Se
escancia la cuarta copa, hay quien acostumbra escanciar
aquí la copa para el profeta Eliyahu y se acotumbra
además abrir la puerta..
Haz
que descienda tu ira sobre los pueblos que no te conocieron
y sobre los reinados que no invocaron tu Nombre, porque
han devorado a Yaakov y a tu morada han desolado (Teh. 79:6-7).
Haz que descienda tu ira sobre ellos y el enojo de tu rostro
que los alcance. (ibí. 69:25). Persíguelos
con furia y extermínalos de debajo de los cielos
de HaShem. (Eijá 3:66).
Se
cierra la puerta.
No a nosotros, HaShem, no a nosotros, sino a tu Nombre da
magnificencia por tu bondad y tu verdad.
¿Por qué han de decir los pueblos: "¿Dónde
está su Dios?"
¡Nuestro Dios está en los cielos! ¡Todo
lo que ha querido ha hecho!
Los ídolos de ellos son de plata y oro, obra de manos
humanas.
Tienen boca - pero no hablan; tienen ojos - pero no ven;
tienen orejas - pero no oyen; tienen nariz - pero no huelen;
tienen manos - pero no palpan; tienen pies - pero no caminan;
no emiten sonido con sus gargantas.
Como ellos, son los que los hacen y todos los que en ellos
confían.
¡Israel,
confía en HaShem! El es su ayuda y su escudo.
¡Casa de Aharón, confía en HaShem! El
es su ayuda y su escudo.
¡Los que temen a HaShem, confien en HaShem! El es
su ayuda y su escudo.
HaShem
se acuerda de nosotros; El nos bendecirá. Bendecirá
a la casa de Israel, bendecirá a la casa de Aharón.
Bendecirá a los que temen a HaShem, a los pequeños
y a los grandes.
Agregará HaShem bendición sobre ustedes, sobre
ustedes y sobre sus hijos.
Bendecidos son ustedes por HaShem, El que hizo los cielos
y la tierra.
Los cielos de los cielos son de HaShem; pero El ha dado
la tierra a los seres humanos.
Los mueertos no alaban a HaShem, ni cuantos descienden al
silencio.
Pero nosotros bendeciremos a HaShem desde ahora y para siempre.
¡Alaben a HaShem!
Amo
a HaShem, pues ha escuchado la voz de mis súplicas,
porque ha inclinado au oído sobre mi; por tanto,
le invocaré todos mis días.
Me rodearon las ataduras de la muerte; las angustias del
Sheol me encontraron. Agustia y dolor hallé.
Entonces invoqué el Nombre de HaShem, diciendo: "¡Libra,
HaShem, mi alma!"
Bondadoso y justo es HaShem, nuestro Dios es benevolente.
HaShem guarda a los simples; empobrecí y El me rescató.
Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque HaShem te ha
favorecido.
Porque Tú has librado mi vida de la muerte, mis ojos
de las lágrimas y mis pies del tropiezo.
Andaré delante de HaShem en la tierra de los vivientes.
Creí, porque hablé, cuando estaba muy afligido.
Y dije apresuradamente: "Todo hombre es mentiroso."
¿Qué
responderé a HaShem por los favores para conmigo?
La copa de la liberación he de levantar, y en Nombre
de HaShem he de invocar.
Mis promesas a HaShem he de cumplir, ciertamente delante
de todo su pueblo.
Estimada es ante los ojos de HaShem la muerte de sus fieles.
Por favor HaShem, yo soy tu siervo; soy tu siervo, hijo
de tu sierva. Tú rompiste mis cadenas.
Te ofreceré sacrificio de acción de gracias
y en Nombre de HaShem he de invocar.
Mis promesas a HaShem he de cumplir, ciertamente delante
de todo su pueblo.
En los atrios de la casa de HaShem, en medio de ti, Jerusalén.
¡Alaben a HaShem!
¡Alaben
a HaShem, todos los pueblos! ¡Todas las naciones,
alabenle!
