Sección
de intercambio de
Comidas Tradicionales Judías
Limpiar
la casa para Pesaj
Limpieza
Fácil
(bueno, un poco más fácil!)
Este es un tema complicado, que muchas personas prefieren
obviar por lo engorroso, cumpliendo solo en parte con las
obligaciones de Pésaj, sin embargo, tal vez el tener ciertas
cosas en consideración, nos ayuden a hacer de esta mitzvá
un proceso mucho más llevadero y fácil.
Antes que nada quiero recordarles que D’s sacó a nuestro
pueblo de Egipto en plena primavera...Es decir, se preocupó
no solo de rescatarnos de la esclavitud, sino también de
hacerlo en un momento en que las condiciones climáticas
eran óptimas: no muy caluroso, tampoco muy frío...
...Todo lo que dice relación con Pesaj es bonito: La idea
de re organizar nuestra casa, de deshacernos de aquello
que no nos sirve, de hacerla un lugar acogedor, debería
ser una experiencia agradable.
Lamentablemente, percibimos esta labor como algo desagradable
y desgastante y como resultado, nos perdemos mucha de la
alegría de esta fiesta.
No es que quisiera facilitarme esta tarea, sino, por sobre
todo, cambiar mi actitud frente a ella. Pésaj no es un fastidio!.
Es la época más bonita de todo el año.
Para poder enfrentar esta labor positivamente, necesitamos
dos cosas: primero que nada, conocer las mitzvot y segundo,
ser creativos.
BIUR JAMETZ
Al limpiar para Pésaj lo que hacemos es cumplir con la mitzvá
de "biur jametz", deshacernos del jametz.
La Torá nos dice "tashbisu se’or mibateijem" deja que toda
la masa fermentada descanse.
El mandamiento de la Torá es que uno puede poseer todo el
jametz que quiera pero en nuestra mente debe ser como el
polvo: sin dueño y sin valor.
Obviamente lo que está en nuestras mentes nadie lo sabe
excepto nosotros y D’s y es fácil pensar que podríamos considerar
nuestro jametz nulo cuando en realidad estamos contando
los días que quedan para poder echarle el guante a esos
fideos!!!
De manera que los Sabios instauraron un requerimiento para
destruir FÍSICAMENTE el jametz. Esta mitzvá se llama "bedikat
jametz".
CUANDO BUSCAR
La Mitzvá de bedikat jametz debe realizarse la noche del
14 de Nisán, la noche anterior al Seder. Por qué en la noche?
Porque en tu casa hay rincones que se iluminan con luz artificial
y la luz artificial funciona mejor de noche...Por qué ESA
noche? Los Sabios nos enseñan que si toda la comunidad se
une en una noche en un mismo propósito, este tiene más energía
debido a que todos nos apoyamos en un mismo objetivo. Por
eso se fijó una fecha. Todos los judíos hacen bedikat jametz
en la noche del 14!
(Esto es en situaciones normales, pero cuando Pesaj recae
al terminar el Shabat, como en este año, es imposible realizar
la bedikat jametz -revisión del jametz- el 14, pues es Shabat,
y es prohibido trabajar en ese día. Por lo tanto, cuando
sucede esto, la bedikat jametz -revisión del jametz- se
adelanta al día Jueves 13 de Nisán)
NUESTRA REALIDAD ACTUAL
A través de los años, nuestras vidas han ido cambiando:
tenemos casas más grandes, con mobiliario distinto, muchos
de nosotros trabajamos, etc. Como resultado, es prácticamente
imposible hacer bedikat jametz en un par de horas de la
noche del 14...aún si nos quedáramos despiertos toda la
noche!!!. Solución? Comenzar los preparativos para nuestro
bedikat jametz con anticipación.
DE DÍA O DE NOCHE?
Como dije antes, la luz artificial funciona mejor de noche,
por lo tanto debería hacerse bedikat jametz en la noche.
Sugerencia (aquí viene la parte creativa):
Podemos registrar durante el día todo aquello que no requiera
luz artificial y dejar aquellos espacios que la requieran
(como los closets, rincones, interior de gavetas, etc) para
revisarlos por la noche.
