Festividades Judías

La eliminación de lo leudado antes de Pesaj

Tres prohibiciones fueron dichas con respecto al leudado -jametz- en Pesaj:

a – Prohibición de comerlo, como versa (Éxodo 12:15): “Siete días pan ácimo comerán… pues todo el que come leudado será tronchada esa alma de Israel”.

b – Prohibición de tener provecho, como versa (Éxodo 13:3): “y no se comerá leudado”, y los sabios dedujeron: “no habrá en él permiso de comerlo”, es decir, que no hubiere en él un permiso que conduzca a ninguna clase de posibilidad de comerlo (Guemará y Rashi: Pesajim 21b).

c – Prohibición de dejar y tener “jametz” en su propiedad en Pesaj como versa (Éxodo 13:7): “No será visto por ti leudado, y no será visto por ti leudado en todo tu límite”, y versa (Éxodo 12:19): “Siete días leudado no se hallará en vuestras casas”.

Por eso se nos ordenó abstenernos del leudado –jametz- antes del tiempo de la prohibición de ingerirlo, como versa (Éxodo 12:15): “Desde el primer día suprimirán la levadura de vuestras casas”. Y los sabios estudiaron por tradición, que el término “el primer” mencionado en este versículo es el día catorce del mes de Nisán, o sea en vísperas de Pesaj; y hay sabios que aprenden esto de lo que está escrito (Éxodo 34:25): ”No degüelles sobre jametz la sangre de mi ofrenda”, es decir: no degüelles el sacrificio de Pesaj y aun el “jametz” aun existe, y el degüello del sacrificio de Pesaj es el día catorce de Nisán después del mediodía.

¿Y cuál es la supresión del “jametz” mencionada por la Torá? Hay quienes dicen, que lo principal es la supresión en el corazón, o sea, “que anule la persona el jametz en su corazón y lo considere como polvo, y que piense en su corazón que no hay absolutamente ningún “jametz” bajo su dominio, y que todo eventual “jametz” que pueda haber en su dominio he aquí que sea como el polvo y como una cosa que no es de utilidad para nada” (Rambam leyes de “jametz” y pan ácimo 2:2).

Y así tradujeron los sabios que tradujeron los versículos bíblicos (Onquelus y Ionatán hijo de Uziel): supriman – anulen. Y hay quienes dicen que la supresión dicha en la Torá, lo principal es que se pierda el “jametz” del mundo, y no es suficiente con anularlo en el corazón solamente; y eso que dijeron (en la Guemará), que la anulación en el corazón sirve, o sea a manera (según la ley) de abandono (mediante la cual renuncia por completo a su pertenencia, en este caso al leudado), para que no pase la persona por la transgresión de no ver y no tener, como versa: “y no será visto para ti” – de lo tuyo no puedes ver, pero si puedes ver el de otros, y eso que dejaste abandonado no es tuyo (Tosafot en Pesajim 4b). Es decir, que aquel que anula el “jametz” en su corazón, he aquí es como si no estuviera en su dominio, y resulta que no transgrede la prohibición de “no ver” y la de “no tener”; pero no cumple con esto el precepto de “suprimir”, sino solamente a través del exterminio del “jametz” del mundo.

Y hay quienes consideran que el precepto de “suprimir” incluye dos cosas: anulación en el corazón, o exterminio del mundo cuando no lo anula (Ran; Meiri); y hay una opinión, que inclusive para aquellos que sostienen que anularlo en el corazón sirve, o sea para el “jametz” que él no sabe de su existencia, pero el “jametz” que él sabe que está en su dominio, rige el precepto de suprimirlo exterminándolo del mundo (Quesef Mishne sobre el Rambam, allí; Meiri).

Asimismo hay otras opiniones con respecto a este asunto. De todos modos por decreto rabínico, estamos obligados a exterminar el “jametz”, y de aquí obligaron los sabios a la “inspección del jametz” para exterminarlo del mundo (Véase introducción tratado de Pesajim, Rab. P. Kehaty).

Indice de Festividades  Hagadá de Pesaj

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