Festividades Judías

Que es Lag BaOmer

Clase trascrita por Hanny

Les doy Shalom a cada uno de los presentes y espero que podamos compartir una linda clase y logremos sacar conclusiones satisfactorias que nos ayuden a mejorar un poquito más nuestra vida.

El tema que pienso debemos hablar el día de hoy está relacionado tanto con la parashá de la semana como el suceso que estamos atravesando, que es la Cuenta del Omer.

La parashá de la semana es Ajarei Mot, y se va a leer este sábado en todas las sinagogas del mundo. El título de la parashá, o sea, Ajarei Mot, significa: después de la muerte, en alusión a los hijos de Aarón que murieron tras ofrecer un fuego extraño ante El Eterno.

El otro suceso que mencioné es la ofrenda del Omer que se presentaba ante El Eterno cuando llegaba el día segundo de Pésaj. Esta ofrenda era traída por la nueva cosecha, la cual desde ese momento quedaba permitida para ser consumida.

La Cuenta del Omer se prolonga por espacio de 49 días, desembocando en la festividad de Shavuot.

En el transcurso de los primeros treinta y tres días de esta cuenta, que llegan hasta Lag Omer (Lag significa treinta y tres) ocurrió un hecho no muy agradable dentro del seno del pueblo judío, el fallecimiento de  miles de alumnos que había logrado Rabí Akiva.

Este suceso va a ser el tema central que abordaremos en nuestra charla el día  de hoy. Trataremos de desarrollarlo debidamente con el fin de lograr algún concepto interesante que podamos, como dijimos, aplicar a nuestras vidas.

OBSERVACIÓN

Pueden interrumpirme en cualquier momento para hacer cualquier tipo de pregunta que consideren y si está a mi alcance la voy a tratar de responder.

SE PROSIGUE

Bien, la Parashá citada, Ajarei Mot, comienza hablando del deceso de los hijos de Aarón.

Los sabios preguntaron ¿cuál fue la causa de ese fallecimiento prematuro, ya que, como está escrito en El Zohar, no alcanzaban los veinte años de edad?.

Tras una profunda investigación llegaron a la conclusión de que lo que ocurrió entre estos dos jóvenes menores de 20 años fue que hablaron lashón hará, -difamaron-. Esta fue la causa de haber muerto.

Siguieron investigando y se preguntaron, pero ¿qué es lo que ellos hicieron? Se trataba de jóvenes sobresalientes y aplicados, ellos estaban en el segundo orden, tras Moshé y Aarón en los viajes de Israel, luego, más atrás, marchaba todo el pueblo. ¿Cómo puede ser que jóvenes de nivel espiritual tan elevado y que tienen un puesto tan importante dentro del pueblo judío cometen este error de difamar?

Los sabios analizaron este punto y llegaron a la conclusión de que difamaron

nada más y nada menos que a Moshé y a Aarón, a los que iban en la  primera línea, a los dirigentes principales del pueblo judío, o sea que difamaron a su propio padre, a Aarón y a su tío

Antes bien, ¿De qué manera lo hicieron?

Ellos decían, estos dos líderes, nuestro padre y nuestro tío ya son hombres mayores, tienen más de 80 años, ¿cuándo va a ser el día en que ellos van a morir, así nosotros tomamos el mando y con sangre joven, dirigimos al pueblo de una manera más apropiada?.

Eso fue lo que dijeron. Esta fue la difamación proporcionada y el motivo que provocó la muerte de ambos.

Siguieron investigando los sabios y dijeron, ¿cuál fue el móvil que les provocó la muerte? Pues si bien es cierto que una persona que habla lashón hará,

difama, merece esa pena, debe haber un móvil que provoque que fallezcan

instantáneamente ¿Cuál fue ese móvil?

Hallaron que les faltaba una vestimenta llamada Meil, capa que se colocaba el sacerdote principal sobre sus otras siete vestimentas para realizar el servicio dentro del Templo Sagrado. (Maianá shel Torá)

El Meil que porta el sacerdote expía por el pecado de lashón hará, de difamar, así está escrito en el Talmud en el Tratado de Arajin en la hoja 16

Bien, halladas todas estas conclusiones los sabios ya sabían cuál es el motivo del fallecimiento de los hijos de Aarón, entonces se preguntaron ¿Tan grave es

este pecado de difamar a otra persona?

RESPUESTA

La respuesta fue que evidentemente se trata de algo muy grave y así lo demuestra la declaración del Pentateuco en la Parashá  que consta antes de la nuestra.

La parashá, próxima anterior a la nuestra es Metzorá. Metzorá significa una persona afectada  por una llaga en la cual en el interior hay al menos dos pelos que tienen la raíz blanca. Si hay una llaga que tiene en su interior dos pelos blancos o con la raíz blanca al menos, esa persona debe visitar al Sacerdote y el Sacerdote la declara impura, pues padece esa afección de Metzorá.

En ese momento debe esta persona abandonar su casa e irse a vivir sola afuera de todos los campamentos.

Es un pecado considerado por El Eterno muy grave, por eso la expiación para una persona que comete la imprudencia de difamar, o sea habla lashón hará  y

contrae esta enfermedad Metzorá, la expiación requerida es bastante terrible como lo veremos enseguida.

EXPLICACIÓN

Como ya dijimos el modo de expiación está explicado en la parashá anterior, la cual está próxima a la nuestra y se llama Metzorá. Si uno lee los versículos textualmente se va a dar cuenta que la expiación por haber contraído

Metzorá, que sobreviene a una persona por haber hablado lashón hará, o sea

Difamación, es bastante grave tal como estos versículos lo enuncian.

En la Parashá Metzorá, capítulo 14 versículo 1 en adelante, está escrito todo lo que tiene que hacer una persona para purificarse de esta llaga impura que contrajo, luego de que el sacerdote la halló impura, y por eso la envió fuera de los campamentos, hasta que sane.

El texto bíblico dice así: “El Eterno hablo a Moshé diciendo esta será la Ley del enfermo de tzaraat (es una variante de la raíz Metzorá) el día de su purificación.

Se convocará a un sacerdote, el sacerdote saldrá fuera del campamento, examinará y he aquí que la afección de tzaraat se ha curado en el enfermo de tzaraat. En ese caso el sacerdote dará órdenes y para la persona a la que

se purifica se tomarán dos pájaros, los cuales deben ser puros, estar vivos. Además, debe tomarse madera de cedro, hebra carmesí e hisopo.

Estos elementos, tal como lo explica Rashi, dan a entender a la persona lo que ha hecho, y le ayudan a elevar a nivel consciente la falta perpetrada.

Los pájaros ¿por qué son requeridos?, porque ellos pían constantemente demostrando la actitud de esa persona que habló constantemente de las demás, difamando.

La madera de cedro ¿por qué es solicitada?: el cedro es un árbol muy alto, y esta persona se enorgulleció tanto, a tal punto que se asemejó al cedro y difamó a su prójimo, por eso debe traer este elemento que le recuerda su actitud.

La hebra de carmesí y el hisopo ¿por qué son requeridos?: Porque son elementos muy pequeñitos, indican el camino a seguir por este sujeto si desea reintegrarse a la sociedad correctamente.

