Festividades Judías

Sheminí Atzeret

El mensaje de la festividad

Sheminí Atzeret es la festividad que marca el final de la gran serie de conmemoraciones y festejos que tienen lugar en el mes de Tishrei. 

Este es el orden cronológico de las citadas celebraciones:

Rosh Hashaná, el año nuevo judío, es el día en el cual Di-s juzga a todas las criaturas. Este acontecimiento acaece el día 1 del mes Tishrei. 

La celebración de Rosh Hashaná se prolonga por espacio de dos días consecutivos. Luego de ello, el 10 de ese mismo mes, se conmemora Iom Kipur, el Día del Perdón. Cinco días más tarde, comienza Sucot, la fiesta de las cabañas. 

En Sucot cada uno debe presentarse en el Templo Sagrado por expresa orden del Eterno. (Deuteronomio 16: 16)

Además, nos ordenó que en esa festividad, habitemos en cabañas: “En cabañas residiréis siete días” (Levítico 23, 42)

Asimismo, el Eterno nos encomendó tomar cuatro especies vegetales y también alegrarse durante los siete días que dura la festividad. Esto lo encontramos claramente especificado en el versículo: “Tomaréis para vosotros en el día primero un fruto de árbol magnífico (etrog -cidro-), palmas de palmera, ramas de árbol frondoso (mirto) y sauces de arroyo, y han de alegrarse delante del Eterno, vuestro Di-s, siete días” (Levítico 23: 40)

Algo notorio de destacar es, que estas cuatro especies constituyen un solo precepto, y la falta de una de ellas es un impedimento para las otras. Si una sola falta, no se permite tomar las otras tres. (Leyes de lulab 7: 1 a 5). 

LA ALEGRÍA

En los versículos citados se mencionó el precepto de alegrarse en la fiesta, ello ocasionaba que en el Templo Sagrado se monte un gran dispositivo. Esto para que las personas vivan siete días inolvidables, llenos de regocijo y dicha, los cuales le otorgarán fuerzas y energía para afrontar con alegría todos los días del año.

Esta alegría acababa el día séptimo de Sucot, siendo ese el momento de separarse de la morada de Di-s, para regresar cada uno a su lugar de residencia y continuar con su rutina. 
Este día se asemeja a lo acontecido con un rey, que invitó a sus hijos a un banquete por una cierta cantidad de días, y llegado el instante de despedirse les solicita, ¡hijos míos, demórense y quédense conmigo un día más, pues es para mí difícil la despedida!. 

Del mismo modo, acontece con el Eterno, quien dijo: “siete días ofreced ofrendas ígneas para Di-s, y el día octavo convocación santa será para vosotros, y ofreceréis ofrenda ígnea para Di-s. Es atzeret –demora- para vosotros, no realicéis labor”. (Levítico 23: 36, Rashi)
Vale preguntar, ¿Por qué el versículo no dijo directamente: “festejen 8 días”?, ¿Por qué dijo “siete días” y luego “y el día octavo convocación santa será para vosotros”?. 

Lo que ocurre es, que Di-s habló de esa manera, para que comprendamos el motivo de este octavo día, es porque “¡es para mí difícil la despedida!”.

Con esto comprendemos el motivo del nombre de esta festividad “Sheminí Atzeret”, donde “Sheminí” = octavo, “Atzeret” = detenerse. Es decir, al octavo día hay que detenerse y quedarse con el Eterno un día más.

REFLEXIONANDO

Hemos apreciado que El Eterno nos ama como un padre, y nos retiene un día más, porque es para Él difícil la despedida. Por tal razón, como buenos hijos, debemos responderle de manera acorde, haciendo Su voluntad en retribución. Esto, incluso cuando pase la fiesta y nos reincorporemos a nuestra actividad.

Para poder hacer esto, es necesario captar el mensaje de lo ordenado por el Eterno a nosotros hacer en esta fiesta. A través de ello, contaremos con las herramientas adecuadas para hacer Su voluntad también cuando la celebración culmine. 