Porque ha engrandecido sobre nosotros su bondad, y la verdad
de HaShem es para siempre. ¡Alaben a HaShem!
¡Alaben a HaShem, porque es bueno; porque su bondad
es eterna!
Que diga Israel: "¡Porque su bondad es eterna!"
Que diga la casa de Aharón: "¡Porque su
bondad es eterna!"
Que digan los temerosos de HaShem: "¡Porque su
bondad es eterna!"
Desde
la angustia invoqué a HaShem, y El me respondió
y me serenó.
HaShem está conmigo; qué me podrá hacer
el hombre.
HaShem está conmigo, con los que me ayudan. Yo veré
a mis enemigos
Mejor es refugiarse en HaShem que confiar en el hombre.
Mejor es refugiarse en HaShem que confiar en los poderosos.
Todos los pueblos me rodearon; en el nombre de HaShem yo
las destruiré.
Me rodearon y me asediaron; en el nombre de HaShem yo las
destruiré.
Me rodearon como abejas, ardieron como fuego de espinos;
en el nombre de HaShem yo las destruiré.
Fui empujado con violencia, para que cayese; pero HaShem
me socorrió.
HaShem es mi fortaleza y mi canción; él es
mi liberación.
¡Voz de júbilo y de liberación hay en
las tiendas de los justos! ¡La diestra de HaShem hace
proezas!
¡La diestra de HaShem se yergue! ¡La diestra
de HaShem hace proezas!
No moriré, sino que viviré, y contaré
las obras de HaShem.
Duramente me castigó HaShem, pero no me entregó
a la muerte.
¡Abranme las puertas de la justicia! Entraré
por ellas y daré gracias a HaShem.
Esta es la puerta de HaShem; por ella entrarán los
justos.
Te
agradeceré, porque me has respondido y has sido mi
liberación.
Te agradeceré, porque me has respondido y has sido
mi liberación.
La piedra que desecharon los constructores llegó
a ser la piedra angular.
La piedra que desecharon los constructores llegó
a ser la piedra angular.
De parte de HaShem proviene esto; es una maravilla a nuestros
ojos.
De parte de HaShem proviene esto; es una maravilla a nuestros
ojos.
Este es el día que hizo HaShem; nos gozaremos y nos
alegraremos en él.
Este es el día que hizo HaShem; nos gozaremos y nos
alegraremos en él.
¡Bendito
el que viene en el Nombre de HaShem! Te bendecimos desde
la casa de HaShem.
¡Bendito el que viene en el Nombre de HaShem! Te bendecimos
desde la casa de HaShem.
HaShem es Dios y nos ha resplandecido. Aten ramas festivas
junto a las esquinas del altar.
HaShem es Dios y nos ha resplandecido. Aten ramas festivas
junto a las esquinas del altar.
Mi Dios eres Tú; a ti te agradeceré. Dios
mío, a ti te ensalzaré.
Mi Dios eres Tú; a ti te agradeceré. Dios
mío, a ti te ensalzaré.
¡Alaben a HaShem, porque es bueno; su bondad es eterna!
¡Alaben a HaShem, porque es bueno; su bondad es eterna!
La Gran Alabanza
Alaben a HaShem, porque es bueno: ¡Porque su bondad
es eterna!
Alaben
al Dios de dioses: ¡Porque su bondad es eterna!
Alaben al Señor de señores: ¡Porque
su bondad es eterna!
Al único que hace grandes maravillas: ¡Porque
su bondad es eterna!
Al que con entendimiento hizo los cielos: ¡Porque
su bondad es eterna!
Al que extendió la tierra sobre las aguas: ¡Porque
su bondad es eterna!
Al que hizo los grandes astros luminosos: ¡Porque
su bondad es eterna!
El sol para que domine en el día: ¡Porque su
bondad es eterna!
La luna y las estrellas para que dominen en la noche: ¡Porque
su bondad es eterna!