El cedro al lado del hisopo, evidencia una diferencia muy grande, por lo tanto, lleva a la persona a elevar a nivel consciente que debe descender al nivel del hisopo. Es decir, el que se condujo como un cedro, que es un árbol enorme e imponente, debe descender en dirección del tamaño de la hebra carmesí o el hisopo, hasta alcanzar un nivel de humildad semejante a lo representado por el tamaño de estos elementos.

SE PROSIGUE

Bien, después que la persona trae todo esto, el sacerdote dará órdenes y uno de los pájaros será sacrificado en una vasija de barro sobre agua de manantial. Luego tomará el pájaro vivo con la madera de cedro, la hebra carmesí y el hisopo y los sumergirá juntos en la sangre del pájaro que fue sacrificado, sobre el agua del manantial. Esparcirá siete veces sobre la persona que es purificada de tzaraat, lo purificará y enviará al pájaro vivo en un campo abierto.

La persona que es purificada lavará sus vestimentas, afeitará todo su pelo y se lavará en agua y en ese momento se volverá pura.

O sea que, tras sacrificar a un pajarito junto a los demás elementos que hemos visto, colocar su sangre dentro del agua, sumergir al otro pajarito dentro de la sangre del pajarito anterior, se esparce de la sangre de ese pajarito sobre la persona afectada de tzaraat, en ese momento, la persona debe afeitar completamente todo su pelo, todo el vello que tenga en todo su cuerpo y al fin, en ese momento se vuelve puro.

 

Cuando logre esto, podrá regresar al campamento. Pero aun deben transcurrir siete días sin poder ingresar al Santuario. Al séptimo día nuevamente debe

afeitar todo el pelo de su cuerpo, su cabeza, su barba, sus cejas.  No tiene que

quedar un solo vello en su cuerpo. Luego ira a la mikve –reunión de aguas de lluvia asociadas a aguas extraídas-, sumergirá su cuerpo en agua y en ese momento se volverá puro.

Vemos que la expiación es algo bastante duro, afeitar todo su cuerpo, no le queda barba, no le quedan cabellos en la cabeza..., en ninguna parte del cuerpo le queda un solo vello, es algo bastante molesto, bastante duro de

asimilar ya que ¿cómo se va a presentar ante la sociedad en ese estado? La vergüenza que sentirá será espantosa.

Sin embargo, una persona que difama requiere esta expiación. Y no es todo, pues a continuación se explica en la Biblia, a partir del versículo 10 en adelante, -no me quiero dilatar mucho con este tema, por eso lo resumiré-, que tiene que traer al octavo día, dos corderos machos, sin mácula, y una cordera sin mácula en su primer año, tres décimos de efá de sémola mezclada con aceite y un log de aceite.

Todos serán sacrificados, uno para expiación, otro para culpabilidad, y otro para ofrenda ígnea.

En los versículos se describe que con el animal destinado a ser ofrecido por culpabilidad, se esparce de su sangre sobre el altar, y luego se realiza una acción especial.

Debe colocar también esa sangre de los sacrificios sobre el dedo pulgar de

la persona que viene a obtener su purificación, en la parte media del pulgar, coloca asimismo en el dedo pulgar del pie, en el mismo lugar, en la sección media, y también coloca en la oreja derecha del que se va a purificar, en

el pabellón de la oreja, en la parte del cartílago que divide la oreja en dos, ahí también coloca sangre de ese sacrificio. (Levitico 14: 14)

Luego, se toma el aceite que trajo este hombre que vino a purificarse. El sacerdote coloca sobre el lugar donde le había colocado sangre, en la parte media del dedo del pie, de la mano y sobre la oreja también le coloca aceite.

El sacerdote tenía el aceite en su mano, y con su otra mano colocaba, sobre la oreja, sobre el dedo del pie y sobre el dedo de la mano de aquel que vino a purificarse. Luego, lo que quedó de aceite en la mano del sacerdote, lo vierte sobre la cabeza de este individuo, girando su mano llena de óleo sobre él.

Luego se completa la expiación trayendo los animales que faltaban y a posteriori puede presentarse en el altar y ser una persona pura como todas las demás.

Esta es la expiación que requiere una persona que difama de acuerdo a la ordenanza de El Eterno. Es algo que no se encuentra en ningún otro tipo de pecado, uno comete pecados gravísimos y no se habla de una purificación semejante, tan grave, tan amarga como esta. Esta es la gravedad enunciada en la Biblia de una persona que difama y requiere ser purificada por ello tras haber contraído la llaga impura llamada tzaraat. 

SE PROSIGUE

Bien, ya que sabemos la gravedad de difamar al prójimo, pues lo aprendimos de aquí, vamos a ver como continúa la parashá nuestra Ajarei Mot, después de la muerte de los hijos de Aarón, por haber difamado precisamente a su padre y a su tío.

El Eterno anuncia a continuación: “Con esto vendrá Aarón al Santuario...” y le ordena todo lo concerniente al día de Yom Kippur.

Tiene que tomar dos animales, dos chivos, sobre los cuales echa suertes. Uno de ellos, sobre el cual recayó la suerte de ser enviado al desierto, a Azazel en el día de Yom Kippur, expiará por todos los pecados de los hijos de Israel. El otro animal será ofrecido en el Santuario.

Todo esto ordena la Biblia a continuación en esta Parashá Ajarei Mot

PREGUNTA

¿Cuál es la causa por la cual El Eterno comienza con estas ordenanzas e indica cómo se tiene que presentar Aarón, enumerándose incluso las vestimentas que debe portar para ingresar al Templo en el día de Yom Kippur?. Y todo eso inmediatamente a posteriori de la muerte de sus hijos ¿Por qué hizo esto El Eterno con Aarón?

RESPUESTA

Es para enseñar, que si ocurre una desgracia,  en la familia o en cualquier otro ámbito de la vida de uno, la vida debe seguir. Uno no puede detenerse y quedarse con el dolor de lo que sucedió, uno debe reincorporarse y afrontar lo que sigue y tratar de superarse, y si es posible, con la actitud correcta, va a hacer que las almas de las personas que se fueron, se eleven. Pero uno no puede quedarse con ese dolor y permanecer en estado de lamentación durante toda la vida, hay que salir del trance, hay que afrontar la situación. Por eso El Eterno ordena a Aarón inmediatamente, vía Moshé para que le diga a Aarón, todas estas cosas acerca de Yom Kippur.

Esto ocurrió según explicación de Rambán, el día posterior a la muerte de sus hijos, ya que en ese día en el que ellos fallecieron Aarón estaba muy dolido y no podía asimilar todas estas ordenanzas. Pero al día siguiente, ya que se trataba de una persona muy elevada espiritualmente, El Eterno le ordena todas estas cosas referentes a Yom Kippur para que nuevamente el pueda sobrellevar su vida de una manera óptima con alegría y felicidad.

El motivo principal por el cual El Eterno no le ordenó el mismo día en que  murieron sus hijos a Aarón todo lo concerniente a Yom Kippur, explican los sabios, entre ellos Rambán, es porque estaba triste y cuando una persona está triste no puede recaer el Espíritu Santo llamado Ruaj haKodesh sobre él. Y una persona que realiza el servicio como Sacerdote Principal requiere del Espíritu Santo para llevar adelante toda la obra en el Santuario. Por lo tanto El Eterno postergó todo este enunciado hasta el día siguiente y ahí si se lo dijo.

