1.
Los siete días de Sucot tienen lugar entre el 16
y el 21 del mes de Tishrei.
El primer día de Sucot (16 de Tishrei) es Iom Tov
y, por tanto, se aplican en él las prohibiciones
relativas a realizar actividades, tal como se señaló
en el capítulo 22 (en la diáspora, el 17 de
Tishrei es también el segundo día de Iom Tov).
Los días intermedios, del 17 al 20 de Tishrei, son
días de Jol haMoed (para mayores detalles, ver más
adelante las leyes 52-58; y en cuanto a Sheminí Atzeret
y Simjat Torá, ver las leyes 63-69).
La
remembranza de la salida de Egipto
2.
Constituye un precepto de la Torá residir (Lashevet)
durante los días de esta festividad en una Sucá
(una cabaña temporal). Este precepto constituye en
sí mismo una remembranza de las Nubes de Gloria (Ananei
Kavod) con las que Dios rodeó al pueblo de Israel
al salir de Egipto. Por esta razón en la Torá
está escrito que Dios dijo: "Siete días
habitaréis en Sucot; todo nativo de Israel deberá
habitar en Sucot, para que vuestras generaciones sepan que
en Sucot hice habitar a los hijos de Israel cuando los saqué
de Egipto" (Levítico 23:42-43).
La salida de Egipto constituye uno de los pilares fundamentales
de nuestra creencia en que Dios nos ha escogido de entre
todos los pueblos y nos entregó Su Torá. Numerosos
son los preceptos de la festividad de Pésaj, de Sucot
y de todo el año que imprimen en nuestros corazones
la recordación de la salida de Egipto y le fe en
Dios que resulta de ella.
3. En el "Tur Shulján Aruj" está
escrito lo siguiente:
"Las
Sucot en las que la Torá dice que Dios nos hizo habitar
se refieren a las Nubes de Gloria divinas, que nos rodearon
a fin de que recordemos Sus milagros y portentos. Y aun
cuando salimos de Egipto en el mes de Nisán, (Dios)
no nos ordenó que construyéramos las Sucot
en esa época, ya que son días primaverales
y la costumbre de la gente es construir una cabaña
(Sucá) para resguardarse del sol; por tanto, nuestra
construcción de la Sucá no sería reconocible
que es debido a un precepto del Creador, Bendito sea. Así,
pues, (Dios) nos ordenó que la construyéramos
en el séptimo mes (Tishrei), ya que ésta es
una época de lluvias y la costumbre de la gente es
salir de sus cabañas (sucot) y permanecer en sus
casas, pero nosotros salimos de nuestras casas para habitar
en las Sucot. De este modo será evidente para todos
que éste es un precepto del Rey que nos incumbe cumplir"
(Oraj Jaím 625).
Al
habitar en la Sucá toda persona deberá tener
la conciencia de que Dios nos ha ordenado residir en ella
en recordación de la salida de Egipto y de las Nubes
de Gloria que nos envolvieron en el desierto del Sinaí
para evitar la insolación y el sol.
Los
Shloshá Regalim (las Tres festividades)
4.
La festividad de Sucot es una de las Tres festividades de
peregrinaje: Sucot, Pésaj y Shavuot. En la época
del Santo Templo se aplicaba a todo el pueblo de Israel
el precepto de ir a Jerusalén en estas tres festividades
y ofrecer sacrificios en el Templo.
El precepto de ir al Templo en estas tres festividades servía
de gran ayuda espiritual a todo el pueblo. El servicio de
los sacrificios, la cercanía a los grandes sabios
de la Torá y el ambiente espiritual elevado que imperaba
en Jerusalén posibilitaban a todo el pueblo acercarse
a su Padre celestial.
La
construcción de la Sucá
5.
La Sucá debe ser erigida debajo de la bóveda
celestial, en un lugar abierto y no debajo del techo de
una casa, de un árbol o cosa parecida. Si ello es
posible, se deberá terminar de construir la Sucá
al día siguiente de Iom Kipur.
6. La Sucá necesita tener por lo menos tres paredes.
Para quien no le sea posible construir tres paredes completas,
deberá consultar con un rabino cómo construir
la Sucá, ya que los detalles legales son numerosos.
En realidad, en caso de ser posible, se deberá construir
la Sucá con cuatro paredes.
7. Las paredes de la Sucá pueden ser construidas
de cualquier material. La única condición
que deberán cumplir es que estén fijas. Si
se utilizan telas o cortinas para la construcción
de la Sucá, habrá que tensarlas y sujetarlas
firmemente a fin de que el viento no las mueva. En este
caso es preferible erigir vigas que las sostengan o tensar
cuerdas a una distancia menor de tres "tefajim"
una de la otra a lo largo de los lados de la Sucá.
