Si
agarramos una caja de un medicamento y observamos la formula
descrita en el envase, veremos, que en muchas de estas cajitas
sale impreso el principio activo, que es el nombre del medicamento
por el cual lo tomamos y en la mayoría de ellos colocan
las siglas “C.S.P”(cantidad suficiente para)
las cuales indican que posee otros ingredientes ,que no
se nombran y que sirven como vehículos para que la
presentación funcione de forma optima, estos no son
de tanta importancia como el principio activo y pueden ser
sustituidos por otros, sin que varié la función
del medicamento o producto formulado .
Cuando
entramos a trabajar en un lugar, y por alguna razón,
comenzamos a reflexionar que no era lo que habíamos
idealizado, o no nos otorgaron el aumento que creímos
merecer, pensamos que en ese trabajo solo nos exigen y no
nos reconocen nuestro esfuerzo. “Cumplo mi horario,
pues necesito el trabajo”. Así comienza un
camino de “EL MINIMO ESFUERZO”, de alguna forma
sentimos que con lo que hacemos es suficiente, por que “ME
DEBEN, les hago un favor en quedarme”.
Con nuestra pareja suele suceder que, “no siempre
se da cuenta del esfuerzo, esmero y resulta que esta vez
ni se acordó de alguna fecha, o no me agradeció
el banquete que prepare para sus amigos, pero la próxima
vez NO ME LA CALO, así que no me vuelvo a esforzar
porque el no sabe ser agradecido”.
“Tengo
varias noches que no duermo. Mi hijo pequeño la agarro
por llorar de noche y estoy agotada. Esta vez le pedí
a el que se levantara, pero me dijo que estaba agotado que
no podía, porque había trabajado mucho, así
que me toco a mi. Al día siguiente tengo una reunión
en el colegio y sabes que: ¡No voy!, si mi pareja
no hace lo que debe, pues yo tampoco. Igualmente
estoy cansada”. Así entramos de nuevo en el
juego del “MINIMO ESFUERZO”.
No
se puede vivir una vida haciendo lo mínimo necesario
para que las cosas funcionen,
hay que “poner todo el potencial” en cada cosa
que hacemos.
Esta situación generalmente se va extendiendo, consiente
o inconscientemente a la mayoría de nuestro entorno
y actividades, volviéndonos seres mediocres. Esto
a la vez lo reflejamos en nuestro hogar y trabajo, dando
el ejemplo a los que están a nuestro alrededor.
Cuando
hacemos el mínimo y no lo óptimo, se comienza
un ciclo de vivir a media, creyendo que hay “alguien”
que nos debe y sin darnos cuenta que muchos de los involucrados
ni se han enterado de nuestras suposiciones y creencia,
caemos en un peligroso juego que no nos va a conducir a
nada bueno. Además la gente nos observa y piensan
que así somos:” una persona sin mucha capacidad,
ni motivación”. Nos volvemos seres mediocres
que no actúan con el potencial que poseen, sino con
el resentimiento y la equivocada creencia que si el otro
no lo hace, yo no tengo por que esforzarme mas. Ese comportamiento
se extiende, sin darse cuenta que esa actitud afecta a mucha
gente a su alrededor (además que así mismo),
y que uno lo va aplicando en todos los ámbitos que
va desarrollando en su vida, con la pareja, con los hijos,
en el trabajo, en nuestra comunidad, con las amistades.
Las cosas que hacemos o dejamos de hacer por que “no
me toca” dejan huellas, para bien o para mal, que
como un efecto domino influyen en muchos ámbitos
y personas.
En
el Pirkei Abot en la Mishná 2, capitulo 4, esta escrito:
"Ben Azái dice: Corre (incluso) en pos de un
precepto simple y escápate del pecado,
Ya que una buena acción conlleva a otra buena acción,
una trasgresión lleva a otra trasgresión,
Porque la recompensa por una buena acción es una
buena acción y el pago por un
transgresión es una transgresión ". (2)
Cuando hacemos las cosas bien hechas, lo vamos aplicando
a todos los ámbitos de nuestras vidas, la recompensa
es que nos acostumbramos a actuar dando lo mejor de nosotros,
en lo que hacemos, desde preparar una ensalada con detalles,
a conversar con un hijo, estudiar, a realizar nuestro trabajo
de la mejor forma, a compartir y apoyar a nuestra pareja.