RESEÑA

Bien, aquí tenemos algunas enseñanzas muy importantes y entre ellas que la vida debe seguir y se debe estar alegre. Uno no puede estar triste, porque si uno está triste el Espíritu Santo desaparece, no puede posarse en uno. Para que ello acontezca, hace falta alegría.

Toda esta enseñanza surge de lo enunciado en la Parashá a continuación de la muerte de los hijos de Aarón.

Yo aquí no me voy a detener a leer todos los versículos subsiguientes, porque cada uno lo puede hacer en su casa, ya que disponen seguramente de una Biblia apta. Solamente voy a aportar un detalle que va a ser muy importante para saber exactamente lo que tenemos que hacer con respecto al estado óptimo de alegría que tenemos que tratar de lograr en nuestras vidas. Y es,  lo que se enuncia en la Mishná en el Tratado de Ioma, que explica todo lo que ha sido dicho en esta parashá de Ajarei Mot acerca del día de Yom Kippur en forma ampliada.

En la citada obra, en el capítulo 6, Mishná 4, se explica acerca de la rampa que habían construido para llevar ese chivo que llevaría todos los pecados al desierto como se hace mención en la parashá, que debía echar suertes Aarón sobre los chivos, uno sería enviado al desierto a un lugar llamado Azazel para que se lleve allí todos los pecados de los hijos de Israel en el día de Yom Kippur.

En la Mishná consta este y todos los demás sucesos que deben transcurrir en ese día sagrado -Yom Kippur-, mencionándose un evento peculiar, un dispositivo que era armado antes de Yom Kippur entre Jerusalén y el lugar final adonde debía llegar ese chivo que era enviado a Azazel. El lugar de llegada fue denominado Tzuk, y allí se encontraba la montaña en la que era arrojado ese chivo.

De Jerusalén hasta Tzuk había 12 mil. Un mil es una unidad de medida equivalente  a 2000 codos, o sea, un mil es aproximadamente un kilómetro.

Había 12 kilómetros entre Jerusalén y Tzuk  que era el lugar de destino final de este chivo que era llevado a Azazel.

Dice la Mishná: de Jerusalén hasta 2 kilómetros antes de Tzuk construyeron sukot -cabañas-.

En esas sukot, disponían personas, de las más importantes de Jerusalén. 

Las personas distinguidas de Jerusalén eran dispuestas en las cabañas, en el medio del desierto desde antes de la caída del sol de la tarde anterior. En Yom Kipur, cada uno de los apostados acompañaba al que llevaba el chivo expiatorio hasta Azazel un kilómetro,  ya que lo máximo que se puede caminar en Shabbat o en día festivo fuera de la ciudad es un kilómetro.

Si alguien quiere salir fuera de la ciudad en Shabbat por alguna  razón determinante, puede hacerlo hasta un Km. Más no puede salir, es una de las leyes referentes al Shabbat que esa es la medida máxima que se puede salir.

Estas cabañas estaban dispuestas desde Jerusalén hasta 2 Km. antes de Tzuk para que los que ahí habitaban durante el día de Yom Kippur acompañen a la persona que llevaba el chivo a Azazel, o sea Tzuk, un Km.

Cuando el que llevaba el chivo llegaba a la primera cabaña, ese hombre que estaba ahí apostado acompañaba un Km. al que llevaba el chivo, hasta la cabaña siguiente. Y así el que estaba en la cabaña siguiente lo acompañaba un Km. hasta la cabaña siguiente. Cuando llegaba a la décima cabaña, desde la cual había 2 Km. hasta el lugar final, el habitante de la misma lo acompañaba un tramo permitido de caminar, un Km. y  allí se quedaba. Desde ese lugar él observaba lo que el hombre que llevaba el chivo hacía con él, cuando lo arrojaba por la montaña, y el resto del proceso. Esto es lo que declara la Mishná al respecto

LOS SABIOS PREGUNTARON

 

¿Qué sentido hay de colocar en esas cabañas a personas distinguidas, importantes? ¿Por qué no se puede colocar una persona común?.

Es posible aducir, que el precepto de acompañar a este hombre que llevaba el chivo, el cual estaba muy agotado, es muy grande, ya que sin comer, tenía que caminar doce Km. Por eso se apostaba en esos lugares a personas distinguidas.

Pero preguntaron, estas personas se pierden todo el magnifico servicio que se hacía en el Templo Sagrado, todo el ministerio del sacerdote principal -Kohen Gadol-, vistiendo las ocho ropas. Luego se cambiaba para ingresar al lugar más Santo –Kodesh HaKodashim-, para ello se colocaba las ropas de lino, las ropas blancas. Posteriormente salía hacia los servicios sagrados llevados a cabo fuera del lugar santísimo. Era el hombre más puro del mundo en ese momento, era el sacerdote principal en el día más inmaculado del mundo que es Yom Kippur, donde todos reciben expiación, todos oraban en el Templo Sagrado, clamaban en nombre del Eterno, y respondían: “Bendito sea el nombre de la Gloria de Su Reinado por siempre jamás”.

Era algo espectacular vivir todas esas escenas que se contemplaban en el Santuario en ese momento,  ¿cómo estas personas se las perdían? ¿Cuál es el motivo? Ya vimos en la Mishná que es un precepto muy grande, pero ¿Por qué se perdían todo esto que era tan magnífico?

RESPUESTA

Los sabios respondieron: porque se trata de un precepto muy grande.

¿Y cuál es?

Alegrar a una persona.

Alegrar a una persona 15 minutos que es lo que, según estimo, se tarda en recorrer un Km a pie en el desierto. Por 15 minutos que ellos acompañaban a esa persona que llevaba el chivo, se perdían todo lo que se hacía en el Templo Sagrado, en el día más santo del año a través de la persona más santa del año, solo por alegrar a otra persona. Surge que se trata de un precepto –mitzvá- trascendental y relevante, quizá mucho más importante que todos los que hay sobre la tierra. (ver Talmud Taanit, cap. 3 donde se cuenta que dos hermanos obtuvieron el mundo venidero por alegrar a los tristes)

Esta es la enseñanza que nos deja lo enunciado en nuestra parashá, cuando detalla lo que ocurrió tras la muerte de los hijos de Aarón, ordenando enseguida lo concerniente a Yom Kippur y el chivo que se lleva al desierto.

 

PREGUNTA

Malca: Rabí Aarón, una pregunta, ¿qué tipo de persona era la que se le encomendaba llevar el chivo?

Rabí Aarón: ahí dice personas importantes, supuestamente grandes sabios o personas muy adineradas. No hay muchos detalles exactamente de quiénes eran consideradas personas importantes pero evidentemente o Sabios de la Torá o personas adineradas que son las personas consideradas más importantes dentro de la sociedad.

Malca: pero el que llevaba el chivo que tenía que andar los 12 Km. ¿Qué tipo de persona era?

 

Rabí Aarón: común. El día anterior se designaba tal persona que iba a llevar al

chivo, incluso según la ley podía ser una persona que no es sacerdote, una persona expresa, una persona que sea impetuosa y pueda caminar 12 Km. en el día de ayuno a los rayos de sol, porque era a través del desierto.