8. El largo y el ancho de la Sucá deberán
ser de por lo menos siete por siete "tefajim".
La altura de cada pared deberá ser de por lo menos
diez "tefajim".
El
techo de la Sucá (el "sjaj")
9.
El techo de la Sucá ("sjaj") deberá
ser hecho de todo aquello que crezca del suelo y que haya
sido cortado (por ejemplo, ramas de árbol que no
estén unidas a él, etc.). Sin embargo, no
podrá ser construido de cualquier cosa que sea susceptible
de recibir "tumá" (impureza espiritual),
como por ejemplo trozos rotos de recipientes, madera con
la cual fueron hechos recipientes, escaleras, cajas, etc.
Y con más razón no se podrá construir
el techo de la Sucá con los recipientes mismos. De
igual forma, no se puede construir el techo de la Sucá
con frutas y verduras.
Existen tres leyes generales en lo relativo a este punto:
a) que el "sjaj" esté formado de cosas
que crezcan de la tierra; b) que esté cortado, no
unido ni al suelo ni a un árbol; y c) que no sea
susceptible de recibir "tumá".
En nuestros días ya se dispone de "sjaj permanente".
Este consiste en esteras que fueron fabricadas con la intención
expresa de servir de "sjaj". La persona que desee
utilizar este tipo de "sjaj" deberá poner
cuidado en que posea una aprobación confiable, ya
que los detalles legales que es necesario conocer al respecto
son numerosos.
10. El "sjaj" deberá ser colocado en la
Sucá únicamente después de haber sido
erigidas las paredes. Si el "sjaj" fue colocado
sobre los pilares de la Sucá y sólo después
fueron erigidas las paredes, la Sucá será
inválida. Esta invalidación es denominada:
"La harás (a la Sucá), pero no de lo
que ya está hecho".
11. No se deberá colocar el "sjaj" sobre
cualquier cosa que sea susceptible de recibir "tumá",
es decir, que no se deberá apoyar el "sjaj"
que está encima de la Sucá sobre tubos de
metal, sobre escaleras u otros objetos similares. Posteriormente
("bediavad"), si un "sjaj" válido
fuera apoyado sobre algún objeto que es susceptible
de recibir "tumá", la Sucá es válida.
El "sjaj" deberá estar a una altura de
por lo menos diez "tefajim" del nivel del suelo
de la Sucá.
12. La mayor parte de la superficie de la Sucá deberá
estar cubierta con el "sjaj", de tal manera que
la sombra que el "sjaj" forme sea mayor que la
luz del sol que penetre por entre los espacios vacíos
del "sjaj", según el dictamen de la Ley,
que "su sombra sea mayor que su parte iluminada por
el sol".
El "sjaj" deberá estar distribuido uniformemente
sobre toda la superficie de la Sucá, de tal modo
que no haya un espacio vacío de tres "tefajim"
o más.
La
utilización de las paredes, del "sjaj"
y de adornos
13.
Se acostumbra adornar y embellecer la Sucá debido
al cariño que se tiene por la realización
de este precepto ("jivuv mitzvá"). De este
modo demostramos que los preceptos nos son queridos y que
son importantes para nosotros.
Está prohibida la utilización para otros fines
tanto del "sjaj" como de las paredes y de los
adornos (por ejemplo, quitándolos de la Sucá)
durante todos los ocho días que dura esta festividad,
incluyendo el día de Sheminí Atzeret - Simjat
Torá. En la diáspora, esta prohibición
se aplica incluso al noveno día (el 23 de Tishrei),
que constituye el segundo día festivo ("iom
shení shel galuiot"). Dicha utilización
está prohibida solamente si a través de ella
se anula la santidad de la Sucá o de sus ornamentos,
como por ejemplo si una persona quita de la Sucá
una rama o un adorno. Sin embargo, está permitido
apoyar o colocar objetos en la Sucá.
Incluso si la Sucá se cae o si sus ornamentos se
cayeron, aun así está prohibido utilizarlos
durante todos los días de la festividad. Por otra
parte, en Shabat y en Iom Tov tanto la Sucá como
sus ornamentos entran en la categoría de "muktze"
y está prohibido transportarlos o moverlos. Sin embargo,
durante los días de Jol haMoed no existe la prohibición
de "muktze" y, por lo tanto, si la Sucá
se cayó está permitido levantarla o repararla,
y si los ornamentos se cayeron está permitido regresarlos
a su lugar. Con todo, como ya se señaló, está
prohibida cualquier utilización de la Sucá
o de sus ornamentos durante todos los días de la
festividad.
