Las
fórmulas son importantes en muchos ámbitos
de la vida, a través de ellas somos capaces de repetir
exactamente algo.
Si lo buscamos en el diccionario sale:”fórmula:
modelo que contiene los términos en que debe redactarse
un documento: fórmula legal.-
Receta; medicamentos compuestos según la fórmula.-
Resultado de un cálculo algebraico del que pueden
hacerse representaciones simbólica de la composición
de un cuerpo compuesto.”
La fórmula nos permite repetir casi de forma bastante
exacta una receta de cocina o una fórmula química,
o una receta para elaborar un medicamento, un cosmético,
etc.
Una receta si se le agrega más harina de lo indicado,
más mantequilla nos arriesgamos a que no quede bien,
por la práctica somos capaces de sustituir un ingrediente
por otro y mantener el “equilibrio” de la receta,
pero no más que ello.
El haber escogido la carrera Universitaria de Farmacéutico
me enseño lo fácil de seguir una fórmula
y repetir los resultados exactamente, fórmulas de
productos cosméticos y/o medicamentos que repetidos
una y otra vez se reproducían casi idénticamente,
logrando un producto final siempre de igual características,
igualmente me pasaba en la cocina, mi recetario parece un
libro de fórmulas químicas con anotaciones
que hacen de cada receta un procedimiento química
magistral, realmente me apasionó ver como el establecer
“fórmulas” hacían fácil
el logro de objetivos en mi vida, sin embargo hoy reconozco
que hay ámbitos de ella en los que no se debe o puede
aplicar una fórmula exacta.
Como vemos hay muchas cosas que en la vida funcionan con
fórmulas y formularios y casi creemos que es más
fácil elaborar fórmulas para ser padres, esposa,
hija, trabajadora…….
Sin embargo la dinámica de la vida y los hechos hacen
variar muchas características en el acontecer diario
que hacen que uno DEBA ajustarse a realidades cambiantes.
Además en la crianzas de los hijos hay la realidad
propia de cada niño, sus características,
gustos, posibilidades, habilidades, fallas, momentos que
estamos pasando .Es por ello que oímos tan a menudo:”
los crié igual, en la misma casa, mismas clases,
mismo colegio y este salio tan mal alumno, tan irresponsable,
no le gusta tocar piano con todo el esfuerzo que hice en
pagar el mejor profesor……….
Es ahí que nos damos cuenta que cada hijo es una
posibilidad, pero una posibilidad de desarrollar su PROPIO
POTENCIAL, no de lo que nosotros deseamos que el sea.
Si bien estamos ahí, acompañándolos
en sus procesos de vida, ayudándolos, dándoles
pautas de vida, limites, orientación y sobre todo
AMOR Y RESPETO por esas criaturas que nos ven y observan
como sus guías, sus patrones de referencia por lo
que nos ven hacer y no por lo que decimos que hagan.
Hay que disfrutar lo inesperado, ser espontáneo,
ser flexible sobre el acontecer diario, sobre las posibilidades
que el día a día nos trae y ofrece. Esto no
quiere decir llegar a otro extremo del no planificar y esperar
cada día para ver que hacemos, quiere decir que teniendo
objetivos y horarios organizados seamos capaces de incorporar
situaciones y /o eventos y acontecimientos que se nos presentan
el día a día y podamos disfrutar de ellos
e incorporarlos .Es darse permiso de hacer y no todo el
tiempo controlar o creer controlar todo. ¿Realmente
controlamos algo?
¿La fórmula de la vida? ¿Existe realmente?
Existen “ingredientes” que muchos coincidimos
en nombrar como necesarios, pero que varían según
la visión y objetivos de cada ser y por supuesto
según sus necesidades propias.
Indudablemente todos tenemos horarios, metas visiones de
vida, pero el acontecer diario tiene la posibilidad de ofrecernos
muchas situaciones, personas y aprendizajes, es por ello
que es importante el ser flexible, no hay una fórmula
de la vida, en nuestras fuentes podemos consultar acerca
de posturas frente a ciertas situaciones ,recomendaciones
de cómo enfrentar, lecciones de cómo lo hicieron
otros a través de la historia y nos da pautas a seguir
y nos guía en nuestro camino por la vida, ayudándonos
entender de dónde venimos y a dónde vamos,
porque la vida definitivamente no es una fórmula
química, es una dinámica, constante que no
para y cada persona con su propia mezcla de cualidades y
defectos que hacen de cada ser uno único e irrepetible
.
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