se lo dio al joven, quien lo preparó
enseguida. Tomó crema y leche y el ternero que había
preparado, y los colocó delante de ellos; y se paró
frente a ellos, debajo del árbol, y ellos comieron
(Génesis 18:1-8).
A continuación está
escrito: “Ellos le -elaiv- dijeron: «¿Dónde
está Sara tu mujer?». Y él dijo: «Está
en la tienda»” (Génesis 18:9).
Por tradición la expresión “elaiv”
se puntualiza en el rollo de la Torá del siguiente
modo: las letras “alef”, “yud”,
y “vav” se puntúan, en cambio la letra
“lamed” no se puntúa. Dijo Rabí
Shimón ben Elazar: en todo lugar de la Torá
en el que tú hallas que la escritura –las letras
sin puntuar- son más que las letras puntuadas, es
una indicación para que realices una deducción,
entonces tú disertas la escritura –las letras
sin puntuar-, quitando las letras puntuadas, que son las
menos, y obtienes una nueva palabra formada por las letras
sin puntuar. Sin embargo, si las letras de la palabra que
están puntuadas son más que la escritura –las
letras sin puntuar-, tú disertas las letras puntuadas,
quitando las letras sin puntuar, que son las menos, y obtienes
una nueva palabra formada solamente por las letras punteadas.
Ahora bien, aquí, en nuestro caso, en la expresión
“elaiv” las letras de la palabra que están
puntuadas son más que la escritura –las letras
sin puntuar-, por lo tanto tú disertas las letras
punteadas, quitando la letra “lamed”, que no
está puntuada. Quedan las letras “alef”,
“yud”, y “vav” que están
puntuadas, y forman la palabra: “aió”,
que significa: “¿Dónde está él?”,
en referencia a Abraham. Tal como dijo Rabí Azaria:
así como los ángeles dijeron a Abraham: «¿Dónde
está Sara tu mujer?» E hicieron esto pese a
que sabían donde ella se encontraba, pero era su
intención destacar sus virtudes ante su marido, y
provocar que éste la aprecie más aun. Y del
mismo modo procedieron con su esposa; le dijeron a Sara:
¿“Aió Abraham”, es decir: “¿Dónde
está Abraham?”. E hicieron esto pese a que
sabían donde se encontraba, pero era su intención
destacar sus virtudes ante su mujer, y provocar que ésta
lo aprecie más aun. Se aprende de aquí una
norma de ética y moral, enseñando al individuo
a preguntar donde se hospeda al hombre por la mujer y a
la mujer por el hombre (Midrash Rabá Génesis
48:15).
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