 

NUEVA PREGUNTA

Montse: pero hace una trasgresión también ¿no?, ¡Porque no puede caminar tanto!

 

Rabí Aarón: correcto. Muy buena pregunta. Hace una trasgresión… podríamos verlo así, pero hay una regla en la Torá que mencionaré enseguida y disipará la duda.

Esa misma pregunta la podríamos hacer respecto a esa persona que contrajo la llaga impura, que debe afeitar todo su pelo, pasar una navaja por todo su cuerpo, cuando es algo prohibido pasar una navaja por la barba, pues la Torá lo prohíbe.

Cuando hay un precepto –mitzvá- en la Torá denominado: lo taasé, que prohíbe algo, o sea, pasivo, y luego hay otro precepto activo -asé- que indica hacer tal cosa, en ese caso el precepto activo desplaza al pasivo.

Por ejemplo existe un precepto pasivo: no pasar una navaja por la barba, y un precepto activo: cuando contrae la llaga llamada tzaraat, debe afeitar todo su cuerpo. Cuando es así, hay un precepto pasivo y hay un precepto activo, la regla es que el precepto activo desplaza al pasivo. Lo mismo con este hombre, hay un precepto activo de llevarlo al desierto 12 Km. y hay  un precepto pasivo de no caminar más de un Km. El precepto activo desplaza al  pasivo. Esa es la regla general en la Torá.

 

Montse: entendido.

SE PROSIGUE

Bien, Se ha aprendido que ante una desgracia la vida debe proseguir con ímpetu y buena predisposición, a tal punto de lograr nuevamente la alegría que se perdió con la desgracia. Esto lo que indica El Eterno a través de los versículos de esta parashá.

En el momento de brindar este detalle, cuando El Eterno imparte a Aarón la ordenanza que le indica proseguir, le dice: “Bezot”, es decir: “CON ESTO, vendrá Aarón...” (Levítico 16: 3)

“Bezot”, que quiere decir: “con esto” ¿qué significa?

Rashi explica: Suma 410. Refiere al Templo Sagrado

Cada letra tiene en hebreo un valor numérico. Sumen el  valor numérico de esta palabra, Bezot,

El valor de “Bet” es 2, “Zain” es 7, “Alef” es 1, “Tav” es 400, lo que da un resultado de 410.

Deducimos que esa palabra “Bezot”, “con esto”, suma 410, alude al Templo Sagrado, o sea, que se está proyectando al tiempo en el que fue construido el Templo Sagrado. 

Ahora ellos estaban en el desierto, tenían que pasar todavía muchos años hasta que construyeron el Beit Hamikdash, el Templo Sagrado. Pues desde la salida de Egipto, hasta que se construyó el Templo Sagrado, pasaron 480 años.

Suceso posterior

Cuando el Templo Sagrado fue construido, estuvo en pie durante 410 años, tal lo aludido. Pero al cabo de ese lapso fue destruido a causa de los pecados y sobrevino un exilio de 70 años en Babilonia. Después se construye nuevamente el Templo Sagrado, el segundo Templo Sagrado.

Cuando se construye este Segundo Templo, al principio todo va bien, porque todo se hace con esfuerzo ya que la gente había quedado en un estado de pobreza muy grande. Tuvieron que esforzarse realmente para llevar a cabo toda la obra.

Bien, se construyó el segundo Templo Sagrado, el cual duró 420 años. Al principio las cosas fueron duras pero se sobrellevaban de la mejor manera posible. Luego la gente comenzó a infringir nuevamente, pero ya no era como en el Primer Templo. En el primer Templo había pecados realmente severos como idolatría, derramamiento de sangre, relaciones prohibidas… En este segundo Templo no pasó eso,  pasó otra cosa, hubo odio gratuito. Una persona odiaba a la otra por lo que obtenía, por lo que ganaba, por lo que era, por la posición que tenía.  Había odio, el odio lleva a hablar lashón hará,  difamar al otro. Por eso, un Templo en el cual se está dando lashón hará,  se difama, es realmente una situación peligrosa, corre el peligro de destruirse nuevamente.

Así estaban transcurriendo los últimos años de ese segundo Templo Sagrado. La gente hablaba lashón hará, se odiaban. Sabían que algo bueno no iba a ocurrir si seguían haciendo eso, ya que la parashá es explicita, una persona que difama y contrae metzorá  es hallada impura, y se detalla todo lo que debe hacer para purificarse, lo cual es bien difícil y apesadumbrado. Se trata de algo sumamente grave.

Cuando ya este mal se he generalizado, hay mucha gente que habla difamando a los demás, es un mal síntoma, seguramente va a ocurrir algo no grato.

EN TANTO

Paralelamente a esto que sucedía entre las personas, odio gratuito, había un rabino distinguido que se encontraba en ese entonces en el Templo Sagrado. Se llamaba Rabí Iohanan ben Zakkai.

Este rabino vivía en los últimos años de existencia del Segundo Templo Sagrado. Él tenía algunos alumnos, los cuales eran sus máximos discípulos a los cuales enseñaba todo lo que él sabía.

Cuatro alumnos destacados tenía: Rabí Ioshua ben Hananiah era el nombre de uno, Rabí Iose HaCohen era el nombre de otro, Rabí Shimon ben Netanhel era el nombre del tercero y Rabí Eleazar ben Araj era el nombre del cuarto. Esto está escrito en  Pirkei Avot, capitulo 2, Mishná 10.

Estos cuatro alumnos destacados que tenía Rabí Iohanan ben Zakkai no hablaban lashón hará, ellos se cuidaban de hacer las cosas tal como la Ley manda, tal como la Torá manda, tratando de no cometer errores, esforzándose en hacerlo lo mejor posible.

Una persona no es perfecta, no puede hacer todo magistralmente, pero puede esforzarse en hacer lo mejor posible, y ellos lo hacían.

MIENTRAS TANTO

Paralelamente a estas dos cosas, en toda la ciudad de Jerusalén, también en el Templo Sagrado, la gente se odiaba, hablaban lashón hará, y este rabino Iohanan ben Zakkai que tenía estos cuatro alumnos que se cuidaban de no hacer eso, paralelamente a todo esto, ocurría una situación increíble en una granja distante.

Había en la alta Galilea un hombre que necesitaba trabajar, un hombre que precisaba emplearse para sustentar a su familia, por lo tanto descendió de la Alta Galilea y fue al sur. 

Allí en una granja ubicada en el sur consiguió un trabajo, el dueño le tomó como empleado, lo puso a cargo de un sector de la granja, tenía campos y una granja a su custodia y lo hizo trabajar. Acordaron un pago que no se especifica aquí en el Talmud. El lugar exacto donde consta este relato es el Tratado de Shabbat, hoja 127 lado 2.

Este hombre que fue a trabajar al sur, proveniente de la Alta Galilea, tres años estuvo trabajando ahí en esa granja, en ese campo, lo hizo en forma constante, sin ininterrumpir.

Finalmente se aproxima el día de Yom Kippur, y antes de que este efeméride llegue, le dice a su empleador: patrón necesito que me pague, ya estoy trabajando aquí 3 años, mi familia necesita alimento tengo que ir y llevar sustento a la casa. ¡Patrón por favor, págueme!.

El patrón le dice, discúlpeme pero no tengo dinero.

