Se
escancia la primera copa de vino y se recita la santificación
del vino sobre ella.
(En
shabat se agrega)
Cántico
de David. HaShem es mi pastor , nada me ha de faltar. En
oasis de tierna vegetación me ha hecho paser, junto
a aguas mansas me ha conducido.
Mi alma ha confortado, me ha guiado por senderos de justicia
por su Nombre.
Aunque camine por el valle de la sombra de la muerte, no
temeré mal alguno, porque Tú estás
a mi lado. Tu vara y tu cayado me alentarán.
Dispones una mesa frente a de mis adversarios, unges con
aceite mi cabeza, mi copa está rebosante.
Ciertamente la bondad y la benevolencia me seguirán
todos los días de mi vida y moraré en la casa
de HaShem por días sin fin.
Día
séptimo: fueron concluidos los cielos y la tierra
y todas sus legiones. Concluyó Dios el día
séptimo la obra que realizó, y reposó
en el día séptimo de toda la obra que realizó.
Entonces bendijo dios al día séptimo y lo
consagró, porque en él reposó de toda
la obra que créo para realizar.
En
días de semana se comienza:
Estas
son las festividades de HaShem, asambleas santas que ustedes
han de
convocar en sus tiempos. Comunicó Moshé las
festividades de HaShem a los hijos de Israel.
Bendito
eres Tú, HaShem, Dios nuestro, Soberano del universo,
Creador del fruto de la vid.
Bendito
eres Tú, HaShem Dios nuestro, Soberano del universo,
que nos ha escogido de entre todos los pueblos, que nos
ha elevado de entre todas las lenguas y que nos ha santificado
con sus preceptos. Nos has dado, HaShem Dios nuestro, con
amor (en shabat: sábados para reposo y) temporadas
para alegrías, festividades y tiempos para felicidad,
el día (de sábado, y el día) de la
festividad de los panes ázimos, día de fiesta
y convocación santa, tiempo de nuestra libertad,
con amor una convocación santa que es memoria de
la salida de Egipto, pues a nosotros nos has escogido y
a nosotros nos has santificado de entre todos los pueblos,
(y los sábados y) tus sagradas festividades, (con
amor y voluntad), con alegría y felicidad nos has
hecho heredar. Bendito eres Tú, HaShem, el que consagra
(el sábado y) a Israel y a los tiempos.
Después
de terminado shabat se agrega:
Bendito
eres Tú, HaShem Dios nuestro, Soberano del universo,
Creador de las luces del fuego.
Bendito eres Tú, HaShem Dios nuestro, Soberano del
universo, que divide entre lo santo y lo profano, entre
la luz y la oscuridad, entre Israel y los pueblos, y entre
el día séptimo y los seis días hábiles.
Entre la santidad del sábado y la santidad del día
de fiesta has dividido y el día séptimo de
los seis días hábiles has consagrado. Separaste
y consagraste a tu pueblo Israel con tu santidad. Bendito
eres Tú HaShem, el que divide entre lo sagrado y
lo sagrado.
Bendito eres Tú, HaShem, Dios nuestro, Soberano del
universo,
Que nos has dado vida y nos mantenido y nos has hecho llegar
a este momento.
Se
bebe la copa recostados al lado izquierdo.
URJATZ
Se
lavan las manos sin recitar la bendición.
KARPAS
Se
toma un poco de karpás, menos de una medida de kazait
y se unta en agua con sal, se bendice “por los frutos
de la tierra” y se debe pensar en exceptuar de tal
bendición al maror que se consumirá posteriormente,
no es necesario comerlo recostado.
Bendito
eres Tú, HaShem Dios nuestro, soberano del universo,
Creador del fruto de la tierra.
YAJATZ
Se
parte la matzá intermedia en dos partes. La parte
menor se pone nuevamente entre las dos matzot enteras y
la parte mayor se esconde para el Afikomán.
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