El
nombre de la persona ejerce una influencia intrínseca
en quien lo lleva. El mismo es determinante e incide notablemente
en el carácter, la personalidad y las cualidades
innatas del ser humano.
En
el Talmud se dilucida este conocimiento cabal a partir de
lo declarado en un versículo. Esto es lo que manifestó
Rabí Elazar: Está escrito: “Venid, observad
las obras de El Eterno, que ha puesto asolamientos en la
Tierra” (Salmos 46:9).
La
palabra que indica “asolamientos” en el original
hebreo es “shamot”. Pero como en el texto bíblico
original no hay vocales escritas sino que la pronunciación
de los términos está basada en la tradición
oral recibida de generación en generación,
por eso podría leerse “shemot” en lugar
de “shamot”. Y “shemot” significa
nombres. Es decir, en esta cita se encuentra aludido el
misterio de la esencia de los nombres (véase Talmud,
tratado de Berajot 7b; Maarshá).
Los
exegetas ampliaron este asunto y explicaron: El Eterno pone
en la boca del que otorgará el nombre al recién
nacido, un nombre específico y apropiado para la
criatura. Sin embargo, el que hiciere esto desconoce la
razón esencial que lo llevó a elegir ese nombre
determinado. Antes bien, después de algunos años,
el motivo encerrado en ese nombre, se manifiesta públicamente,
en la vida del que fue llamado así. Esto no es sólo
para los Hijos de Israel, sino para todo el mundo. (Hakotev
en Ein Iakov, véase Berajot 7b, ediciones Shutenshtein
nota de pie 13).
Debido
a la inmensa relevancia del nombre de la persona, los sabios
estipularon que cada individuo mencione un versículo
relacionado con su identidad. El mismo debe comenzar y terminar
con las mismas letras con las que comienza y termina su
nombre (clik aquí para
observar el versículo de un nombre).
Valor
intrínseco
Asimismo,
cada nombre posee un valor intrínseco determinado.
Los sabios cabalistas conocen las propiedades de los nombres
y son capaces de asociar valores y letras para corregir
la suerte del individuo. E incluso, en situaciones limites,
se aconseja modificar el nombre. Como se enseña en
el Talmud: Dijo Rabí Itzjak: Cuatro cosas quebrantan
el mal decreto que fuere sido estipulado contra una persona.
Estas son: la caridad, clamar, el cambio de nombre y el
cambio de acción que lo hace retornar al buen camino
(Talmud, tratado de Rosh Hashaná 16b).
¿Por
qué esto es necesario? Para comprenderlo, consideremos
que si bien es cierto que los Hijos de Israel poseen la
capacidad de modificar el destino, es innegable que existe
un designio preestablecido. Y si el individuo se esforzare
y lo mereciere, podrá alterarlo. Pero si no tiene
éxito, ocurrirá tal está estipulado.
En
el libro Segulot Israel se citan diversos procedimientos
que sirven perfectamente de ejemplo a nuestro asunto. En
el apartado “Destino” -goral- se describen varios
sistemas que permiten identificar la suerte de un individuo
en relación con un emprendimiento futuro. Transcribiré
uno de los mismos a título ilustrativo:
Quien
quisiere conocer la compatibilidad de los miembros de una
pareja, deberán calcular el valor intrínseco
del nombre del varón y la mujer.
En
el caso en que el valor resultante fuere 1, significa que
está predestinado que la convivencia de ellos será
exitosa y placentera. Asimismo, habrá paz entre ellos.
Pues su enlace estará vinculado con la energía
venusiana.
Si
el valor resultante fuere 2, significa que habrá
riñas entre ellos. Pues su enlace estará vinculado
con la energía proveniente de las estrellas Pléyades.
Si
el valor resultante fuere 3, significa que habrá
rivalidad entre ellos. Pues su enlace estará vinculado
con la energía proveniente de la constelación
de Acuario.
Si
el valor resultante fuere 4, significa que se amarán
intensamente. Pues su enlace estará vinculado con
la energía proveniente del Sol.
Si
el valor resultante fuere 5, significa que habrá
entre ellos momentos alternados de benevolencia y mal pasar.
Si
el valor resultante fuere 6, significa que predominará
el mal entre ellos. Pues su enlace estará vinculado
con la energía proveniente de Saturno.
Si
el valor resultante fuere 7, significa que siempre estarán
juntos. Juntos vivirán y juntos morirán en
medio de bien. Pues su enlace estará vinculado con
la energía proveniente de la Luna.
Si el valor resultante fuere 8, significa que triunfarán
en todo asunto. Pues su enlace estará vinculado con
la energía proveniente del Sol.
Si
el valor resultante fuere 9, significa que los pleitos reinarán
entre ellos. Por eso no les conviene casarse. Pues su enlace
estará vinculado con la energía proveniente
de Marte (Segulot israel en nombre de Maré Haieladim).
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