Una
tarde de estas intentando desempolvar algunas de las canciones
que poco escucho pero que recuerdo, que siempre laten, me
reencontré con una viejita por cierto pero que tiene
una letra que siempre me ha agradado. La cantaba Diego Verdaguer
y a pocos días de Pesaj la traigo a colación
por cuanto cobra una importante actualidad y vigencia. ¿Qué
tiene que ver Verdaguer con Pesaj se preguntarán?
Parece disparatado pero veamos. Pesaj para mi y desde luego
midiendo las distancias tiene mucha relación con
Iom Kipur, ya que para este día hacemos una introspección
de nuestros actos, de las cosas que hicimos y las que dejamos
de hacer, valoramos y ponderamos todo y arreglamos lo que
haya que arreglar, pedimos perdón a quien haya que
pedir perdón y nos avocamos afanosamente a buscar
el perdón de Quien más nos interesa obtener,
el perdón y la misericordia de HaShem. Pesaj para
mi tiene un significado parecido en cuanto debemos sacar
todo el JAMETZ de nuestras casas, de cada rincón,
de cada esquina, pulir y kasherizar cada utensilio de cocina
para que todo esté impecable. Sin embargo muchas
veces dejamos pasar por alto la búsqueda del más
grande JAMETZ, no ya el que tenemos en la cocina, oficina,
casa, habitación o teclado de la computadora, sino
el que llevamos dentro de nosotros, el JAMETZ ESPIRITUAL,
ese que nos cuesta tanto poder sacar y quemar para entrar
libres de él hacia la libertad.
HaShem pagó un precio alto por nosotros en Pesaj,
ya que como sabemos nuestros amados antepasados estaban
en el grado 49 de la tumá, ya casi a un paso de ser
irrescatables, pero el Santo Bendito Uno, con “mano
fuerte y brazo extendido” y con su rostro de misericordia
los sacó de toda esa inmundicia y los llevó
por un camino distinto e incierto para muchos, pero precioso,
amado y esperado para otros. Conocemos todos la historia.
Sin embargo, esta salida no solo obedece a dejar atrás
una serie de cosas, sino hacer un alto en el camino, una
reflexión y discurrir ampliamente en nuestra mente
y alma, el sendero que debemos seguir, si caminamos fuera
de Mitzraim o nos quedamos en Mitzraim, no tenemos más
opciones. De seguro, y eso espero, todos diremos que caminamos
lejos de Mitzraim pero tenemos que tener en cuenta varias
cosas si optamos por esta opción. Primero que nada
que lo que dejamos atrás no podemos volverlo a tomar,
que las cosas que hicimos no se pueden volver a repetir;
segundo que seamos concientes del alto precio que el Santo
Divino Uno pagó por nosotros, saliendo delante del
pueblo y luchando contra las fuerzas de la impureza para
que saliéramos limpios hacia algo mejor, hacia un
sitio que El amorosamente tenía preparado para nuestros
antepasados. Hoy igual que entonces las cosas se recuerdan
y estamos en estos días, a las postrimerías
de Pesaj, inmersos aún en Mitzraim pero concientes
de ser liberados. De tal manera que con esa conciencia de
la liberación que tenemos cerca, con esa certeza
de lo que nos espera, debemos hacer un alto en el camino
y ver la gran oportunidad que nos da Hashem de nuevo y con
esto enlazo la letra de la canción de marras...
“Miren
si en esta vida nos dieran otra oportunidad
miren si se pudiera parar el tiempo y volverlo atrás
miren si se pudiera con la experiencia recomenzar
miren si se pudieran borrar las cosas que hicimos mal
usted que haría?, usted que haría?
usted que haría?, usted que haría?”
(Diego Verdaguer)
Muchas cosas vienen a mi mente por hacer pero entre las
principales están el no volver a cometer los mismos
errores del pasado, no volver a probar la Paciencia Divina,
clamar por Su perdón, arrepentirme, quebrantar mi
corazón y mi alma, entregarle a Hashem mi ser entero
y seguir adelante. Hoy día la vida toma rumbos extraños
y muchos de nosotros permitimos que nuestras vidas transcurran
solo tomando conciencia del presente, es decir viviendo
solo el momento, un momento a la vez como se dice, sin embargo
esta encantadoramente peligrosa manera de ver las cosa,
nos impide valorar la responsabilidad de nuestros actos
y ver las futuras consecuencias, de manera que no podemos
ir por ahí solo pensando en un eterno presente, sin
visualizar un futuro como lógica consecuencia de
todos nuestros actos. De manera tal que como dice la canción
¿¿¿¿que haríamos si se
nos diera otra oportunidad????
Esta oportunidad de oro mis amados de Hashem y compañeros
de sendero se nos está presentando una vez más,
no la dejemos pasar y quitemos de nuestras vidas el JAMETZ
ESPIRITUAL que todos llevamos leudado en nuestras vidas.
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