El empleado le sugiere: bueno, si no tiene dinero al menos déme fruta.

El patrón le comunica: no tengo tampoco frutas, no le puedo dar eso.

El empleado ya estaba perdiendo las esperanzas y le dice, bueno tierras al menos, yo puedo trabajar las tierras, puedo venderlas, puedo hacer algo con ellas y obtener dinero para llevar a casa.

El hombre le dice: No puedo pagarte con tierras, no dispongo de tierras.

El empleado le dice: bueno, en ese caso déme animales

El patrón le comunica: no tengo animales para  darle.

En la última opción que vio este empleado para tratar de cobrar su salario le dice: bueno, déme algo que tenga en la casa, déme almohadas, almohadones, déme algo.

El empleador se excusa: discúlpeme pero, no tengo almohadas, no tengo almohadones para darle.

El individuo, desconsolado, coloca las pocas ropas que él tenía en una especie de mochila que armó, las ata en un palo, la arroja sobre su hombro y comienza a emprender el camino de regreso a su casa.

Cuando llega, explica a su esposa y a sus hijos lo ocurrido, miren, no tengo dinero para darles, no he conseguido dinero en estos 3 años.

Así fue como en medio de la pobreza, esta familia pasa el día de Yom Kippur, transcurre la festividad de Rosh Hashana, y también empieza y termina Sukot.

EN LA GRANJA

En tanto el empleador, cuando culminó Sukot, la fiesta de las cabañas, carga tres burros, uno con comida, uno con bebida y otro con manjares exquisitos para festejar, asimismo toma el salario de este hombre y se dirige hacia la Alta Galilea para pagarle y festejar con él.

Llega a la casa de su operario, golpea la puerta, y el empleado lo atiende y le dice: ¿Cómo le va patrón?.

El individuo le informa: ¡le he traído su paga, he venido además para festejar!.

El dueño de la vivienda le solicita: ¡Pase, pase a la casa y tome asiento!.

Una vez adentro, el empleador le dice: mire señor empleado yo tengo aquí todo para pagarle y festejar, pero antes de hacerlo necesito formularle algunas preguntas.

El empleado dice, por favor,  pregunte lo que quiera

El empleador comienza: cuando usted me pidió el dinero de todo lo que trabajó y yo le dije que no tenía, ¿qué pensó en ese momento?

El empleado le dice, pensé que se le presentó una mercadería muy barata y usted no iba a perder la oportunidad de adquirirla, por eso todo el efectivo del que usted disponía lo invirtió en eso y esa es la causa por la cual no tenía para pagarme.

Bien... cuando me solicitó frutas y yo dije que no tenía ¿qué pensó?

El empleado le dice: lo que yo pensé, que esas frutas estaban aún a sin diezmar, por eso pensé que no tenía fruta, porque en realidad aún estaban sin diezmar, al ser que no tuvo tiempo de hacerlo.

Bien, cuando me solicitó tierras y yo le dije que no tengo, ¿qué pensó?

El empleado le responde: pensé que estaban arrendadas a un tercero, y por ese motivo no tiene tierras.

Cuando me pidió animales y yo dije que no tenía, ¿qué pensó?

Yo pensé que se los ha alquilado a alguna persona y que por eso no tiene ninguno.

Y la última opción cuando me pidió utensilios o almohadas, en ese momento, ¿qué pensó?

Mire patrón, en ese momento yo ya descarté todas las posibilidades, ya no había más que pensar para el lado del bien, para juzgarlo de una manera positiva, por eso me dije para mis adentros, seguramente el patrón ha hecho una promesa de que consagró todos los bienes que el posee al Kodesh (bienes sagrados, generalmente del Templo) y por eso no tiene nada.

El empleador le dice, ¿sabe que todo lo que ha dicho es verdad? Todo lo que yo tenía lo doné al Kodesh por causa de mi hijo, Hurkenus que no se quiere ocupar en la Torá.

Una persona que no se ocupa en la Torá, ¿de qué sirve?, ¿para qué me sirve a mí vivir?, ¿para que me sirve a mí toda esta riqueza? Mi hijo no se ocupa en la Torá, por eso decidí donar todo al Kodesh, hacer un esfuerzo y quedarme sin nada, demostrándole a El Eterno que lo único que importa es mi hijo y si mi hijo no estudia la Torá, no me interesa nada, por eso doné todo.

Pero ¿que ocurrió?, fui a los amigos que yo tengo allí en el sur y les consulté. Ellos son sabios y me dijeron: ¡No es correcto tu proceder!

Debes pensar en que tienes que asumir la vida con alegría, si hoy tu hijo se desvía, puede ser que en el futuro se arrepienta y componga su camino, no puedes quedarte sin nada.

Buscaron la manera de anularle esa promesa y se la anularon. Por eso ahora yo tengo para pagarle.

El patrón dijo a su empleado: así como tú me has juzgado para bien que El Eterno te juzgue para bien.

Luego se despidieron, cada uno fue a su sitio, el hombre este, el empleador, volvió al sur, el empleado quedó en la Alta Galilea.

AL FINAL

Pasado un tiempo del hecho narrado, un joven que deseaba estudiar comienza a inquietarse. Vivía en una casa donde había un gran campo, empleados que trabajaban allí y él también lo hacía en medio de ellos.

El joven deseaba estudiar Torá y no disponía de los medios, por eso comenzó a llorar. Pedía a El Eterno que le ayude a estudiar Torá, y ante Él derramaba numerosas lágrimas.

El padre lo veía llorar y le decía, hijo mío, ¿Por qué lloras?

Hijo: Porque quiero estudiar Torá, padre.

Bueno, pero ya tienes 28 años, no puedes ahora empezar a estudiar Torá. Procura una buena mujer, te casas, tendrás hijos y enviarás a tus hijos a estudiar Torá, pero tú ya eres grande, 28 años.

Pero Eliezer seguía llorando sin cesar, no se calmaba.

Transcurrieron varias semanas, y como vio que su solicitud no hallaba eco, comenzó a ayunar.

Incluso llegó a ayunar en el Shabbat. Pasó dos Shabbat sin comer.

Finalmente se le presenta el profeta Eliaho y le dice: ya que insistes tanto y quieres estudiar Torá, te voy a dar un consejo: Vete a Jerusalén, allí está Rabí

Iohanan ben Zakkai, únete a él. (Pirkei de Rabí Eliézer cap. 1)

El joven Eliezer se dirigió a Jerusalén, localiza a  Rabí Iohanan ben Zakkai que tenía cuatro alumnos y se convierte en el quinto alumno. Así se completa el plantel: Rabí  Eliézer ben Hurkenus,  Rabí Ioshua ben Hananiah, Rabí Iose HaCohen, Rabí Shimon ben Netanhel y Rabí Eleazar ben Araj (Pirkei Avot, capitulo 2, Mishná 10).

Al llegar, el joven Eliezer comienza a estudiar, y sus progresos son notables.

Al principio mantuvo en reserva su historia, pero luego se supo todo, incluso lo que había sucedido con su abuelo. Su abuelo era el dueño de la granja que tras tres años de trabajo, no pudo pagar a su empleado su salario por donar todo al Kodesh a causa de Hurkenus, su hijo que no quería ocuparse en la Torá. Pero después le anularon la promesa y pudo pagarle.