14. Las maderas utilizadas para la Sucá son consideradas
como instrumentos para la realización de un precepto
("tashmishei mitzvá"). Por consiguiente,
una vez terminada la festividad de Sucot, al guardar la
Sucá nuevamente, está prohibido pisar sobre
el "sjaj" o arrojarlo a un lugar donde la gente
lo pise, etc.
El
precepto de habitar en la Sucá
15.
"En cabañas (Sucot) moraréis siete días"
(Levítico 23:42). En el transcurso de los siete días
que dura esta festividad, la persona debe habitar en la
Sucá tanto de día como de noche del mismo
modo que habita en su casa durante los demás días
del año. Se debe comer, beber y dormir en la Sucá,
y está prohibido dormir fuera de la Sucá incluso
una corta siesta.
Se debe estudiar Torá en la Sucá. No obstante,
si a una persona se le dificulta concentrarse en su estudio
estando en la Sucá, podrá estudiar en otro
lugar.
Está permitido ingerir un alimento ligero fuera de
la Sucá. Se considera alimento ligero ("ajilat
arai") la consumición de pan o de alimentos
horneados hasta la medida de "kaBeitza". Asimismo,
también está permitida la ingestión
de bebidas o de frutas incluso en cantidades considerables.
No obstante, quien se abstenga de ingerir cualquier cantidad
de alimentos o de bebidas (incluso agua) fuera de la Sucá,
es considerado digno de alabanza.
16. Durante todos los días que dura la festividad
se pronuncia una bendición especial antes de comer
(además de la bendición que se dice por el
alimento en cuestión): "Bendito seas Tú,
Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que nos ha
santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado habitar
en la Sucá". Esta bendición (denominada
"leshev basucá") es recitada únicamente
cuando se ingieren alimentos hechos de las cinco clases
de grano (por ejemplo, pan, pasteles, galletas, etc.), cuya
cantidad sea un poco superior a la medida de "kabeitza".
17. Si una persona dijo la bendición por una comida
y no salió de la Sucá hasta el momento de
la próxima comida, no deberá recitar esta
bendición cuando ingiera la segunda comida. Del mismo
modo, no tendrá que repetir la bendición de
"leshev basucá" si sólo salió
momentáneamente de la Sucá con la intención
de regresar a ella inmediatamente.
Si dentro de la Sucá cae la lluvia de tal forma que
si hubiera estado en su propia casa hubiera salido de ella
debido a la lluvia, no será necesario ingerir los
alimentos o dormir en la Sucá, ya que la persona
que experimente molestias está exento del precepto
de la Sucá. Más adelante explicaremos cómo
hay que proceder cuando caiga lluvia durante la primera
noche de Sucot.
18. Las mujeres están exentas del precepto de la
Sucá, ya que éste es un precepto positivo
regulado por el tiempo ("mitzvat asé shehazmán
gramá"). En cuanto a los niños, a partir
de la edad de cinco o seis años se comienza a educarlos
en el precepto de la Sucá. Por otra parte, a toda
persona (incluso si no es el padre del niño) le está
prohibido dar de comer a los niños u ordenarles que
coman fuera de la Sucá los alimentos que están
obligados a ingerir dentro de la Sucá.
19. En razón del respeto al precepto de la Sucá,
está prohibido introducir en ella utensilios que
la gente no acostumbra introducir en la habitación
donde come, como por ejemplo ollas destinadas a la preparación
de alimentos y otros objetos similares.
Diferencia entre la primera noche de Sucot y los demás
días
20.
En la primera noche de la festividad de Sucot (y en la diáspora
también en la segunda noche) es obligatorio ingerir
en la Sucá una medida de pan de por lo menos un "kezait",
aunque lo más adecuado es que se ingiera una cantidad
mínima de un "kabeitza". El tiempo para
el cumplimiento de este precepto se extiende hasta la medianoche.
Es necesario ingerir el pan dentro de la medida de tiempo
de "ajilat pras".
En la víspera de la festividad de Sucot (14 de Tishrei)
está prohibido comer pan a partir de la cuarta hora
después del mediodía (es decir, después
de transcurridas nueve horas "zemaniot" desde
el comienzo del día) a fin de poder cumplir el precepto
de comer por la noche una medida de pan de un "kezait"
con apetito.
21. En la primera noche de la festividad se pronuncia la
bendición sobre el vino (Kidush). Como parte del
orden de recitación del Kidush de Iom Tov se dice
la bendición "leshev basucá". Los
que tomen parte en la comida y cumplan con su obligación
del Kidush al escucharlo, no deberán recitar la bendición
"leshev basucá" antes de comer el pan.
