Club Hebreo del Libro

Halajá

LOS PRECEPTOS QUE DEPENDEN
DE LA TIERRA DE ISRAEL

La Tierra de Israel ha sido santificada más que las demás regiones del planeta. Dios la ha escogido y en ella ha hecho morar Su Presencia de modo especial. También sobre los frutos que crecen en la Tierra de Israel recae la santidad. En la Torá se nos ha ordenado cumplir ciertos preceptos que están relacionados con el trabajo y los frutos de la tierra; estos preceptos se denominan "preceptos que dependen de la tierra de Israel".
Primeramente expondremos acerca de las leyes de separación de la Truma (la ofrenda) y del Maaser (el diezmo).

LA TRUMA Y EL MAASER

La prohibición del "tevel"
1. Los frutos que crecen en la tierra (frutas, verduras, granos, leguminosas, etc.) que han crecido en la Tierra de Israel y de los cuales no se han separado ni la Trumá ni el Maaser son denominados "tevel" y está prohibido consumirlos. Así también, está prohibido derivar beneficio de los frutos de "tevel", como por ejemplo al dárselos a comer a un animal, plantarlos en la tierra, utilizar su aceite para alumbrar o para untar, etc. La ley que regula la venta del "tevel" a un gentil está condicionada a numerosos detalles legales.
La prohibición del "tevel" también se aplica a todos los productos alimenticios que fueron fabricados a partir de los frutos que crecen en la tierra (por ejemplo, jugos, concentrados, polvos, guisados, etc.) si no se separa de ellos tanto la Trumá como el Maaser. En ciertos casos, incluso los frutos que han crecido fuera de la Tierra de Israel requieren de la separación de la Trumá y del Maaser si su elaboración final fue realizada en Israel.
En el "Sefer haJínuj" (sobre el Precepto de la Trumá) se expone una de las razones de este precepto:


"Uno de los principios básicos de este precepto radica en que el grano, el mosto y el aceite constituyen lo esencial del sustento de la humanidad, y el mundo entero le pertenece al Santo, Bendito sea. Por consiguiente, al ser humano le incumbe recordar a su Creador por la bendición que le ha otorgado y separar un poco de ello para Dios, entregándolo a Sus servidores, que son los Cohanim que están dedicados siempre a la tarea de servicio al Cielo, antes de que cualquier hombre los toque y obtenga cualquier beneficio de ello."

Explicación del concepto

2. Debido a los numeroso detalles que este capítulo contiene, en primer lugar, se explicarán los conceptos relacionados con estas leyes, y después se expondrán las leyes concretas de la separación de la Trumá y del Maaser. Sin embargo, es conveniente aprender estas leyes de una persona experta en ellas que explique el modo de cumplir con este precepto en todos sus detalles.
En el lenguaje de la Ley todo lo que crece en la tierra y que requiere la separación de la Trumá y el Maaser es denominado "fruto". Los conceptos relacionados con este precepto son los siguientes:

Tevel.- Estos son los frutos que crecieron en la Tierra de Israel y de los cuales todavía no se han separado ni la Trumá ni el Maaser. El origen de este nombre se encuentra en las palabras "Tov lo", que quieren decir que dichos frutos no son "buenos", es decir, no son aptos ni para ser ingeridos ni para obtener beneficio de ellos.

Trumá Guedolá.- Esta es la primera parte que se separa de los frutos. Es un precepto entregar esta Trumá al Cohen. La cantidad de Trumá que debe ser entregada al Cohen es, conforme a la ley bíblica ("mideOraita"), cualquier cantidad. Está prohibido que una persona que no sea Cohen coma de esta Trumá. En la actualidad estamos obligados a separar la Trumá, mas la misma no es entregada a los sacerdotes, ya que en nuestros días éstos también tienen prohibido ingerir de la misma.

Maaser Rishón.- Después de haber separado la "trumá guedolá", se separa una décima parte de los frutos. Este diezmo es denominado "maaser rishón" ("primer maaser") y de acuerdo con la ley bíblica debe ser entregado a un Leví. Más adelante explicaremos cómo se separa este Maaser en nuestros días.