QUÉ ES LO QUE BUSCAMOS? QUÉ SIGNIFICA
JAMETZ???
Uf! Esta es una parte fundamental: qué es el jametz!?
Definimos el Jametz como el resultado de grano fermentado.
Se’or es masa ácida –masa muy fermentada que se utilizaba
antiguamente para hacer fermentar otra masa. (Se tomaba
un pedacito de masa fermentada y se mezclaba con masa fresca,
lo cual la hacía fermentar ..se entiende?)
Entonces: La Torah nos ordena deshacernos de el Jametz y
de Se’or. Noten que el Jametz es comestible y el Se’or no
lo es.
Existe una tercera categoría: Jametz no comestible y que
no tiene la capacidad de fermentar la masa. En realidad
es basura y no es necesario deshacernos de el en Pésaj.
Ej.: algún veneno.
MIGUITAS DE PAN
Existen varias opiniones al respecto pero voy a presentar
una que es más fácil de entender.
Tenemos que la tercera categoría "basura" se define como
algo que no puede fermentar otra masa y que es absolutamente
NO comestible.
De acuerdo con algunas autoridades rabínicas, existe una
sustancia más que puede definirse como "basura" y eso es
el Jametz que sea más pequeño que un kezayit (unos 30 gramos)
y que no usaríamos para nada. Esto es lo cualquiera de nosotros
considera "basura" y que tiraríamos porque en nuestra mente
es nulo. Las migas caben en esta categoría.
El único tipo de miga que es problemático es aquella que
uno cogería con el dedo y se lo pondría en la boca. De modo
que las migas que quedan en la mesa son de hecho "jametz",
no así las migas que quedan en el suelo y que uno las considera
polvo o suciedad.
REVISEMOS
Una miga de jametz comestible no puede permanecer en nuestra
casa y debemos destruirlo. También cualquier cosa que contenga
alcohol etílico –debido a que puede destilarse- está considerado
como jametz comestible y debemos deshacernos de él.
También buscamos algo que sea mayor que un kezayit, independientemente
de si lo consideramos comestible o no. Si es menor que un
kezayit y no es comestible, no es necesario deshacerse de
él porque lo consideramos suciedad.
Al limpiar para Pesaj, debemos eliminar todo el jametz que
esté dentro del refrigerador y gavetas (pan, masas, crackers)
todo eso es jametz. Aparte de eso, probablemente no encontraremos
mucho jametz comestible dentro de la casa. Por lo tanto
bedikat jametzno es TAN difícil. En los dormitorios, por
ejemplo, no es necesario tirarse al suelo con un par de
pinzas y una lupa a buscar trocitos microscópicos!
Aquí es importante dejar claro que si deseamos sacar partido
de la energía renovadora que nos inunda en estas fechas,
podemos aprovechar de limpiar paredes y techos, mandar a
lavar cortinas, tapices y alfombras, etcétera...Por supuesto
que eso no es imprescindible pero muchas familias aprovechan
de hacerlo.
Cuidado, eso sí, de no sobrepasarse tanto con las tareas
como para desarrollar "anticuerpos" en contra de Pesaj.
Si toda esta limpieza extra se va a traducir en una actitud
negativa hacia la festividad, entonces lo mejor es olvidarse
del tema.
LA PROHIBICIÓN DE COMER JAMETZ
Además de la mitzvá de bedikat jametz, existe otro aspecto
aún más complicado de la limpieza de Pesaj el cual es la
prohibición de comer Jametz. De hecho, si intencionalmente
comemos aunque sea una molécula de jámetz en Pesaj, estaremos
rompiendo una prohibición de la Torah.
Caso #1: Los Sabios dicen que si una miga de jametz cae
dentro de una olla grande de sopa, esa pequeña miga convierte
a la olla completa en jametz. Incluso si sacamos dicha miga.