22. Durante los demás días de la festividad
(excluyendo la primera noche, y en la diáspora también
la segunda noche), si una persona come una medida de pan
de "kabeitza", está obligado a comerlo
en la Sucá. Sin embargo, si desea comer pan en una
cantidad menor que la medida de "kabeitza" o frutas
(éstas incluso en grandes cantidades), le está
permitido hacerlo fuera de la Sucá. No obstante,
más arriba señalamos que quien sea estricto
consigo mismo y se abstenga de comer cualquier alimento
fuera de la Sucá, será digno de bendición.
23. Si cae la lluvia durante la primera noche de Sucot,
se deberá esperar hasta que la lluvia cese y la persona
pueda entrar en la Sucá, recitar el Kidush e ingerir
una medida de pan de "kezait". Esta ley comprende
diversos detalles legales que será necesario aclarar
con una persona experta.
LAS
CUATRO ESPECIES
24.
"Y tomaréis para vosotros... el fruto de un
árbol de hermosura, hojas de palmera de dátil,
la rama de un árbol de hojas frondosas y mimbreras
del arroyo" (Levítico 23:40). En cada uno de
los siete días de la festividad de Sucot (excepto
en Shabat), se toman cuatro especies vegetales: el Etrog
(un fruto cítrico), el Lulav (la hoja de palmera),
los Hadasim (las ramas del árbol de hojas frondosas)
y las Aravot (las mimbreras del arroyo).
25. Para cada una de estas cuatro especies existen leyes
especiales. Debido a ello, es necesario un cierto grado
de pericia y conocimiento para revisar estas cuatro especies
a fin de que sean válidas conforme a todas las leyes
específicas de la Ley. Una parte de estas leyes solamente
vuelven inválidas a las especies en el primer día,
mientras que otra parte de estas leyes las vuelven inválidas
durante los demás días de la festividad. Por
consiguiente, es sumamente importante mostrar las cuatro
especies a un hombre experto en estas leyes, a fin de que
determine si las especies seleccionadas son válidas.
A continuación señalaremos en forma breve
los puntos básicos que es necesario observar en el
momento de verificar la validez y la belleza de las cuatro
especies.
Etrog
26.
Al seleccionar el Etrog es necesario poner mucho cuidado
en que no provenga de un injerto con otra especie de fruta.
Muchos de los etroguim proceden de un injerto con el árbol
del limón. Debido a que proliferan en abundancia
los etroguim injertados, es necesario cerciorarse muy cuidadosamente
de que el Etrog seleccionado no sea un injerto.
Asimismo, es necesario verificar que el Etrog no sea defectuoso
(es decir, que el cuerpo mismo del Etrog no carezca de absolutamente
nada). Además, que el "oketz" (el tallo
que une al Etrog al árbol) y el "pitam"
(el brote que corona la punta del Etrog) no sean defectuosos
o estén ausentes. Existen variedades del Etrog cuyo
"pitam" cae antes de que hayan sido cortados y
aún estando en el árbol carecían de
"pitam". Estas variedades son válidas.
Es necesario cerciorarse de que el Etrog no contenga protuberancias
en forma de ampollas, ni tampoco manchas, especialmente
en sus partes extremas, es decir, en toda la pendiente que
se inclina hacia la cabeza del Etrog. Lo más indicado
es consultar con una persona experta qué manchas
invalidan el Etrog y cuáles no.
27. La medida mínima del tamaño del Etrog
deberá ser de un "kabeitza". El Etrog deberá
ser "meusar", es decir, que ya se haya tomado
de él la parte correspondiente al Maaser y a la Trumá.
Esto deberá ser verificado con el vendedor. No se
podrá cumplir el precepto del Etrog con un fruto
del cual no se haya separado el Maaser o la Trumá
(las leyes de separación del Maaser y de la Trumá
son explicadas en el capítulo 37).
28. La hermosura del Etrog consiste en que esté limpio
de manchas, que posea ligeras protuberancias en todo el
cuerpo, que el "oketz" de la parte inferior esté
hundido, que posea forma de torre (es decir, que se parte
inferior sea ancho y que se angoste gradualmente hacia la
cabeza del mismo) y que el "pitam" que está
en la cabeza del Etrog esté en una misma línea
con el "oketz" de su parte inferior.
Lulav
29.