Esto es lo que hizo el padre de Hurkenus porque éste no quería ocuparse

en la Torá, y aunque no logró grandes frutos a corto plazo, en el futuro sí los obtuvo. Con esto se demuestra que todo el esfuerzo que uno hace, no es en vano, pues este hombre, el abuelo de Rabí Eliezer que donó todo su dinero al Kodesh y no le importaba nada si su hijo no estudia Torá, no resultó inútil. Ya que si bien no logró en ese momento algo positivo con su hijo Hurkenus, lo logró con el nieto, Eliézer.

Bien así se conformó todo el plantel de Rabí Iohanan ben Zakkai con los cinco alumnos. En esa época se destruye el Templo Sagrado, pues el odio gratuito, lashón hará, la difamación entre unos y otros era algo que se tornó muy grave.

Se destruyó el Templo Sagrado y Rabí Iohanan ben Zakkai se las ingenia para salir de ahí, porque el Templo en ese momento, estaba tomado por personas malas, había una política interna muy grande, existían allí personas que no eran observantes y habían tomado toda la ciudad de Jerusalén amurallada.

Rabí Iohanan tuvo que huir de ahí, haciéndose pasar por muerto, esto está explicado con detalles en el Tratado de Guitín, en la hoja 57. 

Rabí Iohanan ben Zakkai se fugó de allí y pide al futuro rey que lo deje seguir estudiando la Torá. Lo único que le pido es que me deje seguir estudiando con mis alumnos -le dijo-.

El rabí, con paciencia y amor fue generando dentro de los alumnos un deseo de proseguir con la Torá aunque el Templo esté  destruido, les inculcó todas las enseñanzas necesarias para afrontar la vida sin poder disfrutar de las bondades y milagros del Templo. Luego de un tiempo, Rabí Iohanan ben Zakkai fallece.

Rabí Eliezer, su alumno progresaba sin cesar. Pasó a convertirse en uno de los principales rabinos de Israel.

Mientras Rabí Eliezer difundía la Torá, enseñaba como hay que comportarse, sucede algo muy curioso.

Un hombre, era individuo de campo, trabajador, observa un manantial. En el mismo hay una roca y sobre esa roca hay una perforación pronunciada. Este campesino, pregunta a los que están ahí ¿Quién perforó la roca?,

Le dijeron: no lees el versículo que expresa: ¿la roca fue perforada por el agua? (Job 14: 19)

El hombre comenzó a reflexionar: La roca es algo duro y la gota de agua es algo blando, si lo blando perfora a lo duro, las palabras de la Torá, seguramente van a penetrar en mi corazón. Yo quiero estudiar Torá.

En ese momento decidió estudiar Torá. Se acerca a un maestro que enseñaba a los niños, fue con su hijo, le dice, maestro, quiero que me enseñe.

El maestro le dice, bueno, no hay problema. Así comenzó a enseñarle a él y su hijo el alfabeto, y luego versículos.

Este campesino logró finalmente estudiar toda la Torá escrita.

Asimismo, conoce a una mujer, la que se convertiría en su segunda esposa. Ella se llamaba Rajel, que era la hija de Kalba Sabua uno de los hombres más más ricos de todo Israel.

Se casa con ella, decidido a que estudiará Torá, ya que esa fue la condición impuesta por ella.

Rajel antes de casarse, tenía mucho dinero, pues el padre era uno de los

hombres más ricos del mundo Kalba Sabua.

Previo a la boda, el progenitor se enteró lo que se dispone a hacer su hija y le advirtió: ¿te quieres casar?.

Ella respondió: Si, me quiero pasar padre,

El padre le preguntó: ¿Quién es tu novio?

Ella se lo presentó.

El padre dijo: ¿Con este campesino? No te puedes casar, nosotros pertenecemos a la alta alcurnia, no te puedes casar con un campesino así.

La hija respondió: ¡Yo lo quiero!

El padre dijo: ¡Me opongo terminantemente!, ¡Si te casas con él te desheredo y no te quiero ver más!.

Tras esta escena, Rajel decidió: mi padre no acepta, en tanto mi novio quiere estudiar Torá, prefiero mi novio, me caso con él, si mi padre me deshereda bueno es problema de él.

Así fue como se casó con este hombre, campesino, y perdió toda su fortuna.

Ambos fueron a vivir a una choza, a un lugar muy precario. No tenían dinero

absolutamente para nada.

¿Qué hacía este campesino para poder sobrevivir? Recolectaba paja. La traía hacia el lugar donde vivían, la mitad la vendía para obtener aceite, alimento y todo lo que es necesario para la subsistencia y la otra mitad la utilizaba en parte para descansar, pues dormían sobre esa paja, y se cubrían con ella. No tenían mantas, sábanas, nada, se cubrían con paja durante la noche y cuando no tenían aceite, encendía paja para poder estudiar.

Así vivieron durante un tiempo, él estudiaba a la luz de la paja encendida, y se cubrían con el mismo producto durante el invierno. Pese a las penurias que debieron atravesar, la convivencia entre ambos era algo muy romántico. Cuando se levantaban por la mañana, la mujer, Rajel, desenredaba de entre el cabello de su marido toda la paja que se le había pegado durante el sueño. (Tratado de Avot, Rabí Natán 6).

Los días se fueron sucediendo, aconteció la escena ocurrida en el manantial, donde una roca fue perforada por el agua, y tras meditarlo, el hombre dice a su esposa: ¡mira querida esposa, quiero estudiar Torá!.

Lo que yo ya he aprendido aquí, es suficiente, no puedo progresar más, necesito ahora a alguien que me explique, porqué los versículos ya los he captado, pero su explicación aun no.

La esposa le dijo: si es para estudiar Torá te doy permiso que vayas y estudies

durante 12 años.

El hombre respondió: ya que me das permiso y es algo que ambos queremos, lo voy a hacer.

Sin pensarlo dos veces, emprendió la marcha hacia donde estaba Rabí Eliezer, enseñando Torá. 

El gran Rabino Eliezer, permanecía junto a Rabí Ioshua, que era otro de los alumnos de Rabí Iohanan ben Zakkai.

El campesino al arribar, llega hasta Rabí Eliezer y le dice: maestro, ¿me  puede usted enseñar Torá?

Rabí Eliezer le responde: pero, usted ¿quién es?

El hombre responde: Yo quien soy… ¿sabe quién soy yo? Yo soy el empleado ese que trabajó para su abuelo durante tres años y no tenía dinero para pagarme porque donó todo lo que tenía al Kodesh, por su hijo Hurkenus, que no quería estudiar Torá, y luego saldó completamente lo que me debía. Seguramente la bendición que me dio su padre algún efecto tenía que hacer. Bueno, yo soy ese hombre.

CONCLUSIÓN

Así obtenemos a Rabí Akiva, o sea, ese campo, esa granja donde no se habló  lashón hará, en la cual el empleador no tenía dinero para pagarle a su empleado, y este campesino llamado Akiva lo juzgó siempre para bien y en ningún momento habló lashón hará, todo eso origina justamente lo contrario a lo que estaba ocurriendo antes de la destrucción del Templo. Esto hizo que la Torá siga vigente y viva por medio de Rabí Eliézer el nieto del hacendado y Rabí Akiva, el gran sabio que sería considerado en el futuro la Torá viviente.

