Los
fundamentos del Judaísmo
La gran obra de Maimónides
Capítulo
Tercero
[5]
La cantidad de esferas concéntricas que giran alrededor
del universo es de dieciocho, mientras que la cantidad de
los epiciclos no concéntricos es de ocho (*). Conocer
el número de todas las esferas y la forma de su recorrido
y el modo de sus órbitas es posible a partir del
movimiento de los planetas y del conocimiento de la cantidad
del mismo según sus días y sus horas, del
mismo modo a partir de la inclinación al norte o
al sur y de la distancia con respecto a la tierra. Estos
datos conforman la disciplina denominada "cálculo
de las órbitas y de las constelaciones", de
la cual es abundante el número de libros que sobre
ella escribieron los sabios griegos.
(*)
Cada uno de los cinco planetas tiene una esfera excéntrica,
en total diez; el sol y la luna poseen cada uno dos esferas,
o sea, seis más la esfera de las estrellas fijas
y la esfera del movimiento diurno suman dieciocho.
[6]
La esfera novena, la esfera del movimiento diurno que rodea
el universo, la dividieron los sabios antiguos en doce secciones.
A cada sección le designaron un nombre, cada nombre
según la imagen que se forma a partir de las estrellas
que están debajo de esta esfera, las cuales se ubican
exactamente debajo. Estas son las constelaciones, cuyos
nombres son los siguientes: Aries, Tauro, Géminis,
Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio,
Acuario y Piscis (*).
(*)
El Talmud de Babilonia (Tratado de Berajot 32b) nos relata
que El Eterno creó doce constelaciones y en Pirkei
DeRabí Eliezer, cap. VI, son nombrados cada uno según
el orden que Maimónides trae en esta ley. Cada una
de estas constelaciones simboliza a través de su
nombre una característica principal del mes en el
cual rige. Así Aries corresponde al mes de Nisán,
en el cual se celebra la festividad de Pesaj, siendo el
carnero el símbolo del sacrificio de Pesaj que debemos
traer al Templo. Tauro corresponde a Iar, y simboliza la
conducción natural de El Eterno sobre el mundo, anuncio
del Mesías llamado Ben Iosef. Géminis corresponde
a Siván, mes en cual se entregaron las dos tablas
de la Ley, en las cuales están condensadas las obligaciones
para con El Eterno y para con el prójimo. Cáncer
corresponde a Tamuz cuyos días son peligrosos como
el cangrejo. Leo corresponde al mes de Av,
siendo el león el símbolo de la venida del
Mesías Ben David. Virgo
corresponde a Elul, ya que el mes es propicio para el arrepentimiento,
adquiriendo énfasis el versículo "Vuelve
[arrepiéntete] virgen de Israel" (Jeremías
31). Libra corresponde a Tishrei, mes cuyo comienzo señala
además el inicio del año, fecha en la cual
las conductas humanas son juzgadas, siendo simbólicamente
puestas en una balanza. Escorpión corresponde a Jeshván,
pues durante este mes comenzamos a rogar por lluvias, y
así estamos sedientos por agua como el escorpión
está sediento por agua. Sagitario corresponde a Kislev,
mes en el cual por la
abundancia de nubes es común ver el arco iris. Capricornio
corresponde a Tevet donde el ganado caprino comienza
a pacer. Acuario corresponde a Shebat, ya que todas
las lluvias han caído, los pozos se encuentran llenos,
y se suelen ver los baldes sacando agua por doquier. Piscis
corresponde a Adar, por cuanto que el pueblo de Israel es
comparado con los peces, símbolos de bendición
y reproducción, siendo el mes de la festividad de
Purim –Adar- exitoso y propicio.
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