Sección
de intercambio de
Comidas Tradicionales Judías
Preguntas
inquietudes y comentarios
Querida
Carolina:
Vuelvo a conectarme contigo para consultarte por este tema
que tan bien conoces y que necesito para completar mi libro.
Año 1938, Berlín. Bastante malo para los judíos
aunque aún no se ha desatado la Kristallnacht. Una
familia judía, que vive en el barrio judío
de Berlín, se dispone a la cena del shabbat. En la
mesa hay, claro, knishes de papa (a propósito, ¿knish
sería el singular o se usa knishes para plural y
singular?). ¿Qué más podría
haber en esa mesa teniendo en cuenta las restricciones del
Reich hacia los judíos. ¿Podían en
esa época acceder al pescado para el guefilte, o
ya ni siquiera eso?
Te reitero mi agradecimiento por tu gentileza en el mail
anterior. Mi más cálido
saludo.
Eduardo
Respuesta
de Carolina:
Estimado Eduardo,
Lamento tanta demora en mi respuesta pero lamentablemente,
no he tenido el tiempo para sentarme a investigar ni a ponerme
al día con la correspondencia.
Me imagino que tu proyecto ya va bien encaminado y te deseo
toda suerte de
bendiciones en tus emprendimientos.
Con respecto a tus preguntas:
Knish viene del nombre de una masita eslávica que
se llama "Knysz" y su plural es KNISHES así
que está bien....
Tu segunda pregunta se la hice a la Omama hace algunos años,
para poder escribir sus memorias. Ella me contaba que en
Berlín (su ciudad natal) las cosas fueron cambiando
paulatinamente: primero les prohibieron la entrada a ciertos
lugares. El primero en notarlo fue su padre que una mañana
ya no pudo entrar a la cafetería de siempre para
tomarse su cafecito con sus amigos. Luego, a los niños
les prohibieron sentarse en las filas de adelante en las
salas de clase. A
continuación, perdieron sus trabajos y los niños,
de tanto ser discriminados
optaron por quedarse en la casa. Luego subieron los impuestos
de los alimentos
kosher y al final, de frentón no pudieron comprar
nada más...no había leche para
los niños, ni fruta, ni carne, ni nada.
Poco antes de la Kristallnacht, aún podían
conseguir lo suficiente para poner en
la mesa una comida decente.
No te olvides que las restricciones dieron origen al mercado
negro. De modo que
aún era posible conseguir pescado (carpa), carne
(los cortes que eran descartados por los carniceros por
ser demasiado duros pero que resultaban ser muy buenos en
un guiso que se cocinara por largo tiempo a fuego lente)
y por supuesto, lo más fácil que eran las
papas y el repollo.
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