Es necesario poner atención en que el Lulav esté
derecho y no torcido (si el Lulav sólo está
torcido hacia atrás, hacia su parte dorsal, ello
no lo invalida). El Lulav deberá estar verde y lozano,
no seco ni en la parte de su línea dorsal ni en sus
hojas. Además, también es necesario verificar
que el Lulav no esté cortado en la punta.
30. El "teiomet" es la hoja superior que se localiza
en la punta del Lulav. Esta hoja deberá ser doble
(como de hecho son las hojas del Lulav, las cuales son dobles
y están unidas desde abajo hasta arriba). Si esta
hoja está por separado y no es doble, el Lulav será
inválido. Si el "teiomet" está dividido,
es decir, si la hoja superior doble está dividida
en dos, el Lulav es inválido. Hay opiniones legales
que, por un lado, sostienen que en principio, el "teiomet"
no deberá estar dividido en medida alguna, mientras
que hay quienes permiten que el "teiomet" esté
dividido hasta la medida de un "téfaj.
Si el "teiomet" se hendió, es decir, que
las hojas del "teiomet" se dividieron incluso
en parte y se alejaron una de otra de tal modo que dan la
apariencia de ser dos hojas, el Lulav será inválido.
Es necesario poner mucha atención sobre este punto
de invalidación debido a su frecuencia y a lo reducido
de su medida. Asimismo, hay que revisar que las hojas del
"teiomet" no estén secas o cortadas, incluso
en un trozo.
Hay quienes sostienen que incluso las dos hojas centrales
que están a los lados del "teiomet" no
deberán estar hendidas ni divididas de tal modo que
cada hoja parezca dos.
31. La longitud de la línea dorsal del Lulav (a excepción
de las hojas superiores que sobresalen en la punta del Lulav)
deberá ser de por lo menos cuatro "tefajim".
Hadas
32.
La longitud de la rama del Hadas (a excepción de
las hojas que están en su punta) deberá ser
de tres "tefajim". Hay que tener cuidado de que
por lo menos la mayor parte del Hadas sea "meshulash"
(triple), es decir, que del Hadas mismo salgan grupos de
hojas de tres en tres, y además es esencial que dichas
tres hojas salgan a la misma altura. Si las tres hojas no
salen a la misma altura, sino que dos salen a la misma altura
pero la tercera sale del Hadas mismo por encima, o que del
Hadas salen únicamente dos hojas por brote, el Hadas
será inválido.
33.
Es necesario verificar que el Hadas no esté seco
(en especial, hay que tener cuidado de que las hojas superiores
no se sequen) y que su punta no esté cortada. Por
otra parte, si las hojas se caen y solamente queda una hoja
en cada brote en la mayor parte del Hadas (es decir, que
del grupo de tres quedó una sola hoja), será
necesario preguntarle a un rabino competente acerca de la
validez del Hadas.
Aravá
34.
La longitud de la rama de Aravá (aparte de la hoja
superior) deberá ser de tres "tefajim".
Es necesario poner atención en que la punta de la
Aravá no esté cortada, que la Aravá
misma no esté seca y que la mayoría de las
hojas no se partan, caigan o desprendan de la rama.
Hay quienes ponen especial atención en que la punta
de la Aravá esté en crecimiento, es decir,
que la hoja en el extremo sobresalga como un brote.
35. Durante el transcurso de todos los días de la
festividad es conveniente cuidar muy bien las cuatro especies
para que no se dañen o se marchiten. Por ejemplo,
se deberá envolver el Etrog en lino o en otro material
similar, envolver el Lulav, el Hadas y la Aravá (para
que no se marchiten durante el transcurso de la festividad)
en una toalla húmeda o introducir su parte inferior
en agua. También existen otras formas adicionales
de preservar las cuatro especies, y sería conveniente
aprenderlas.
EL
MANDAMIENTO DE SOSTENER EL LULAV
El
modo de atar el Lulav
36.
Al Lulav hay que atarlo junto con las tres ramas de Hadas,
a la derecha del Lulav, y las dos ramas de Aravá
a la izquierda. Hay que ligarlas al Lulav antes del comienzo
de la festividad, ya que durante el mismo Iom Tov está
prohibido efectuar un nudo permanente. Se deberá
atarlos de tal modo que la línea dorsal del Lulav
(además de las hojas superiores que salen de la línea
dorsal) tenga una altura de por lo menos un "tefaj"
por encima de las ramas de Hadas y de Aravá. Por
su parte, hay que atar las ramas de Hadas de tal modo que
estén por encima de las ramas de Aravá. Alrededor
del Lulav se efectúan tres ligaduras, pero dejando
libre de ligaduras un "téfaj" en la parte
superior del Lulav.
Modo
de cumplir el precepto
37.