Trumat Maaser.- Del “maaser rishón” se separa una décima parte (es decir, una centésima parte de la cantidad total de los frutos) y se la entrega al Cohen. Esta Trumá es denominada "trumat maaser". Se aplican a ella las mismas leyes que a la "trumá guedolá" y está prohibido que una persona que no sea Cohen coma de ella. Pero después de la separación de la "trumat maaser", el "maaser rishón" está permitido para la ingestión incluso para alguien que no sea Cohen. En nuestros días se separa la ''trumat maaser" del "maaser rishón", pero no se la entrega al Cohen, como se explicará más adelante.

Maaser Shení.- En cuatro de los años (el primero, el segundo, el cuarto y el quinto) del ciclo de siete años en el cual el último año del ciclo es el año de la Shemitá – Jubileo - se separa el "maaser shení". La cantidad del "maaser shení" es una décima parte de los frutos que quedaron después de haber separado de ellos el "maaser rishón" (es decir, aproximadamente 9% de la cantidad total de los frutos).
En la época del Santo Templo los frutos del "maaser shení" eran comidos en Jerusalén (el "maaser shení" podía ser comido en Jerusalén incluso por quienes no fueran Cohanim). Si la distancia hasta Jerusalén era muy grande y resultaba muy difícil llevar allí los frutos mismos, entonces se los redimía con dinero (es decir, se hacía pasar la santidad de los frutos al dinero y de este modo los frutos perdían su santidad, haciéndose profanos y permisibles para ser comidos en cualquier lugar). El dinero era llevado a Jerusalén y con él se compraba comida, que era consumida en Jerusalén tal como el "maaser shení".
En esta época se destina una moneda especial para redimir el "maaser shení" y con ella se redimen los frutos, como será explicado más adelante.
Dentro de los límites antiguos de Jerusalén (es decir, dentro de los límites de la Ciudad Santa) se aplican leyes específicas para redimir el "maaser shení", y por ello es conveniente elucidarlas en la práctica.

Maaser Aní.- En los años tercero y sexto del ciclo de años de la Shemitá se separa una décima parte de los frutos que quedaron después de haber separado de ellos el "maaser rishón" (es decir, aproximadamente 9% de la cantidad total de los frutos) y se entrega a los pobres.

Leyes adicionales

3. Se deben separar la Trumá y el Maaser de todo de acuerdo con su especie. Por otra parte, cuando se separan la Trumá y el Maaser de varias especies de frutos o de verduras, hay que separar más de la centésima parte de cada especie de fruto, y en la fórmula de separación se agregan las siguientes palabras "por su especie" (ver más adelante a este respecto). Está prohibido separar la Trumá y el Maaser de los frutos de un año determinado junto con los frutos de otro año.
Asimismo, tampoco se separa la Trumá y el Maaser de frutos cuyo requerimiento esté en duda junto con frutos cuyo requerimiento sea certero (o viceversa).

4. Un niño o una niña no pueden separar ni la Trumá ni el Maaser. En caso de que un niño de doce años de edad o una niña de once años de edad hayan separado la Trumá o el Maaser, se deberá elucidar la ley aplicable con una persona experta. Esta edad (hasta llegar a la edad de cumplir los preceptos) es denominada "muflá samuj leish".
5. Constituye un precepto separar la Trumá "min hamukaf” ("de lo cercano"). Ello quiere decir que es necesario que tanto los frutos de los cuales se separa la Trumá como la parte separada (más de una centésima parte) se hallen delante de la persona en la misma habitación a la hora de la separación. Si los frutos están colocados en recipientes diferentes, los recipientes deberán estar abiertos y tocándose uno con el otro (esta ley contiene numerosos detalles específicos que deberán ser elucidados en la práctica).
6. La obligación de separar la Trumá y el Maaser antes de comer los frutos o de obtener beneficio de ellos constituye un precepto independiente del precepto de entregarlos al Cohen, al Leví o a los pobres.
En nuestros días, como parte del orden de separación (que será expuesto más adelante) se separan todos los tipos de Trumá y de Maaser. Sin embargo, debido a diversas razones (tales como la duda acerca de la genealogía de los Cohanim y los Leviim y otras más) en la mayoría de los casos no se entregan la Trumá y el Maaser ni al Cohen, ni al Leví ni a los pobres.
Conviene consultar con una persona experta en estas leyes cuándo existe la obligación de entregar el Maaser al Leví o a los pobres, así como el orden de separación en estos casos. Es necesario clarificar estas leyes muy particularmente cuando se separan la Trumá y el Maaser del "tevel vadai" (es decir, de los frutos acerca de los cuales se sabe con certeza que todavía no se han separado de ellos ni la Trumá ni el Maaser).
También a los Cohanim y los Leviim les está prohibido comer del "tevel" y ellos mismos están obligados a separar tanto la Trumá como el Maaser. En nuestros días incluso al Cohen le está prohibido comer de la Trumá y de la “trumat maaser" debido a la "tumá" y a otras razones.