Al que golpeó a Egipto con sus primogénitos:
¡Porque su bondad es eterna!
Al que sacó a Israel de en medio de ellos: ¡Porque
su bondad es eterna!
Con mano fuerte y brazo extendido: ¡Porque su bondad
es eterna!
Al que dividió el mar de Suf en partes: ¡Porque
su bondad es eterna!
E hizo pasar a Israel por medio de él: ¡Porque
su bondad es eterna!
Arrojó al Faraón y a su ejército en
el mar de Suf: ¡Porque su bondad es eterna!
Al que encaminó a su pueblo por el desierto: ¡Porque
su bondad es eterna!
Al que derrotó a grandes reyes: ¡Porque su
bondad es eterna!
Y dio muerte a reyes poderosos: ¡Porque su bondad
es eterna!
A Sijón, el rey amorreo: ¡Porque su bondad
es eterna!
Y a Og, el rey de Bashán: ¡Porque su bondad
es eterna!
Y dio la tierra de ellos en heredad: ¡Porque su bondad
es eterna!
En heredad a Israel su siervo: ¡Porque su bondad es
eterna!
En nuestra humillación se acordó de nosotros:
¡Porque su bondad es eterna!
Y nos rescató de nuestros enemigos: ¡Porque
su bondad es eterna!
El da alimento a todo cuerpo: ¡Porque su bondad es
eterna!
Alaben al Dios de los cielos: ¡Porque su bondad es
eterna!
El alma de todo ser viviente bendecirá tu Nombre,
HaShem Dios nuestro y el espíritu de todo cuerpo
ensalzará y enaltecerá constantemente tu memoria,
nuestro Soberano. De un universo a otro Tú eres Dios,
y fuera de ti no tenemos ni Soberano ni redentor ni libertador,
no tenemos quien nos rescate ni quien nos salve, quien nos
responda y quien sea benévolo con nosotros; en cada
momento de angustia y penuria, no tenemos Soberano que nos
ayude y nos apoye sino Tú.
Dios
de los primeros y de los postreros, Dios de todos los seres
creados, señor de todo lo que nace, loable con todo
tipo de alabanzas. Tú que conduces al universo con
bondad y a los seres creados con benevolencia; HaShem Dios
es verídico, El no dormita ni duerme, sino que despierta
a los dormidos y avispa a los somnolientos, resucita a los
muertos y cura a los enfermos, concede visión a los
ciegos, yergue a los encorvados, hace hablara a los mudos
y devela los actos ocultos. A Ti únicamente nosotrso
te agradecemos.
Aunque
nuestra boca esté pletórica de cantos como
la mar, y nuestra lengua de tonadas como una multitud de
olas, y nuestros labios pletóricos estén de
alabanzas como la expansión del firmamento y nuestros
ojos resplandezcan como el sol y la luna, aunque nuestros
brazos estén extendidos como las águilas de
los cielos y ligeros como los gaceles sean nuestros pies,
no es suficiente para poder agradecerte, HaShem, Dios nuestro,
ni para poder bendecir tu Nombre, Soberano nuestro, por
incluso una de entre miles de veces en que nos benficiaste
con tus bondades, con tus milagros y portentos, aquellos
hechos con nosotros y con nuestros padres. Antaño
nos liberaste de Egipto, HaShem Dios nuestro, de casa de
esclavos nos rescataste; cuando hubo hambre nos alimentaste
y con suficiencia nos mantuviste, cuando vino la espada
nos protegiste y de la epidemia nos sacaste, así
también de las muchas y difíciles enfermedades
nos resguardaste; hasta ahora tu benevolencia nos ha ayudado,
y tu bondad no nos ha abandonado.