El precepto de sostener el Lulav deberá ser cumplido
durante todos los días que dura la festividad de
Sucot, excepto en Shabat. Se recita una bendición
por las cuatro especies en cada uno de los días de
Sucot, una vez por día.
El momento para cumplir este precepto es de día,
a partir de la salida del sol, pero no de noche. Sin embargo,
si una persona se levanta de madrugada para salir de su
casa y después de ello no tendrá un Lulav
disponible, le está permitido sostener el Lulav a
partir del alba ("amud hashajar"). Está
prohibido comer sin haber cumplido antes el precepto de
sostener el Lulav.
38. En el momento de cumplir el precepto de sostener el
Lulav, se deberá tomar el Lulav, las ramas de Hadas
y de Aravá en la mano derecha, y el Etrog en la mano
izquierda, manteniéndolos unidos entre sí.
Inicialmente se toma el Etrog de tal forma que el "oketz"
esté invertido hacia arriba y el "pitam"
hacia abajo (el "oketz" es el tallo mediante el
cual el Etrog se une al árbol, y el "pitam"
es el brote que está del lado opuesto). Luego se
recita la siguiente bendición: "Bendito seas
Tú, Eterno, Soberano del universo, que nos ha santificado
con Sus preceptos y nos ha ordenado acerca de sostener el
Lulav".
Inmediatamente después se gira el Etrog de tal modo
que el "oketz" apunte hacia abajo y el "pitam"
hacia arriba, luego de lo cual se agitan las cuatro especies
del modo que será indicado más adelante.
La razón por la cual se voltea el Etrog se debe a
que sólo se cumple el precepto de sostener las cuatro
especies cuando se las sostiene del modo en que crecen.
Por consiguiente, en el momento de cumplir el precepto es
necesario que el "pitam" esté dirigido
hacia arriba. Además, se debe recitar la bendición
"over la'asiatá", es decir, exactamente
antes de realizarla. Así pues, se recita la bendición
teniendo ya las cuatro especies en la mano, faltando sólo
voltear el Etrog.
En el primer día de Sucot antes de sostener el Lulav
se recita también la bendición "shehejeianu".
Pero si el primer día de la festividad de Sucot coincide
con Shabat, esta bendición deberá ser dicha
el segundo día de Sucot.
Tanto la pronunciación de las bendiciones como el
cumplimiento de sostener el Lulav deberán ser realizados
estando de pie.
La
agitación de las cuatro especies
39.
Después de haber recitado la bendición por
el Sostenimiento del Lulav ("al netilat Lulav"),
se deberá agitar las cuatro especies, y también
en el momento de recitar el Halel al pronunciar los versículos
"hodú lahashem ki tov, etc." y "ana,
hashem, hoshia na". Se las agita hacia el este, el
sur, el oeste, el norte, hacia arriba y hacia abajo.
El modo de agitar explicado en la Mishná Berurá
es el siguiente: la persona se pone de pie con el rostro
dirigido hacia el este, tomando en su mano derecha el Lulav
(junto con las ramas de Hadas y de Aravá) de modo
tal que la línea dorsal del mismo esté dirigida
hacia él. Al Etrog lo toma con la mano izquierda,
manteniéndolo unido al Lulav. Inicialmente extiende
sus manos -teniendo en ellas las cuatro especies- hacia
el este, y luego regresa sus manos hacia su cuerpo, frente
a su pecho; haciendo esto tres veces. Lo correcto es que
mientras extiende y recoge sus manos agite las hojas del
Lulav.
Después de ello extiende la punta del Lulav hacia
el sur (a su derecha) y efectúa la extensión
y el recogimiento de las cuatro especies tres veces, del
modo antes mencionado. En el momento de agitar las especies
hacia el sur no es necesario que la persona gire su rostro
hacia el sur, sino que basta con inclinar la punta del Lulav
hacia la dirección en la que lo agita. Posteriormente
inclina la punta del Lulav sobre su hombro, en dirección
al oeste, y lo extiende y recoge tres veces, tal como se
señaló. Lo mismo deberá hacer en dirección
al norte, hacia arriba y hacia abajo. Al realizar el movimiento
hacia abajo se acostumbra no dirigir la punta del Lulav
hacia abajo, sino que se lo sostiene de la forma en que
crece del suelo, con la punta hacia arriba.
Todos los movimientos hacia el sur, el oeste y el norte
deberán ser efectuados por la derecha. En diversas
comunidades existen costumbres adicionales de agitar las
cuatro especies. Cada persona deberá conducirse conforme
a la costumbre de su comunidad.
