La
lluvia puede ser una bendición o puede provocar inundaciones
como las que D-os envió en el diluvio en la época
de Noé, la cual comenzó siendo "Gueshem",
una lluvia que debía traer prosperidad, pero cuando
la gente siguió en su actitud de rebeldía,
esta lluvia se transformó en un "Mabul"
(diluvio).
“Si camináis según mis preceptos y guardáis
mis mandamientos, poniéndolos en práctica;
os enviaré las lluvias a su tiempo, para que la tierra
dé sus frutos y el árbol del campo su fruto.
(Levítico 26:3-4)”. Refiriéndose a que
todo tiene una causa y una consecuencia.
Sobre el diluvio relata la Torá, que las aguas vinieron
de dos lugares diferentes, el diluvio cayó del cielo,
y las aguas de las profundidades subieron, tal como dice
el versículo: "A los 17 días del segundo
mes, reventaron todas las fuentes de la gran profundidad
y las compuertas diluvianas de los cielos se abrieron"
(Génesis 7,11).
Estos dos tipos de aguas, las que caían del cielo
y las que subían de las profundidades, representan
a dos tipos de problemas generales que nos rodean.
De un lado están los problemas materiales, como los
del sustento, posesiones, el tener, lo que representa el
mundo físico. De otro lado tenemos los problemas
espirituales, el ser. Por ejemplo cuando una se dedica a
un trabajo comunitario, por el que no se le paga, esta colaboración
absorbe mucho del tiempo libre, y no deja tiempo para dedicarse
al estudio de la Torá y a su aplicación en
diversos ámbitos y de ser un trabajo espiritual de
ayudar a su comunidad, se vuelve en un tiempo para esta
ocupado y no enfrentar sus propios problemas y retos personales,
o un trabajo de auto gratificación, dejando de ser
un responsabilidad espiritual o una mitzva (precepto) de
ayudar al prójimo. Como todo en la vida, debe tener
su espacio y su tiempo.
Cuando
hay sequía, tenemos muchas dificultades, falta de
buenas cosechas y aparecen enfermedades por insalubridad,
así como la lluvia es necesaria, cuando hay muchas
lluvias constantes e intensas se producen inundaciones con
todas sus consecuencias, entonces debe existir un balance,
ya que ningún extremo es bueno. Así es en
la vida, debemos encontrar y mantener un balance entre hacer,
tener y ser.
Hay muchas cosas y acciones en la vida que en una medida
pueden ser positivas, pero que cuando sobrepasan ciertos
límites se vuelven negativa ¿Cómo puede
ser que algo positivo sea a su vez negativo?, tomemos como
ejemplo un medicamento, puede curar, cuando es el apropiado
y bien dosificado, sin embargo si ingerimos el doble o el
triple de lo dosificado, no nos va a curar más pronto,
por el contrario, nos puede producir daño que puede
llegar a ser grave, según el medicamento y la dosis.
En
la música, la poesía y en diferentes textos
de nuestras escrituras hay alegoría a la lluvia como
días tristes y a problemas: “Vive la vida que
son dos días y uno está lloviendo”.
Es uno de los dichos populares que una escucha a menudo,
refiriéndose a como es la vida.
En una ocasión salí con una amiga y conversando
con ella, me comento:
“No puedo evitar que llueva, si puedo evitar mojarte”.
En un mundo actual, con crisis económica que nos
ha obligado a redimensionar nuestros gastos, recortar nuestro
presupuesto y a priorizarlos, a redistribuir nuestro tiempo.
Donde la gente está más agresiva, rodeada
de más problemas y menos incentivos (externos e internos),
desgano para trabajar, pareciera que siempre “Llueve”,
pero eso
no
quiere decir que debemos “mojarnos” con los
problemas de alrededor, ni “contagiarse” en
la apatía. Una toma su paraguas y sale, con las mismas
energías y ganas a su trabajo, a sus retos y con
tu ejemplo harás que otros tampoco se dejen “mojar”
con la actitud de terceros. Además, siendo buen ejemplo,
haciendo simplemente su parte, una persona puede “salpicar”
a otros y estimularlos a seguir construyendo su camino.
"Así como en el agua se refleja el rostro, de
la misma manera responde un corazón a otro".
(Mishlei Proverbios, 27,19).Dando el ejemplo y apoyando
a otros se llega al corazón de las personas.
Cuando
la lluvia es “interna”, se debe seguir adelante,
día a día construyendo sus metas, que en algún
momento escampara, despejara y saldrá el sol. Muchas
veces esos “Mabul” (diluvio) que suceden en
nuestras existencias sirven para lograr ser mejores personas,
nos traen alguna lección, de las cuales podemos salir
fortalecidos, con enseñanzas que la vida nos trae.
Indudablemente
la alegría nos ayuda a seguir en el camino de la
vida, porque:
“La risa es como los limpiaparabrisas. Nos permite
avanzar, aunque no detenga la lluvia” (Gerard Jugnot).
D-os quiera que la “lluvia” en nuestras vidas
sea una de bendición y que nuestro camino este sembrado
de puras mitzvot(Preceptos), amor, salud, compañerismo
, alegrías, fe, metas, sueños , parnasa….y
todas las cosas buenas que necesitemos.
Nelly
Kaufman de Klein
http://nellyklein.blogspot.com/
Bibliografías
Shiur del Rabino Shimon Elituv Ierushalaim.
http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=2098
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