Cuando
vamos por la calle, y vemos un semáforo esperamos
y vemos que nos señala, cuando pasar (en verde),
o ir frenando o cruzando rapidito (en amarillo) o parar
del todo o no cruzar la calle cuando esta en rojo. Igualmente
el tablero del carro nos señala con las luces que
se van prendiendo que algo le falta o hay que resolver para
que no caigamos en problemas de quedarnos parados, cuando
falta aceite se prende una lucecita con la figura de aceite,
si falta agua se enciende una que nos indica la falta de
agua, o el dibujo de la batería cuando esta falla,
etc. Así el carro nos va avisando que si no resolvemos
el problema nos podemos quedar parados en cualquier momento,
muchas veces ni nos damos cuenta de esas señales
y de repente nos quedamos paradas y no entendemos que sucedió
por ello hay que estar pendiente del tablero del carro.
Cuando
uno de nuestros niños vuelve de nuevo a chuparse
el dedo, deja de controlar esfínter de repente, se
torna agresivo o sentimental, hace cosas que nos llaman
la atención pues no habían sucedido anteriormente
o no acorde a su edad debemos estar pendientes. Muchas veces
nuestros niños nos dan “señales”
de que algo les pasa, así cuando se sienten mal porque
están enfermitos y nos damos cuenta de que no están
como siempre y al tocarlos comprobamos que tienen fiebre,
también hay que estar pendiente de las “señales”
que nos dan para apoyarlos y resolver sus problemitas y
no esperar que vaya acumulando problemas y trabas que se
van a ir acumulando y posteriormente explotan con un hecho
concreto como que no salieron bien en sus estudios o fracasan
en sus estudios o mas adelante, en su relación con
alguna pareja , con sus amigos o en su trabajo. Muchas veces
son “pequeñas cosas” que no detectamos
o no nos parecen importantes y que van corroyendo, creando
inseguridades, formando problemas de autoestima que muchas
veces aparecen o se manifiestan posteriormente ya de preadolescentes
o adultos.
El
no ir detectando las pequeñas “señales”
que los niños nos dan y no ir resolviéndolas,
no hace que desaparezcan si no que van acumulándose
hasta que dan una señal mas grande que nos tocara
igual resolver porque será como aquel carro parado
que no le hicimos caso a las lucecitas y terminaron por
parar el vehículo y la solución es mas grave,
mas costosa y mas compleja y con mayores consecuencias “El
que no sabe lo que tiene es como que no lo tiene”.(
Rab Avigdor Millar),cuida y ayuda a tu niño para
que aprenda a andar por la senda. -Cría al niño
en su camino en que debe andar, y cuando fuere viejo no
se apartará de él (Mishlé XXII)
Si
estamos pendientes el día a día y estamos
consientes de conectar los cambios en la casa como mudanzas,
hermanitos, peleas, fallecimientos, viajes de padres, enfermedad
con los cambios en los niños podremos apoyarlos mejor
y de alguna manera prevenir. “Todo lo que hagas el
día de hoy se refleja en el día de mañana.”
Mi
mamá siempre me decía en Idish un dicho que
traducido quiere decir:”niños chiquitos problemas
chiquitos, niños grandes problemas grandes“,
tratemos de ayudarlos y VERLOS para ayudarlos e irlos encaminando
y no esperar que el tiempo y la acumulación hagan
que se paralicen o fallen. –“Conoce a tu alma
y conocerás a Di-os”. (Mootssene Tsdek):Si
ves a tus hijos mas allá de lo que a simple vista
captas, lo llegaras a conocer, veras ese niño creado
por Hashem ,con una misión única, especial,
ayúdalo a que logre ser lo mejor que el pueda ser
y a desarrollar todo su potencial.
Di-os
nos permita criar a nuestros hijos con salud, bendiciones,
larga vida, sabiduría, por el camino de la Torá
y sobre todo con muchísimo amor.
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apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer
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mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y
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