ESTUDIANDO

Rabí Akiva comenzó a estudiar de Rabí Eliezer ben Hurkenus, quien le enseñaba abocadamente. Ante cada enseñanza de Rabí Eliezer, sobre la Mishná, o el Talmud, Rabí Akiva, la digería, la asimilaba y luego se retiraba a meditar sobre lo que había aprendido.

En ese momento desgranaba todos los conceptos que había escuchado de su maestro: ¿por qué esta M habrá sido escrita en tal palabra y por que la A?. De este modo desintegraba cada una de las partes, de los conceptos que había escuchado de su maestro. Luego al día siguiente, volvía a la sala de estudio a verse con Rabí Ioshua, porque él aprendía de ambos, pero el rabino principal de él era Rabí Eliezer. Le preguntaba, mire rabino yo de lo que me dijo ayer he obtenido tal derivación que necesito que me la aclare y he visto que esta letra M afecta a la palabra de este modo... Necesito que me lo explique.

Tenían realmente que esforzarse mucho estos rabinos Rabí Eliezer y Rabí Ioshua para aclararle las preguntas que Rabí Akiva presentaba. Finalmente llegan a la conclusión de que se trata de un gran sabio, por eso, se abocaban con todas sus fuerzas a instruir a este hombre, hasta que se convirtió en el gran sabio de Israel.

TRAS AÑOS DE DICHA

El tiempo pasó, y Rabí Eliezer fallece, Rabí Akiva queda solo, y él es el que va a transmitir la Torá al Pueblo.

Está escrito en el Talmud, en el Tratado de Ievamot, en la hoja 62b: Rabí Akiva cuando se fue de la casa a estudiar Torá, por expresa solicitud de su mujer Rajel, se fue sin nada, con los conocimientos básicos solamente de la Torá escrita, estuvo 12 años ahí, y regresó a la casa. Cuando lo hizo, escucho que su mujer decía, si mi marido se fuera otros 12 años a estudiar Torá, le daría permiso.

Volvió, se fue otros 12 años a estudiar. Finalmente, al cabo de todo este tiempo invertido, logró resultados sorprendentes. En los primeros 12 años de estudio, él logro conocimientos para cultivarse él. En ese momento logró la facultad para enseñar a otros. Después de los primeros 12 años empezó a obtener alumnos, y enseñar. Logró tener, 12.000 pares de alumnos, o sea, 24.000 alumnos.

Al cabo de esos dos ciclos que él estuvo estudiando con Rabí Eliezer y Rabí Ioshua, y luego transmitiendo lo aprendido a sus alumnos, retorna con 24.000 alumnos. Cuando regresa, todos lo rodean, todos están esperando al gran rabino de Israel y entre todos los que se congregaron, se presenta su mujer Rajel.

La mujer quiere pasar y no la dejan. En ese momento Rabí Akiva la ve, hace una seña, y aunque están todos rodeándolo, miles de personas congregadas,  hace un gesto, indicándoles que se corran, que hagan un pasaje para que la dama pase hacia él.

Ante la seña del maestro Rabí Akiva, todos se corren, unos se abren a un lado y otros a otro lado, se forma un pasadizo a través del cual, Rajel inicia su camino hacia su amado esposo.

Cuando llega hasta él, se produjo una escena de reencuentro realmente emocionante, y Rabí Akiva dijo, miren, toda la Torá que yo tengo, y toda la Torá que ustedes tienen ¡Es de ella!, Es por ella que todos tenemos el estudio que el día de hoy podemos disfrutar.

UNA FATALIDAD

Todo esto que describimos resultó algo muy emocionante. Pero no todo acabó de la misma manera, ya que tiempo más tarde, pasó algo ingrato, estos 24.000 alumnos que logró Rabí Akiva en pocos días fallecieron, desde que se comenzó a contar el Omer el día posterior a la noche de Pésaj, hasta el día 33 del Omer. En este lapso tan corto, fallecieron los 24.000 alumnos.

Preguntan en el Talmud, (Ievamot 62b):¿cuál fue el móvil que provoco la muerte de todos estos hombres en un lapso de tiempo tan corto?

Responden: fue una enfermedad llamada askara, difteria. Cierra la garganta y una persona se muere por asfixia. Por esa vía murieron los 24.000 alumnos.

El gran erudito Maarshá explica, o deduce más bien, ¿Qué significa este tipo de muerte difteria? Comenzó a sacar conjeturas, a cotejar con otros textos, con otros tratados talmúdicos y halló en el Tratado de Bava Metzía, que ese tipo de muerte que sobreviene a través de difteria, de una manera masiva corresponde por hablar lashón hará, por  difamar, de ahí deduce, es muy probable que estos 24.000 alumnos de Rabí Akiva que eran tan elevados espiritualmente, en verdad lo eran, pero cometieron un error gravísimo lashón hará, se difamaron los unos a los otros. No podían soportar que el compañero discuta con ellos y no brindaban el honor que corresponde a la Torá del prójimo, hablaron lashón hará, se difamaron, eso es lo que yo deduzco plantea Maarshá.

Todo lo que habían logrado, todo lo que habían construido con esfuerzo se vino todo abajo, pero Rabí Akiva ya tenía experiencia en estas cosas, porque la Parashá nos dice, después que sobreviene algo trágico, no hay que quedarse ahí, lo aprendieron de Aarón, hay que salir adelante, hay que afrontar el cumplimiento de los preceptos con alegría, por lo tanto ¿qué hizo Rabí Akiva dice el Talmud: Se fue al sur, donde había 5 rabinos importantes, o sea, jóvenes pero con capacidad de convertirse en los grandes lideres de Israel. Allí estaba Rabí Meir, Rabí Iehudah, Rabí Yose, Rabí Shimon y Rabí Eleazar ben Shammua, cinco hombres con una mente apta para estudiar Torá, con convicciones, por eso les enseñó a ellos. Y de ellos salió la Torá para todo Israel. (Iebamot 62b)

Está escrito que los textos más importantes, cuando están tácitos, no consta el autor de los mismos, pertenecen a alguno de estos cinco sabios, por ejemplo, una Mishná, cuando no consta quién la escribió se trata de Rabí Meir. (Mabó haTalmud)

Rabí Akiva les enseñó, les instruyó, y les advirtió: miren hermanos, ustedes saben lo que pasó con mis anteriores alumnos, yo tenía 24.000, todos murieron ¿saben por qué? Se faltaron el respeto uno a otro, tengan cuidado, no hagan lo mismo no quiero que suceda lo mismo con ustedes.

Debemos valorar lo que sucedió y aprender de la experiencia. Así que les inculcó muy bien esto y construyó en ellos seres aptos para conducir a todo s los hijos de Israel, de allí salió la Torá para todo el pueblo.

DATO CRUCIAL

Entre estos cinco alumnos, se hallaba uno que se destacaría enormemente: Rabí Shimon, o sea, Rabí Shimon bar Yohai.

Él estudió de Rabí Akiva con fervor y ahínco. Ingresó en todos los campos de la Torá, incluso en la Kabalá, la parte oculta de la Torá. Ahora, ¿cómo hizo este hombre, Rabí Shimon para lograr tal nivel, tal predisposición al estudio a tal punto que pudo convertirse en el rabino más importante transmisor de la Kabalá? Para explicar acerca de la personalidad de Rabí Shimon bar Yohai, voy a citar un caso que ilustrará lo enunciado.