Por
lo tanto, los miembros que dispusiste en nuestro cuerpo
y el espíritu y el alma que insuflaste en nuestras
narices y la lengua que pusiste en nuestra boca, ellos precisamente
agradecerán y bendecirán, alabarán,
ensalzarán y cantarán constantemente a tu
mango Nombre, Soberano nuestro. Pues toda boca te agradecerá
y toda lengua te alabará, todo ojo te esperará
y toda rodilla a ti se doblará, todo cuerpa delante
de ti se prosternará y los corazones te temerán,
así también mi interior cantará para
tu Nombre, como se declara: “Todos mis huesos proclamarán
HaShem, ¿quién es como Tú? Rescata
al pobre de aquel que es más fuerte que él,
al necesitado de aquel que le roba. La súplica de
los pobres Tú escuchas, el grito del menesteroso
atiendes y lo redimes.
Así
está escrito: Canten justos a HaShem, a los hombres
rectos es digno el elogio:
Por
boca de los hombres rectos serás enaltecido.
Por labios de los justos serás bendecido.
Por lengua de los piadosos serás santificado.
Entre los hombres santos serás elogiado.
En
las asambleas multitudinarias de tu pueblo la casa de Israel,
ya que es responsabilidad de todos los seres creados, delante
de Ti, HaShem Dios nuestro y Dios de nuestros padres, agradecer
y loar, alabar y ensalzar, enaltecer, enbellecer y cantar
más que todos los cantos y alabanzas de David, el
hijo de Ishay, tu siervo ungido.
Por
lo tanto, que sea alabado tu Nombre para siempre, Soberano
nuestro, Dios, Soberano magno y sagrado, en los cielos y
en la tierra. Pues para siempre es digno a Ti, HaShem Dios
nuestro y de nuestros padres, el canto y la alabanza, el
loor y la tonada, la fortaleza y la soberanía, la
eternidad y la grandeza, la fuerza, el elogio y la magnificencia,
la santidad y el reinado, las bendiciones y los agradecimientos
a tu magno y sagrado Nombre, desde siempre y para siempre
Tú eres Dios. Bendito eres Tú HaShem, magno
Soberano, elogiado con alabanzas, Dios del agradecimiento,
señor de los portentos, creador de todas las almas,
patrón de todas las obras, el que escoge los cánticos,
Soberano, Dios, que vive para siempre. Amén.
Se
bebe la cuarta copa de vino recostado al lado izquierdo
y se dice la bendición final.
Bendito
eres Tú, HaShem, Dios nuestro, soberano del universo,
creador del fruto de la vid.
Bendito
eres Tú HaShem, dios nuestro, Soberano del universo,
por la vid y por el fruto de la vid, por la cosecha de los
campos y por la tierra anhelada, benigna y amplia que escogiste
y que diste en heredad a nuestros padres para que coman
de sus frutos y se sacien de sus bondades.
Se
benévolo, HaShem Dios nuestro con nosotros, con Israel
tu pueblo, con Jerusalén tu ciudad, con el monte
de Sión asiento de su magnificencia, con tu altar
y con tu santuario. Construye a Jerusalén, la ciudad
de la santidad pronto en nuestros días, y haznos
ascender a ella y alegrarnos con su reconstrucción,
entonces te bendecimeroms por ella con santidad y pureza.
(en
shabat agrega: Acepta y fortalécenos en este día
de shabat) Alégranos en este día de la festividad
de los panes ázimos. Porque Tú eres benigno
y beneficias a todos, así te agradeceremos por la
tierra y por el fruto de su vid. Bendito eres Tú
HaShem, por la tierra y por el fruto de su vid.
NIRTZÁ
Se
concluyó el orden de Pésaj según su
disposición,
Según su reglamento y constitución.
Como hemos ameritado celebrarlo hogaño,
Así esperamos realizarlo en el futuro.
Es puro el residente de la morada,
Alza la asamblea multitudinaria.
Prontamente dirige las plantaciones firmes
A los liberados con canciones a Sión.
Si te
apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer
un libro que seguro te fascinará: Numerologíay Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.
En el
mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y
las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además,
hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales,
vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.