Caso #2: Durante todo el año utilizamos cubiertos y loza
kosher. Pero qué ocurre si utilizamos un plato que se usó
para comida no-kosher hace tiempo?. La halajá es que nuestra
comida seguiría siendo kosher. Hay algunas excepciones pero
en términos generales, "un sabor añejo" que fue absorbido
en un pote, no va a arruinar nuestra comida. Ahora bien,
en el caso de Pesaj, los sabios nos dicen que si usamos
un plato que alguna vez fue usado para jametz en toooooooda
su larga existencia, el sabor del jametz absorbido en ese
plato, por añejo que sea va a "despertar" y va convertir
nuestra comida en jametz.
Como resultado, necesitamos "de todo kosher para Pesaj",
loza, cubiertos, ollas, sartenes, fuentes, manteles, etc....Además,
debemos ser extremadamente cuidadoso con lo que haya dentro
de la casa, en especial en la cocina. Si hay algún pedacito
de jametz que pudiera llegar a nuestra cocina, debemos deshacernos
de él. Y, a diferencia de las leyes de bedikat jametz, no
hay ninguna diferencia si es que es más o menos grande que
un keziyat.
ROPA
Para prevenir cualquier contacto accidental del jametz con
la comida, comencemos por chequear aquellas cosas en las
que nunca pensamos:
Toda la ropa que pensamos utilizar en la mesa de Pesaj.
Al limpiar los closets, conviene elegir aquella ropa que
vamos a usar y mandarla a la lavandería para que esté absolutamente
impecable, o al menos, darle una buena cepillada para que
no vaya a tener ni una miguita imperceptible de jametz que
pudiera caer en nuestra comida.
Y la ropa que no vamos a usar durante Pésaj? Si podemos,
revisémosla rápidamente, vaciando los bolsillos y volviéndola
a guardar. Esto nos permite también separar la ropa que
está en desuso (como la que le quedó chica a los niños)
y donarla a alguna institución de caridad.
Con respecto a los closets, conviene limpiar y aspirar gavetas
y suelos y también evitar que la ropa para Pesaj no esté
en contacto con el suelo del closet.
Ropa de cama: recuerden las caminatas nocturnas a la cocina
y con eso entenderán lo necesario que se hace cambiar la
ropa de cama justo antes de Pésaj.
JUGUETES
Como nunca sabremos por dónde quedan desparramados los juguetes
de los niños, lo más saludable es tomar aquellos que son
complicados de limpiar y guardarlos en una caja cerrada.
Eso no toma más de dos minutos.
Los juguetes que quedan disponibles para ser usados en Pésaj,
idealmente deben ser lavables. Las partes pequeñas pueden
meterse en una funda de almohada y lavarse en la lavadora,
sin problema. Otra opción es dejarlos remojando en la tina
del baño y posteriormente darles un buen enjuague con el
agua del grifo o con la ducha. Eso es suficiente.
Con respecto a las bicicletas, basta con limpiarlas con
un paño, asegurandose que no hay rastros de jametz en ella
y entonces la podemos utilizar durante los días de Pésaj.
Tener cuidado de no entrar a la casa con ella pues podría
haber jametz en la calle, el cual se adhiere a las ruedas,
contaminando nuestra casa.
Un buen consejo – siempre que se pueda – es tener juguetes
especiales para Pesaj. Además, a los niños les encanta jugar
con cosas que no han visto en todo el año y es una buena
forma de mantenerlos ocupados mientras realizamos labores
de limpieza y cocina, que por estos días son especialmente
intensas.
LIBROS
Todos los libros que se traigan a la mesa durante Pesaj
(como las Haggadot) deben estar 100% limpios. Eso lo conseguimos
teniendo el cuidado de guardarlos en bolsas plásticas durante
todo el año. Con el resto de los libros, es suficiente sacudirlos
bien y también sacudir a fondo los estantes donde están
guardados.
COMEDOR Y SALA DE ESTAR
Hay que ser cuidadoso especialmente con los siguientes elementos:
Mesa: Lo más práctico es, después de limpiar muy bien la
mesa, cubrirla con algo a prueba de agua como un mantel
de plástico o de ese film adherente que se usa en la cocina.
