Cómo
se hacía el asado de Pesaj en el Templo Sagrado
El
sacrificio de Pesaj es el principal precepto que debe cumplirse
de la festividad de Pesaj –cuando el Templo Sagrado
está en pie-. Los detalles de este asunto son explicados
en el libro de Éxodo, como está escrito: «Hablad
a toda la asamblea de Israel, diciendo: El diez de este
mes, tomarán para sí, cada hombre, un cordero
para cada casa paterna, un cordero para la casa. Mas si
la casa es demasiado pequeña para un cordero, entonces
él y su vecino que está cerca de su casa tomarán
según la cantidad de personas; cada uno será
contado para el cordero según lo que come. Un cordero
sin mácula, dentro de su primer año, será
para vosotros; de las ovejas o las cabras lo tomaréis.
Será vuestro para que lo examinéis hasta el
día catorce de este mes; toda la congregación
de la asamblea de Israel lo sacrificará a la tarde.
Tomarán de la sangre y la colocarán sobre
las dos jambas de las puertas y sobre el dintel de las casas
en las que lo comerán. Comerán la carne esa
noche, asada al fuego, con matzot; con hierbas amargas la
comerán. No lo comeréis parcialmente asado
o cocido en agua; únicamente asado al fuego, su cabeza,
sus patas y sus vísceras. No dejaréis nada
de él hasta la mañana, todo lo que sobre de
él será quemado hasta la mañana»
(Éxodo 12:3-10).
Cabe
destacar que en el original hebreo la palabra que identifica
al animal que debe ser sacrificado para comerlo en Pesaj
es «se», y esta especie incluye las ovejas y
las cabras.
El
tiempo de su degollado según la Torá es el
catorce del mes de Nisán al atardecer, como está
escrito: «A los catorce días del mes éste,
al atardecer, lo harán en su tiempo» (Números
9:3), y está escrito: «Y lo degollará
toda la congregación de Israel al atardecer»
(Éxodo 12:6). Los sabios ha deducido que se refiere
a la sexta hora del día en adelante, es decir, desde
el mediodía en adelante. Como está escrito:
«Cuando se inclinen las sombras del atardecer».
Asimismo,
después de la eliminación del «jametz»,
desde que llega la hora del mediodía y el Sol se
comienza a reclinar hacia el oeste, comienza la santidad
de la festividad de Pesaj, y desde esta hora está
prohibido realizar trabajo.
Lo
principal del precepto del sacrificio de Pesaj consiste
en comerlo, como está escrito: «Cada varón
según su comer calculará respecto al cordero
-se-».
Los
sabios estudiaron las leyes del sacrificio de Pesaj a partir
de otros sacrificios que son comidos por los que los traen
–y no de los sacrificios que se queman en su totalidad
para El Eterno-. Además, el sacrificio de Pesaj no
es degollado sino para las personas que fueron inscriptas
sobre él (para sus registrados), y se requiere que
los comensales estén en condiciones de comer de él
por lo menos el tamaño de una aceituna.
El
sacrificio de Pesaj no se come sino asado al fuego, como
está escrito: «No lo comerán a medio
hacer, ni cocido en agua, sino asado al fuego, su cabeza
con sus patas y con sus entrañas» (Éxodo
12: 9).
¿Cómo
asa la carne del sacrificio de Pesaj? Se trae un palillo
asador de árbol de granada, para insertarlo en el
sacrificio de Pesaj para asarlo.
Significa que el sacrificio de Pesaj se asa en un palillo
asador de madera, y no con un palillo asador de metal, por
causa que este se calienta por completo por efecto de la
parte que está en el fuego y se pone al rojo (y si
una parte está caliente, se considera que todo está
caliente). Resulta que si se procediere de este modo el
Pesaj se asa por el efecto del calor del palillo asador
y no por el calor del fuego, y en la Torá se dijo:
«asado al fuego» (Éxodo 12: 9)
Asimismo,
el palo asador debe ser de madera de granada, y no de otros
árboles, ya que la madera de los demás árboles,
aunque sea que está seca por fuera, en su interior
hay agua que saldrá en el momento que se las calienta
o cuando se la insertare en la carne. Siendo así
el Pesaj se cocinaría ayudado por el agua de las
maderas y la Torá dijo: «No lo coman a medio
hacer, ni cocido en agua», lo que no es así
con la madera de granada, la que si está seca por
fuera, también lo está por dentro.
Ha
de insertarse el palillo asador dentro de la boca del sacrificio
de Pesaj, hasta su orificio –donde salen los residuos
estomacales-, y se lo pende en el horno con el sitio donde
fue degollado hacia abajo. De este modo el sacrificio de
Pesaj no se desliza del palillo asador, ya que el sector
ancho del palillo asador está del lado de la boca;
y se coloca sus patas y sus entrañas en su interior,
como está escrito: «su cabeza con sus patas
y con sus entrañas» (Éxodo 12: 9). Es
decir, a de asarse en su totalidad y a la vez. Y ha de aclararse
que cuando se retiran las patas no se comete una infracción
por quebrar un hueso, como prohíbe la Torá,
que no sea quebrado ningún hueso del animal. Pues
no hay aquí sino separación y corte de nervios,
y quién corta nervios no pasa por la infracción
de romper un hueso. Esto es según la opinión
de Rabí Iosei Aglili, quien sostiene que se ingresan
las patas y las entrañas dentro del animal en el
momento de su asado. Rabí Akiva en cambio dice: como
una especie de cocción es esto, pues es como si las
patas se cocinaran dentro del animal de la misma forma como
dentro de una olla, sino que las hace colgar a las patas
y las entrañas en el palillo asador, fuera del animal,
al lado de su cabeza. Y la ley se determina como Rabí
Akiva.
Además no asan el Pesaj, no sobre un palillo asador
de metal, por causa que si una parte está caliente,
se considera que todo está caliente, es decir, que
la parte insertada en la carne se calienta a través
de la parte exterior que se calienta con el fuego, y tenemos
que el Pesaj se asa por el calor del palillo asador y no
por el calor del fuego, y tampoco sobre una parrilla, como
una plancha de hierro, que no se asa sobre ella por el mismo
motivo que explicamos con respecto al palillo asador de
metal.
Y
en el caso en que la parrilla fuere agujereada, o sea una
red de metal que tiene agujeros y el calor del fuego sube
a la carne por los agujeros estos, y la carne del Pesaj
no toca a el cuerpo de la parrilla misma, sino que está
colgado sobre ella, es apta para asar el Pesaj.
Si
el Pesaj tocó la arcilla del horno, resultando que
se asó el lugar donde tocó por el calor de
la arcilla del horno, ha de pelarse del Pesaj ese lugar,
es decir, el sitio que tocó la arcilla, que no es
«asado al fuego».
Si
goteó del jugo de la carne sobre la arcilla del horno,
y se asó el líquido por su calor, y regresó
y penetró en el Pesaj, ha de quitarse ese lugar.
Es decir, no es suficiente con pelar sino que debe tomarse
de la carne, del lugar donde penetró el jugo, el
tamaño como el espesor de un dedo (Mishná,
tratado de Pesajim Cap. 7, Rab Kehaty, Meiri, mefarshim).
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