7. Procedimiento para la separación

Hay que destinar una o varias monedas (y no billetes) para redimir el "maaser shení" y guardarlas en un lugar especial.
Una misma moneda puede ser utilizada para redimir varias veces, aunque dentro de un cierto límite. El número de veces cambia de acuerdo al valor del dinero, y por ello es conveniente aclarar estos detalles con un hombre experto en esta área.
Además, hay que aclarar otros detalles en lo que respecta a la moneda, como por ejemplo qué hacer con la moneda después de que ya ha sido utilizada el máximo número de veces, cuál es la ley de la "prutá jamurá", etc.
En nuestros días la persona puede inscribirse en un "Keren haMaasrot". Las personas inscriptas en este organismo separan la Trumá como de habitud, pero redimen la santidad del "maaser shení" con monedas que pertenecen a este organismo. Las personas inscriptas reciben de la dirección de este organismo una explicación detallada de la forma de cumplir este precepto.
Dicha explicación facilitará el óptimo cumplimiento de este precepto.

Se separa de la cantidad total los frutos una cantidad equivalente a una centésima parte y un poco más, es decir, poco más del 1%, después de lo cual se recita la fórmula de separación. A la hora de pronunciar la fórmula hay que cerciorarse de que los frutos o los líquidos no se muevan de su lugar.
En la fórmula de separación que será explicada más adelante se incluyen los siguientes puntos:

Que la cantidad que es mayor a la de una centésima parte de lo que se separa, de un lado específico (más adelante se señalará que debe ser el lado norte) constituya la "trumá guedolá".

Que la centésima parte separada y otras nueve centésimas similares de un lado específico de los frutos (el lado norte) constituyan en conjunto el "maaser rishón".

Que la centésima parte separada constituya la "trumat maaser".

Que una décima parte de la cantidad sobrante sea el "maaser shení"

El "maaser aní" (según el año en cuestión). Se determina el lado específico de esta décima parte (más adelante se señalará que debe ser el lado sur).

Con la moneda se redime (se hace profano) el "maaser shení". Es decir, que se transfiere la santidad del "maaser shení" de los frutos a la moneda, de este modo haciendo profanos a los frutos mismos.

La cantidad de los frutos que fue separada (un poco más del 1%) quedará prohibida tanto para ser comida como para obtenerse beneficio de ella (incluso para el Cohen), ya que se aplica a ella la santidad de la Trumá y de la “trumat maaser". En nuestros días no se la entrega al Cohen, ni tampoco se la puede desechar de un modo que implique desdén, por lo que se la envuelve y luego se la desecha. Si ello es posible, es preferible verter las bebidas de Trumá en el suelo y no en el lavadero a fin de que no sean rebajadas.

Fórmula de separación de la Trumá y el Maaser

9. Se toma de los frutos una parte mayor de una centésima parte de la cantidad total (por ejemplo, de 1 Kg. hay que tomar más de 10 gr.)
Hay que asegurarse de que la cantidad no sea más pequeña que esto. Se separa esta parte de los demás frutos y se dice lo siguiente:


"Que más de una centésima parte de lo que hay aquí constituya la “trumá guedolá” de su lado norte (si se separan de varias clases de frutos se agregan las palabras 'por su especie'). Que esa centésima parte que hay aquí y otras nueve centésimas similares del lado norte de los frutos (por su especie) constituyan el 'maaser ríshón”. Esa centésima parte que lo he convertido en 'maaser rishon' constituya la 'trumat maaser' (por su especie) y el 'maaser sheiní” de su lado sur (por su especie).
"Y que sea redimido, ello y su quinta parte adicional, por medio de una prutá de la moneda que he destinado para redimir el 'maaser shení' y el 'revai'. Y sí no hay en ella una prutá, que se sea redimido, ello y su quinta parte adicional, por su valor. Y si es necesario el 'maaser aní”, que sea el 'maaser aní” de su lado sur (por su especie).
Si es un 'revai' que sea redimido, ello y su quinta parte adicional, por medio de una prutá de la moneda que he destinado para redimir el 'maaser ani” y el 'revai'." (La ley del "revai" que es mencionada aquí será explicada más adelante.)