Por qué?, porque si colocamos un plato caliente sobre la
mesa, la humedad va a penetrar el mantel creando una linea
directa de humedad desde la mesa hasta nuestra comida, contaminándola
con jametz!
Sillas: Lo más "saludable" para limpiarlas sin arruinarlas
es utilizar un shampoo suave. Si la silla tiene partes desmontables,
revisar para asegurarse que no haya migas.
Sofá: Sacar los cojines y revisar ahí. Especialmente si
se tienen niños como las mías que ven películas con fuentes
de golosinas, que habitualmente desparraman por todas partes.
Una buena aspirada es suficiente para esta operación.
Interruptores de luz: Dado que tocamos los interruptores
muchas veces entre las comidas hay que asegurarse de que
queden absolutamente impecables. Basta con limpiarlos con
amoníaco o algún detergente fuerte para que queden aptos
para Pesaj.
Manillas de Puertas y Ventanas: Se procede igual que con
los interruptores.
COCINA
Hay algunas superficies en la cocina que no tocan nuestra
cocina pero pueden hacerlo en forma indirecta debido a que
nosotros las tocamos cuando cocinamos. Un ejemplo de esto
son las manillas, las puertas y ventanas, cubiertas de cajones
y gavetas, radios, teléfonos y citófonos, etc. Estas superficies
deben quedar perfectamente limpias para lo cual podemos
utilizar amoníaco o algún detergente fuerte. Si nos alcanzan
las fuerzas, podemos destornillar partes del teléfono, por
ejemplo y desmontar cajones con sus respectivas manijas.
Hay otros elementos a los cuales prestar atención: aquellas
cosas que vamos a poner fuera de circulación durante Pésaj,
por ejemplo, nuestra vajilla para Jametz. Todo lo que hay
que hacer es asegurarse que estén muy limpios, guardarlo
en una caja sellada y luego en algún armario, desván o bodega
que podemos "clausurar" de manera de no utilizar esas cosas
accidentalmente durante Pésaj.
UTENSILIOS DE COCINA
Ahora llegamos a las superficies que efectivamente tocan
nuestra comida. El ejemplo más claro son obviamente las
ollas y sartenes. De estos, la categoría más complicada
son aquellas cosas que usamos sobre el fuego sin líquido.
Por ejemplo, una sartén para freír. Si queremos usar este
sarten, lo que tenemos que hacer es quemar el jametz existente
en él. Esto se llama libun, literalmente, poner el metal
al rojo.
Aquí tenemos dos alternativas: usar un soplete o meterlo
en el horno hasta que alcance la temperatura requerida.
(cuidado con los mangos plásticos que se desintegran con
el calor).
Las ollas que usamos en el fuego con agua – por ejemplo
para cocer tallarines. Para usarlas en Pésaj debemos sumergirlas
completamente en agua hirviendo. Este proceso se llama Haggalah.
Para hacer haggalah, primero nos aseguramos que el utensilio
en cuestión esté completamente limpio, luego llenamos una
olla grande con agua, la hacemos hervir y sumergimos completamente
lo que sea que queramos kasherizar. Con 30 segundos en el
agua hirviendo, es suficiente.
Algunas sinagogas ofrecen un servicio de "Día para Kasherizar",
eso descomplica un poco este proceso porque suelen preparar
un recipiente MUY grande para utilizarlo en comunidad.
RESUMEN: Cualquier cosa que ocupemos para cocinar debe sumergirse
en agua hirviendo (Si el presupuesto lo permite, lo más
sensato es comprar un set de cocina especial para Pesaj,
pero no siempre es así)
HORNILLAS DE LA COCINA
Este es un elemento que no necesitamos kasherizar puesto
que al estar en contacto con el fuego constantemente, el
sabor de cualquier alimento que pudiera caer ahí se quema
antes de que nuestra comida pueda absorberlo.
MESONES DE COCINA
Primero nos aseguramos de que estén impecables y después,
dependiendo del material del cual están hechos, podemos
limpiarlos con agua hirviendo, con amoníaco, o sencillamente
cubrirlos con algún elemento a prueba de agua.