Debido a los numerosos detalles que existen en torno a este
precepto, es importante recibir instrucción de un
hombre experto acerca del modo de atar el Lulav, los detalles
legales que regulan el cumplimiento de este precepto y el
orden de los movimientos.
40. Las mujeres están exentas del cumplimiento del
precepto del Lulav, ya que éste constituye un precepto
positivo regulado por el tiempo. No obstante, a pesar de
estar exentas, numerosas mujeres cumplen el precepto de
sostener el Lulav. Aun así, las mujeres que pertenecen
a las comunidades orientales no pronuncian una bendición
por los preceptos positivos que están regulados por
el tiempo, incluso cuando los cumplen. Además, en
Shabat no se sostiene el Lulav, ya que el Lulav mismo es
"muktze" y, por consiguiente, está prohibido
moverlo o transportarlo.
Las
cuatro especies en el primer día de Sucot
41.
En el momento de cumplir este precepto el primer día
de Sucot (y en la diáspora también en el segundo
día de Iom Tov), es necesario que las cuatro especies
estén bajo la propiedad económica de la persona
que va a cumplir el precepto. Ningún hombre podrá
cumplir el precepto si otra persona le presta las cuatro
especies. Esta ley la aprendemos del siguiente versículo:
"Y tomaréis para vosotros en el primer día
el fruto de un árbol de hermosura..." (Levítico
23:40).
42. La persona que no disponga de cuatro especies que sean
de su propiedad, y por ello las reciba de otra persona,
debe recibirlas de regalo, es decir, que el que las dé
tenga la intención de hacer que su compañero
las adquiera y el que las recibe tenga la intención
de adquirirlas para sí, a fin de que las cuatro especies
pasen a formar parte de la propiedad de la persona que realizará
el precepto. El préstamo de las cuatro especies no
es en modo alguno suficiente. "El regalo que es entregado
con la condición de que sea regresado recibe el nombre
de regalo". En base a este principio, si una persona
le da a otra las cuatro especies con la condición
de que ésta se las devuelva después de haber
cumplido el precepto, por medio de ello podrá cumplir
debidamente su obligación y luego regresárselas
a su dueño original.
El primer día de Sucot no se deberá entregar
las cuatro especies a un niño (que aún no
ha llegado a los trece años) para que éste
las adquiera, sino solamente después de que los adultos
ya han cumplido el precepto y ya no sea necesario hacer
uso de las cuatro especies ese mismo día. La razón
de ello es que el niño no podrá hacer adquirir
de vuelta las cuatro especies a un adulto (según
la ley, un menor no dispone del poder de hacer que otra
persona adquiera un objeto), y por ello el adulto no podrá
cumplir legalmente su obligación, ya que las cuatro
especies no serán suyas.
En los países de la Diáspora, el primer día
de Sucot no se debe hacer que los niños adquieran
las cuatro especies, ya que éstas serán necesarias
para los adultos el segundo día de Iom Tov. En los
países de la Diáspora el segundo día
de Iom Tov es semejante al primer día de Iom Tov
en Tierra de Israel.
LEYES
DE LA FESTIVIDAD DE SUCOT
Iom
Tov
43.
El primer día de Sucot (15 de Tishrei) es un día
de Iom Tov y, por lo tanto, se aplican todos los preceptos
y prohibiciones relativas a la realización de labores
que son propias de Iom Tov (ver al respecto el capítulo
22). En la Diáspora también al segundo día
de Sucot (16 de Tishrei) se aplican todas las leyes relativas
a Iom Tov; este segundo día es denominado "Iom
Tov sheni shel galuiot".
44. En Iom Tov no se podrá envolver las ramas de
Hadas y de Aravá en toallas húmedas para que
no se marchiten, ya que ello podría acarrear una
trasgresión de las prohibiciones de lavado y de estrujado.
Está permitido regresar al agua las ramas de Hadas
y de Aravá que se encontraban en agua desde antes
de la festividad, pero está prohibido cambiar el
agua. Por otra parte, como ya se mencionó anteriormente,
tanto el Lulav como las demás especies son "muktze"
en Shabat y está prohibido moverlas o transportarlas.
En Jol Hamoed constituye una obligación cambiar el
agua en que están las especies, a fin de que permanezcan
frescas y bonitas.
Zmán
Simjatenu (el tiempo de nuestra alegría)
45.