En el Tratado talmúdico de Berajot en la hoja 61 son narradas algunas cosas destacadas que él hizo. Cuando su maestro Rabí Akiva era ya anciano, superaba los 100 años, el gobierno romano lo apresó por enseñar Torá, ya que el gobierno prohibía estudiar Torá

Se presenta en la cárcel Rabí Shimon bar Yohai. Todos saben lo que es una cárcel, la dureza que significa estar ahí, las personas desagradables que uno encuentra en ese lugar, la presión que ellos ejercen sobre los presos que allí se encuentran y lo que les hacen. Rabí Shimon bar Yohai dijo, a mí no me interesa nada, yo quiero ver a mi maestro, quiero estudiar Torá y se terminó. Pase lo que pase, yo quiero estudiar Torá.

Los guardias lo dejaron pasar, aunque le advirtieron, te expones a una cosa muy peligrosa, pero él dijo: yo estoy dispuesto.

Pese a la insistencia le recalcaron: pero no te hemos acusado de nada. Aunque Rabí Shimon bar Yohai prosiguió con su idea sin inmutarse.

Se presenta ante Rabí Akiva, y éste le dice ¿qué es lo que quieres aquí? Ya me han apresado a mi, es suficiente, vete. ¿Por qué te expones a lo mismo que yo? Yo ya me he expuesto y me han atrapado.

Rabí Shimon bar Yohai, le dice: maestro si tú no me enseñas Torá yo pido a mi

padre que te entregue a las autoridades y la vas a pasar peor.

Yo quiero estudiar Torá, a ti ya te han atrapado, ahora esto es una decisión propia, yo quiero aprender y no hay manera de revocar mi idea.

Rabí Akiva vio que no hay que hacer con este alumno, no hay manera de hacerlo volver atrás en su idea y le enseña Torá en la cárcel.

Luego Rabí Shimon bar Yohai salió en paz y cuando falleció Rabí Akiva.

Luego de haber absorbido todas las enseñanzas de Rabí Akiva, posteriormente estuvo en una cueva durante trece varios años, ya que se tuvo que escapar de las autoridades, después de atravesar todas esas situaciones, él compone el libro Zohar, es uno de los libros más grandes que existen de Kabalá, de las ciencias ocultas de la Torá.

Él en realidad enseña el Zohar, no lo escribe, lo dicta, lo escribieron después otras personas, él transmitía oralmente las enseñanzas. Pero lo transmitió únicamente a las personas que podían recibir esas enseñanzas, no a todos.

Reunió 10 alumnos selectos y le enseñó. Cuando él estudiaba, la casa se prendía fuego, era un fuego que no quema, como la zarza ardiente que contempló Moshé.

A estos 10 alumnos les entregó la Idrá Rabá que es uno de los estudios que constan en El Zohar, una de las secciones más relevantes, y enseño esto en el campo, en un lugar apartado de la ciudad, a esos 10 alumnos.

Cuando les entregó estos secretos de la Idrá Rabá, los hizo sentar en forma de

semicírculo, en forma de media luna.

En ese momento 3 alumnos fallecieron, quedaron 7 solamente, el alma de esos tres alumnos se apegó a El Eterno, porque tanta fuerza tenía ese estudio que fue pronunciado ahí, que estos tres alumnos expiraron.

Tras este suceso hubieron ciertos problemas, porque Rabí Shimon dudó, quizá no es correcto lo que estoy haciendo, quizá no hay que entregar estas ciencias ocultas a las personas, quizá no hay que transmitirlas, y hay que mantenerlas en reserva. Pero se abrió el cielo de manera tal que le mostraron el lugar del Jardín del Edén, donde están estos hombres que se apegaron al Eterno, ahí recobro sus fuerzas Rabí Shimon bar Yohai y uno de los alumnos que había quedado shockqueado también recobró sus fuerzas. Siguieron adelante, supieron que realmente ha llegado el momento de enseñar estas ciencias ocultas de la Kabalá.

SE PROSIGUE

Siguieron estudiando estos 7 alumnos que quedaron con vida, Rabí Shimon, Rabí Eleazar y otros 5 más, eran 7 en total. El día de su muerte, él sabía que se iba a morir, los reúne a estos alumnos y les dice, el día de hoy va a ser un día muy elevado. La casa primero no se prendía fuego, y Rabí Shimon veía como numerosos eruditos se encontraban presentes sin reparo alguno, pero luego de unos instantes, la vivienda comenzó a arder nuevamente y todos los eruditos que se hallaban presentes huyeron despavoridos. En ese momento, en su último día él entrega La Idrá Zutá a sus alumnos destacados.

La Idrá Rabá es el Gran Estudio, Idrá es la forma de semicírculo que ellos adoptaban cuando estudiaban y Rabá es grande. Hidrá Zutá es el estudio menor, que es cuando quedaba poco tiempo de vida a Rabí Shimon bar Yohai. Entregó la Idrá Zutá, El Estudio Menor, a esos alumnos destacados y en el momento en que culminó de entregar todo este estudio, su alma, ascendió hacia El Eterno, falleció.

Pero era sabido que el día de la muerte de él no iba a ser un día de tristeza,  entregó a estudios tan grandes, tan elevados, que enseñan a la humanidad a elevarse para apegarse al Eterno, que no será recordado como un día de tristeza sino que sea un día de alegría. Él mismo quiso que haya mucha luz. Por eso se acostumbra, que en el día 33 del Omer, que es el día del fallecimiento de Rabí Shimon bar Yohai, encender fogatas, hacer toda una fiesta, todos los que se encuentran en las cercanías y pueden hacerlo, van a Merón, donde yace enterrado su cuerpo, a festejar la entrega de los estudios sagrados contenidos en el Zohar.

MORALEJA

Aprendemos de aquí que lashón hará, difamar al prójimo es algo que puede hacer caer muy bajo a la persona, pero tenemos el remedio que nos dio El Eterno que es el arrepentimiento y la alegría que hay que tener en los preceptos para sobrellevar lo que viene. Si uno pecó, no debe quedarse ahí, debe sobreponerse, luchar, reincorporarse y encarar el futuro con alegría, dedicación y total esmero como lo hicieron todos estos rabinos que hemos citado y que culminan con la enseñanza de Rabí Shimon bar Yohai y la entrega del Zohar y este final ocurrió en Lag Omer, el cual es un desenlace realmente elevado, contrapuesto al día de la muerte de los 24000 alumnos de Rabí Akiva. Estas enseñanzas de Rabí Shimon alientan a la elevación y a la vida.

A través de estos conceptos que hemos aprendido debemos tratar de sobrellevar nuestras vidas de la mejor manera posible y no dejarnos caer, sino, cada vez que tenemos un tropiezo, sobreponernos y tal como mostró El Eterno a Aarón  y como dijeron todos estos rabinos que hemos referido, debemos llevar adelante todo, con ímpetu, para poder realmente ascender al Jardín del Edén en medio de una llamarada semejante a la que Rabí Shimon generó a través del estudio de su espléndida obra El Zohar.

 

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