Este mismo proceso se debe hacer con las gavetas, armarios,
cajones y otros, dentro de la cocina.
Lo más fácil es cubrir todo con film adherente.
REFRIGERADOR
Para limpiarlo, hay que desmontar cada parte: las bandejas
y cajones, puertecitas, etc. Además de realizar una buena
limpieza por su interior y su exterior, incluyendo las manijas.
Si se desea cubrir los estantes interiores del refrigerador,
lo mejor es utilizar toalla de papel pues algunos refrigeradores
se pueden dañar si usamos algún elemento que impida la circulación
de aire. El freezer se descongela y limpia escrupulosamente.
EL LAVAPLATOS
DEBE ser Kasher le Pesaj!. Para eso, basta con rociarlo
con agua hirviendo, después de haberlo limpiado a fondo
con un buen detergente. La limpieza debe incluir las llaves,
grifos, los escurrideros para los platos, tapones, rejillas
y otros accesorios.
EL HORNO
Los hornos que tienen un sistema de autolimpieza, pueden
programarse en el ciclo adecuado y ya están listos para
ser utilizados. Los hornos convencionales deben rociarse
con limpia hornos en spray (hay unos que son realmente buenos),
esperar tres minutos, retirar el producto y cerrar la puerta.
Para reforzar esa limpieza, podemos encenderlo, y dejarlo
a máxima potencia por algunos minutos.
La parte más problemática de la cocina, los quemadores y
el horno, son las partes que no están a la vista. Si podemos
desmontar la cubierta superior de la cocina, descubriremos
un montón de jametz que debemos eliminar. Las llaves de
paso del gas, las manijas, las cañerías y otros accesorios
deben, dentro de lo posible, desmontarse y limpiarse. Aquello
que no sea factible de limpiar debe cubrirse con papel de
aluminio.
MICROONDAS Y LAVAVAJILLA
En el microondas, basta con poner un recipiente con agua
y hacerlo hervir por unos 20 minutos. Un microondas con
interior plástico no puede kasherizarse para Pésaj.
OTROS IMPLEMENTOS.
Las batidoras, por ejemplo. Si nos asusta que un poquito
de masa se halla atascado en ella, a estas alturas, probablemente
ya no es comestible. De todos modos, al lavarlo con detergente
lo hacemos absolutamente NO comestible.
EL SUELO
Lo mejor es limpiar el suelo escrupulosamente con algún
detergente con amoníaco.
Durante Pesaj, la regla es: todo lo que se caiga al suelo
no se pone sobre en la mesa. Esto porque obviamente habrá
movimiento de entradas y salidas de la casa, en las que
muy probablemente, se arrastrarán partículas de jametz desde
el exterior, en especial, adheridas en los zapatos.
Qué pasa con las alfombras?. Son muy difíciles de limpiar,
lo mejor es lavar con shampoo antes de pésaj para eliminar
cualquier jametz comestible. De otra forma, es mejor enrollarlas
y guardarlas para después de Pesaj.
ULTIMAS RECOMENDACIONES
No perder de vista el objetivo final de esta limpieza: conectarnos
con nuestra propia limpieza espiritual. A medida que vamos
limpiando, fregando, barriendo, conviene asociar cada etapa
con los jametz que se encuentran en nuestra alma...al vaciar
un cajón, voy vaciando mi vida de un vicio, una mala costumbre,
un miedo, un ego inflado, la falta de fe, el egoismo, en
fin...cada cual sabe de qué quiere liberarse este año...
Este proceso es tan importante que mi profe de Kabbalah
dice que una migaja de jametz en nuestra casa durante Pésaj,
equivale a una bomba atómica en nuestra vida.
No desaprovechemos esta tremenda oportunidad de reorganizar
nuestra vida, de liberarnos, de conectarnos con esta gran
LUZ que se nos entrega UNA SOLA VEZ EN EL AÑO, el día 15
del mes de Nisán.
Si te
apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer
un libro que seguro te fascinará: Numerologíay Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.
En el
mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y
las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además,
hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales,
vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.