Cuando hacemos las cosas por que no “nos queda más
remedio”, con fastidio y desgano, nos vamos acostumbrando
a esa actitud, y las cosas …“salen” ,
las hacemos, pero con la actitud del mínimo esfuerzo,
porque” que fastidio me da”, “eso no me
gusta hacerlo”, o “no me toca”, nos vamos
acostumbrando a hacerlo así, y los que están
alrededor de nosotros sean compañeros de trabajo,
hijos o pareja lo perciben y en ocasiones, hasta se comportan
de igual forma.
Debemos ejercitarnos de la mejor forma, de la única
forma que hay, que es dando lo mejor, todo nuestro potencial
en acción.
Nuestros
Sabios dicen que Cain fue culpable de un crimen atroz, ya
que no solamente mató a Abel sino también
"a él y a su semilla hasta el final de todas
las generaciones”. Porque lo que hacemos, el cómo
lo hacemos o dejamos de hacer afecta a nuestros niños.
Ellos captan de nosotros, viendo cómo lo hacemos,
no cómo le decimos que lo hagan. Los niños
aprenden de tres formas: con el ejemplo, el ejemplo y el
ejemplo, y así enseñaran a su vez a sus propios
hijos.
Un maestro o un padre pueden considerar a un estudiante
o a su hijo tan sólo como un individuo aislado.
El joven estudiante puede ser excelente, mediocre, desinteresado
o con problemas; el maestro o padre puede estimular y dedicarse,
pero si su única preocupación consiste en
ver
al estudiante o niño como un individuo aislado, si
piensa únicamente en el propio crecimiento del estudiante
o joven, sin proyectar sus pensamientos hacia el efecto
futuro que este tendrá en aquellos que lo rodean,
entonces, el punto de vista de ese maestro o padre es muy
limitado y poco estimulante.(1) "La educación....no
debe ser limitada a la adquisición de conocimientos
y a la preparación para una carrera...o para como
se dice comúnmente, para vivir mejor. Debemos pensar
en términos de una 'mejor vida', no solo para el
individuo sino para la sociedad en su totalidad. El sistema
educativo debe prestar mayor atención, en realidad,
la atención primordial a la formación del
carácter, con énfasis en los valores éticos
y morales."(Rebe Menachem M. Schneerson)
Si
tomamos al joven como una eventual fuente de inspiración
para los demás, como una cascada que traerá
agua llena de vida a aquellos que están a su alrededor
y a los que eventualmente se relacionaran con él,
entonces, ese joven asume un valor totalmente nuevo. Igualmente
si lo estimulamos y sacamos lo mejor de el, generará
en el un sentimiento pleno de realización y de posibilidad
de dar de si mismo lo mejor. (1)
Antes de exigir a los demás, deberíamos comenzar
por exigirnos a nosotros mismos, por que es la manera de
comenzar a producir cambios positivos, dar de cada uno lo
mejor de si, y no ser simplemente una persona que da C.S.P
(cantidad suficiente para), lo mínimo de si, para
que las cosas a su alrededor funcionen en su mas mínima
posibilidad y expresión.
"La mayor recompensa de nuestro trabajo no es lo que
nos pagan por él, sino aquello en lo que nos convierte"(John
Ruskin) .Difícilmente lograremos hogares felices
y sociedades estables , en su más optimo desenvolvimiento
sino estamos dispuestos a dar todo lo que poseemos interiormente
como individuos, porque el potencial y la riqueza personal
la poseemos todos, además es única en cada
uno ,solo nos toca sacar de cada uno lo mejor que tenemos
y volverlo una realidad, porque "Así como el
hierro se oxida por falta de uso, así también
la inactividad destruye el intelecto"(Leonardo da Vinci)
y lo que queda es un individuo que solo da la cantidad mínima
para que se produzcan unos pobres resultados, llevando así
una vida mediocre.
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