Por lo tanto, el paso que daremos a continuación es, observar detenidamente los preceptos ordenados para la oportunidad, y rescatar el mensaje que ellos nos dejan.

ANALIZANDO LOS PRECEPTOS DE SUCOT

El hecho de encomendarnos el Eterno que vayamos todos al Templo Sagrado y nos alegremos junto a Él, es símbolo de unión. Decimos esto porque se solicita de nosotros estar todos allí y alegrarnos en la fiesta, lo cual puede resumirse como un mensaje de unión. 

El hecho de hacernos habitar en cabañas, es para que seamos en esos días todos iguales, y no, uno que viva en un lujoso hotel, y otro en una pensión barata. Al habitar todos en cabañas, no existe diferencia de nivel social o económico.

Pero las cuatro especies, ¿qué pretenden enseñarnos? 

El libro Midrash explica: Estas cuatro especies representan a los distintos componentes del pueblo de Israel: "El Etrog -cidro- tiene gusto y tiene aroma, así también en el pueblo de Israel hay personas que tienen instrucción (Torá) y hacen buenas acciones. La palmera, produce dátiles que tienen sabor y no tienen aroma, así también en el pueblo de Israel hay personas que tienen instrucción (Torá) y no hacen buenas acciones. El mirto tiene buen olor pero no tiene gusto, así también en el pueblo de Israel hay personas que hacen buenas acciones y no tienen instrucción (Torá). El sauce no tiene sabor y tampoco tiene aroma, así también en el pueblo de Israel hay personas que no tienen instrucción (Torá) y tampoco hacen buenas acciones. 

¿Qué hace Di-s con las personas que se asemejan al sauce? ¿Destruirlos?. Eso es imposible, pues todos los hijos de Israel tienen méritos. Además, ellos también tienen su utilidad, incluso para aquellos que tienen instrucción o actos buenos. Ya que estos se valen de lo que aquellos producen con su trabajo.

Por eso Di-s dijo: que sean juntados y que unos expíen por los otros.
Si hicieren esto –prosigue diciendo Di-s- en ese momento Yo soy elevado (por causa de la unión de los hijos de Israel)". (Midrash Rabá Vaikrá 30:12). 

Apreciamos que no es suficiente conque los hijos de Israel estén todos juntos y alegres en el Templo Sagrado, habitando en cabañas y haciendo la voluntad de Di-s. El Eterno pretende que haya en los concurrentes además de una unión física, también una sentimental. 

RESUMIENDO

Di-s a través del mensaje de Sucot nos encomienda, que utilicemos nuestras fuerzas para lograr la paz y la unión en el pueblo, lo cual implica integrar a la sociedad a todo el que no está integrado. Incluso a aquel introvertido que se asemeja al sauce, no tiene aroma ni sabor. Pero si lo acercamos, seguramente se impregnará de nuestro aroma y sabor, tras lo cual dejará de estar siempre al margen de todo y de todos.

De este modo seremos un pueblo y unido.

POR LO TANTO 

Si actuamos como dijimos, lograremos la paz, armonía y unión del pueblo. Pero si no actuamos como se nos pidió, y no nos esforzamos en integrar a la sociedad a este individuo que presenta algún aspecto diferente, o es introvertido, éste se sentirá despreciado e irá en busca de gente que lo acepte y lo quiera. Buscará otra sociedad, otro entorno, y ya no seremos un pueblo unido, porque para serlo es necesario que estén todas las partes juntas, y aquí faltará una de ellas. 

OTRA POSIBILIDAD

Hemos dicho lo que puede pasar con un individuo que no logra integrase a la sociedad y no encuentra la manera de hacerlo. Pero también existe otra posibilidad, más dramática, respecto a lo que puede pasar con este sujeto marginado. Puede suceder, que ante la incomprensión de los que lo rodean, y la impotencia para vencer sus propias dificultades que lo alejan de todos, merced a ello fue almacenando odio interno. También es probable, que tal circunstancia lo lleve a reaccionar contra la sociedad que no lo comprende, mas, si esta lo desprecia y maltrata al verlo diferente y relegado. 

