Club
Hebreo del Libro

Los
fundamentos del Judaísmo
La gran obra de Maimónides
Capítulo
Segundo.
[4]
¿Cómo se explica entonces lo que los profetas
describen al decir que vieron ángeles hechos de fuego,
seres alados? Todo esto se entiende como una visión
profética y de modo metafórico, es decir:
que el ángel no es un cuerpo y por lo tanto no posee
peso material, como se declara: "El Eterno tu Dios
es un fuego que consume..." (Deuteronomio 4:24)
Es
decir que no es realmente "fuego", sino que este
término es metafórico, como se ha expresado:
"Que hace a los vientos sus mensajeros, y a las llamas
de fuego sus servidores" (Salmos 104:4).(*)
(*)
A veces son fuego, a veces son vientos, es decir, que no
son ni esto ni esto, sino que es una metáfora cuyo
contenido se adecua a la imaginación del profeta
(Cf. Maasé Rokéaj).
[5]
Cabe, sin embargo preguntar: ¿Cómo se diferencia
una forma de otra si no poseen dimensión material?
Ya que los ángeles no son ontológicamente
iguales, sino que cada uno se encuentra debajo de otro ángel
en nivel espiritual y existe en tanto la fuerza del otro,
de manera jerárquica, hasta que finalmente todos
existen a partir de la fuerza y de la bondad divinas.
Sobre esto sugirió el sabio Salomón: "Existen
guardianes, uno por encima de otro" (Eclesiastés
5:7)
[6]
Esto que expresamos, "cada uno se encuentra debajo
de otro en nivel espiritual", no se refiere a un nivel
material que ocupe lugar, como un hombre que se sienta más
arriba de otro, sino como se dice de dos sabios que uno
posee mayor sabiduría que otro: uno se encuentra
en un nivel mayor; o como expresamos lógicamente
sobre la causa al decir que posee un nivel mayor al del
efecto.
[7]
La diferencia de nombres entre los ángeles está
en relación con los diferentes niveles que ocupan,
y según esto se los denominan: "Jaiot Hakodesh"
(Animales Santos), cuyo nivel es el superior, y "Ofanim"
(Círculos), "Erelim" (Luces Divinas), "Jashmalim"
(Destellos), Serafim (Serafines), "Malajim" (Ángeles),
"Elohim" (Poderosos), "Benei Elohim"
(Hijos de Poderosos), "Kerubim" (Querubines) e
"Ishim" (Personas). Estos últimos son los
ángeles
que hablan con los profetas y que son vistos por ellos en
una visión
profética. Por esta razón se denominan "personas",
pues su nivel está cercano al de los seres humanos.
[8]
Todas estas formas viven y reconocen al Creador y lo comprenden
con sumo conocimiento; cada forma y forma según su
nivel y no según la grandeza de Dios. E incluso el
primer nivel no puede comprender la esencia del Creador
tal como es, sino que su comprensión es escasa para
aprehenderlo y conocerlo; no obstante comprende y conoce
más que lo que comprende y conoce el nivel inferior
al suyo. Así cada nivel hasta el décimo, el
cual comprende
al Creador de manera que un ser humano, compuesto de materia
y forma, no podría comprender ni saber. No obstante,
nadie comprende al Creador como El se conoce a Sí
mismo.
[9]
Todos los seres, fuera del Creador, desde la primera forma
(Jaiot Hakodesh) hasta el último mosquito que se
pueda encontrar en el fondo de la tierra, todo llegó
a existir a partir de Su esencia. Y por cuanto que El se
conoce a Sí mismo y reconoce Su grandeza, Su magnificencia
y esencia, del mismo modo Él conoce todo y no existe
nada que se escape a Su comprensión.

Este
libro integra la colección del Club Hebreo del Libro
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