Las bendiciones

Antes de separar la Trumá y el Maaser del "tevel vadai" se recita la siguiente bendición: "Baruj Atá Ado-nai Elo-heinu Mélej haOlam, asher Kideshanu beMitzvotav veTzivanu Lehafrish Trumot uMaasrot" ("Bendito seas Tú, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado separar los Trumot y Maasrot"). Esta bendición es dicha antes de la fórmula de separación.

De modo general, cuando se compran frutas o verduras en el mercado o en una tienda es necesario separar la Trumá y el Maaser de acuerdo con el procedimiento descrito anteriormente, pero no se pronuncia la bendición. Sobre estas frutas y verduras existe una duda, pues quizás ya fueron separados de ellas la Trumá y el Maaser, y cuando hay duda no se pronuncia una bendición. Solamente cuando llegan las frutas y verduras directamente del campo y se sabe que no se han separado de ellas la Trumá y el Maaser se pronuncia la bendición.

10. Antes de redimir el "maaser shení vadai" se recita la siguiente bendición: "Baruj Atá. Ado-nai Elo-heinu Mélej haOlam, asher Kideshanu beMitzvotav veTzivanu al Pidión Maaser Shení" ("Bendito seas Tú, Eterno... y nos ha ordenado acerca de redimir el Maaser Shení'). Esta bendición es dicha antes de decir las palabras "y que sea redimido, ello y su quinta parte adicional..." de la fórmula de separación.
Si una persona está en duda acerca de si ya se separó el "maaser shení", deberá decir la frase para redimir el "maaser shení" pero sin la bendición. Pero la persona que tenga frutas o verduras de las que se sepa con certeza que no se les ha separado la Trumá o el Maaser, estará obligada a aclarar (antes de recitar la bendición por el acto de redimir el "maaser shení") si los frutos pertenecen con certeza a un año de "maaser shení" y no a uno de "maaser aní". Las leyes relativas a este punto son numerosas y conviene elucidarlas.

La fórmula abreviada de separación

11. Según la opinión del Jazón Ish, cuando una persona se halle de viaje o en otra circunstancia similar y no sea experta en la fórmula de separación, podrá decir la siguiente fórmula abreviada: "Que todas las separaciones y redenciones sean hechas según lo escrito en la fórmula que está en mi propiedad, conforme lo marca la ley." En este caso es necesario que en la propiedad o en la casa de la persona esté escrita la fórmula completa de separación de la Trumá y el Maaser. Además del cambio en la pronunciación de la fórmula, no hay otros cambios en el procedimiento: siempre deberá separar más de una centésima parte, destinar una moneda especial para redimir el "maaser shení", etc.

En Shabat y Iom Tov

12. En Shabat y en Iom Tov está prohibido separar tanto la Trumá como el Maaser. La persona que posea en su casa frutos de "tevel" antes de que comience Shabat y no disponga de tiempo para llevar a cabo la separación, podrá condicionar, la víspera de Shabat (el viernes), la fórmula de separación en tiempo futuro, y luego separar en Shabat, como se indicará más adelante.
A la hora de separar en Shabat deberá repetir de nuevo la fórmula normal de separación. Además, deberá tener cuidado de no transportar la Trumá cuando ha sido separada (la parte mayor de una centésima), ya que después de la separación esta parte se convierte en "muktzé" (ver al respecto en el capítulo sobre las leyes de "muktzé".) Esta condición rige solamente para los frutos que ya están en la posesión de la persona antes de que comience Shabat. La fórmula de separación que deberá ser dicha en la víspera de Shabat es la siguiente:

"Que más de una centésima de lo que en el futuro voy a separar constituya la “trumá guedolá” de su lado norte. Que esa centésima parte que queda y otras nueve centésimas partes similares del lado norte de los frutos constituyan el 'maaser rishón'. Esa centésima parte acerca de la cual hice la condición de que sea el Maaser, que constituya la 'trumat maaser' y el 'manser shení” de su lado sur. Y que sea redimido, ello y su quinta parte adicional, por medio de una prutá de la moneda que he destinado para redimir el 'maaser shení”. Y si no hay en ella el equivalente de una prutá, que se sea redimido, ello y su quinta parte adicional, por su valor. Y si es necesario el 'maaser aní”, que sea el 'maaser aní” de su lado sur."

Este libro "Shaarei Halajá", integra la colección del Club Hebreo del Libro

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