La festividad de Sucot constituye "zmán simjatenu"
(el tiempo de nuestra alegría). Constituye una obligación
religiosa alegrarse y disfrutar en esta festividad tanto
como en cualquier otro día de Iom Tov. Asimismo,
se acostumbra hacer una recordación de la "simjat
beit hashoeva" (la alegría de la ceremonia de
la extracción del agua en tiempos del Segundo Templo),
además de que se debe aumentar la alegría
en esta festividad. Hay quienes acostumbran incrementar
los cantos y las alabanzas en las noches de Jol Hamoed Sucot,
así como recitar los quince salmos "shir hama'alot"
del libro de los Salmos (capítulos 120-134). Estos
salmos eran recitados en el Santo Templo durante la ceremonia
de la "simjat beit hashoeva".
En la época del Santo Templo se acostumbraba realizar
con alegría una ceremonia denominada "simjat
beit hashoeva". En cada uno de los días de la
festividad se extraía agua de la fuente de Shiloaj,
que estaba cercana a Jerusalén, y se la derramaba
sobre el altar del Templo. Esta ceremonia era realizada
en medio de una gran alegría, y de ella se ha dicho:
"Quien no haya contemplado la alegría del 'beit
hashoeva' nunca contempló alegría en su vida"
(Tratado de Sucá 51b).
Las
oraciones de la festividad
46.
El orden de las oraciones de la festividad de Sucot se encuentra
en el Majzor de Sucot.
Después del rezo del las Dieciocho bendiciones de
la mañana (Shajarit) se recita el Halel. Durante
todos los días de Sucot se pronuncia el Halel completo,
sin omitir las dos partes que se omiten en los días
de Rosh Jodesh. Antes de la recitación del Halel
se dice la siguiente bendición: "Bendito seas
Tú, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo,
que nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado
leer el Halel". En las comunidades orientales la bendición
por la pronunciación del Halel completo es “concluir
el Halel”, "... ligmor et haHalel".
Como se señaló más arriba, durante
la recitación del Halel se toman las cuatro especies
y se las agita al decir "hodu laHashem..." y "ana,
Hashem, hoshia na". Está prohibido hacer una
interrupción hablada en medio de la pronunciación
del Halel.
47. El día de Shabat que ocurre durante la festividad
de Sucot, en las sinagogas se acostumbra leer -antes de
la lectura de la Torá- el libro de Kohelet (Eclesiastés).
Hay quienes leen este libro de un texto válido escrito
en pergamino (Meguilá); en este caso, se acostumbra
que el lector recite las bendiciones: "... que nos
ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado acerca
de la lectura de la Meguilá" y "SheHejianu".
48. Se lee la Torá en cada uno de los días
de la festividad de Sucot. Esta lectura trata acerca de
los temas de la festividad de Sucot y de los sacrificios
que eran ofrecidos en ella. Tanto el texto de la lectura
de la Torá como el de la Haftará aparecen
en el Majzor.
Después de ello se pronuncia el rezo de las Dieciocho
bendiciones de Musaf, que se corresponde con la Ofrenda
Adicional (Korbán Musaf) que era ofrecida en el Santo
Templo durante los días de la festividad de Sucot.
49. En la Bendición por el Sustento (Birkat Hamazón),
dentro del texto de la bendición "boné
Ierushalaim", en los días de la festividad de
Sucot se agrega el párrafo de "Ia'alé
veIavó".
Hoshanot
50.
En cada uno de los días de la festividad de Sucot
se pronuncian plegarias especiales denominadas "Hoshanot".
Este nombre se deriva de las palabras "hoshá
na" ("salva, te rogamos") que se dicen repetidas
veces durante la recitación de las Hoshanot y en
las que imploramos a Dios que nos salve. En cada día
se recita un capítulo particular del orden de Hoshanot,
tal como se señala en el Majzor y en el Sidur. Las
leyes referentes a las Hoshanot en el día de Hoshana
Rabá (el último día de Jol Hamoed de
la festividad de Sucot) son explicadas más adelante,
en las Halajot 59-61). Durante la pronunciación de
Hoshanot se saca un Rollo de la Torá y se lo coloca
en el estrado (Bimá) de las sinagogas. Todo aquel
que posea las cuatro especies las deberá tomar en
sus manos y con ellas dar vueltas en torno al estrado junto
con el resto de la congregación. Este rodeo ("hakafá")
es efectuado en rememoración de las vueltas que se
hacían en el Santo Templo alrededor del altar.
51. En Shabat, durante la recitación de las Hoshanot,
se abre el Arca Sagrada en que se guardan el Rollo de la
Torá, pero no se extrae el Rollo de la Torá
ni se dan vueltas alrededor del estrado de la sinagoga.
En el Santo Templo tampoco se tomaban las ramas de Aravá
para dar vueltas con ellas alrededor del altar el día
de Shabat.
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