Un caso como este lo encontramos en las noticias policiales más destacadas del Miércoles 29 de Setiembre de 2004, y días subsiguientes, en los diarios de la República Argentina. 

El hecho ocurrió en Carmen de Patagones, y fue protagonizado por un joven llamado Rafael, alias “Junior”, de 15 años de edad. 

El martes 28 de Setiembre de 2004, Rafael llegó temprano, como siempre, a la escuela Islas Malvinas del polimodal “B”, donde estaba por terminar su primer año. A las siete y media de la mañana se izó la bandera y diez minutos después todos los alumnos ingresaron a las aulas. 

“Junior” fue el último en entrar a la suya. Y cuando finalmente lo hizo se lo escuchó decir: “Hoy va ser un gran día”.

Pocos minutos después, extrajo un arma calibre 9 milímetros y comenzó a disparar contra las paredes, obligando a sus compañeros a tirarse al piso. Luego, cambió el objetivo, y se ensañó contra los cuerpos de Sandra Núñez, Evangelina Miranda y Federico Ponce, quienes murieron instantáneamente. También hirió a otros cinco compañeros suyos.

Luego de vaciar el cargador de su arma, Junior comenzó a caminar por la galería del establecimiento, donde fue detenido por la policía padeciendo un estado de shock. 

Pese a ser algo prohibido por la ley local esposar a un menor de 16 años, Junior fue esposado para su traslado a Bahía Blanca, donde sería alojado hasta decidir su destino. La causa de las esposas fue –informaron las fuentes-, porque temían que al estar en estado de shock se lastime a sí mismo.

BUSCANDO LA CAUSA DE LA REACCIÓN

En el pupitre de Junior, encontraron escrita esta frase "Si alguien le encontró sentido a la vida, por favor escríbalo aquí". 

La jueza de menores Alicia Ramallo viajó con Junior los 300 kilómetros que separan Carmen de Patagones de Bahía Blanca, y dialogó con él a un costado de la ruta.

Más tarde, tras reunir varios datos y escuchar testimonios, la jueza informó, que desde niño Rafael reveló problemas para integrarse a la sociedad y a su familia. Y a la edad de trece años el chico acusó notorios cambios de conducta, con rasgos obsesivos y fóbicos, y dificultades para expresar sus sentimientos. 

Los compañeros de colegio, por su parte, definieron a Rafael como "retraído", "tranquilo", "diferente". 

Belén, que fue compañera de él en la Escuela N° 14 Mariano Zamborini, contó que a Rafael "lo cargaban, le decían que era rockero o hippie. A veces le decían Pantriste”. 

COINCIDENCIA

Este hecho ocurrió el martes 28 de septiembre, el 29 a la noche comenzaba la festividad de Sucot. ¿Es para reflexionar verdad?.

En Sucot fue ordenado a los hijos de Israel tomar las cuatro especies, entre las cuales hay una, que no tiene olor ni sabor. Pero al darle cabida y ponerla junto a las demás, sin despreciarla en ningún momento, lograremos que se impregne de sabor y aroma agradables. 

Tomar conciencia de la vital importancia que tiene aplicar esta enseñanza, equivale a ganar almas y posiblemente, evitar desenlaces trágicos como el narrado. 

De lo expuesto anteriormente, y del ejemplo que citamos, resulta el mensaje que extraemos de la festividad de Sucot y debemos tener siempre presente, intentar ayudar a aquel que está aislado o marginado. Darle una mano para que se inserte en la sociedad, y sea una parte integrada de nuestro pueblo conformado por las cuatro especies que el Eterno nos ordenó tomar y unir.

Indice de Festividades  

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