Club Hebreo del Libro

Pirkei Abot
La Ética del Sinaí

NO SEÁIS COMO SIRVIENTES QUE SIRVEN A SU SEÑOR CON EL FIN DE RECIBIR UNA RECOMPENSA (Pirkei Abot 1: 3)

El rey David proclamó: “Afortunado es el hombre que teme a Dios, que desea fervientemente sus preceptos” (Salmos 112:1). El significado literal de este versículo es que la frase “teme a Dios” se refiere a los preceptos negativos de la Torá, mientras que el “deseo ferviente” alude a los preceptos positivos. En otras palabras, una persona debe ser cuidadosa de no transgredir los preceptos negativos y al mismo tiempo, luchar por cumplir los positivos. Los sabios subrayan las palabras “Sus preceptos”, explicando que deben ser observados por sí mismos y no con el fin de obtener una recompensa.

Esto parece enigmático, porque sabemos que la recompensa por observar un precepto es regodearse bajo el resplandor de la Presencia Divina en el Jardín del Edén, que es el mayor de los placeres, cuyo valor no puede ser percibido por la mente humana. En realidad, los sabios no eran capaces de cuantificar la intensidad de este placer en términos finitos.

Por lo tanto lo describieron con la siguiente frase: “Una hora de deleite en el Mundo Venidero es mejor que una vida entera de placer terrenal” (Avot 4:17). “Una vida entera de placer terrenal” no se refiere sólo a la calidad de vida experimentada por un individuo común. Incluidas en esta descripción están las vidas de los ricos y privilegiados, cuyos días están llenos de lujos materiales, riqueza y honor.

El mayor éxtasis que una persona es capaz de experimentar mediante los placeres físicos de este mundo, no puede comenzar a compararse con el éxtasis experimentado cuando uno tiene el privilegio de regodearse bajo el resplandor de la Presencia Divina.

Siendo así ¿quién no desea y anhela la recompensa por los preceptos, una recompensa inconmensurable?

Imaginad la siguiente situación: Cierta persona es elegida entre varios miles de candidatos para servir al rey. Está emocionada porque tendrá el honor de contemplar la persona real del monarca todos los días por el resto de su vida. No sólo esto, sino que le informan que se hará cargo de todos los demás sirvientes. Aunque otro candidato le ofreciese una gran suma de dinero para cambiar de lugar con él, evidentemente, no renunciaría al privilegio de estar en la real presencia de su majestad y presidir el equipo de sirvientes.

Si en este caso se comportase así, cuanto más si se trata de regodearse en el resplandor de la Presencia Divina, placer mucho mayor y genuino que cualquier gratificación que podamos imaginar. Incluso si combináramos todos los tesoros que existen en el mundo entero, el deleite obtenido no puede compararse a una única hora en el Mundo Venidero.

Siendo así ¿cómo es posible decretar que una persona no debe desear recompensa por observar un precepto?

La explicación que ofrezco es la siguiente: el versículo de Salmos que citamos al comienzo de este comentario dice: “quien desea mucho Sus preceptos”, La palabra “meod” (que significa “mucho”), se refiere siempre a una cantidad inconmensurable, infinita. El versículo determina que lo que quiere la persona son los preceptos en sí, no la recompensa por observarlos.

Pese a nuestra detallada descripción de la grandeza inconmensurable de la recompensa que uno recibe por observar los preceptos, y pese al anhelo profundo de obtener este deleite, son los preceptos de Dios lo que el hombre quiere fervientemente, infinitamente.

Si uno reflexiona acerca de la importancia de los preceptos, incluso esta recompensa parece minúscula en comparación a la grandeza de los mismos preceptos. Entonces, el deseo de observarlos aumenta hasta tomar dimensiones infinitas. (Sefer Hamitzvot Hakatzar, Introducción)

Este libro integra la colección del Club Hebreo del Libro

Indice del Club Hebreo
 
 

 

  .  
.

Busca el libro con tu nombre aquí


Frases inspiradoras

En esta época moderna, donde hay tanta tecnología e innovación, es cuando más falta hace la energía humana salida directamente del corazón, y transmitida personalmente, sin la mediación de ningún intermediario tecnológico; esa pequeña pero gran acción es capaz de revivir las esperanzas y renovar la energía de la persona con quién hablamos, y también la nuestra propia.

—————

No siempre es suficiente con la buena disponibilidad, y la capacidad individual, ha veces para triunfar también hay que valerse de la creatividad.

—————

Donde hay unión no hay traición, pero si surge división, la invasión de los sentimientos de odio y rencor crecerán y se multiplicarán, y nadie ganará; por eso, siempre es bueno multiplicar los esfuerzos para conservar la unión, que aunque mucho se pierda en lo que respecta a los deseos personales, será mucho más lo que se gane por el efecto de la fuerza grupal conjunta.


 

Conoce la Energía
de las letras de
tu NOMBRE


¡Este libro te ayudará a superarte!

Vídio de Presentación

 

¡Imperdible!

¡Más Novedades!

  .  
.

¡Únete a la página y conoce todas las novedades!

Click aquí


¡Ya está en librerías!

  .  
.

 

Clik aquí para saber más


¡La novedad que todos estaban esperando!

Si te apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer un libro que seguro te fascinará: Numerología y Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.

En el mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además, hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales, vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.

Todo está explicado en forma clara y amena. Muy recomendado: IPara conocer más sobre el libro Numerología y Cábala, click aquí

     
.

Envíanos tu comentario

Nombre:

E - Mail:

Asunto:

Recomendado
Redes Sociales
Imperdible
Seguimiento
Novedad
Buena onda
Editoriales
Entretenido
Sensacional
Videos Alegres
Shabat
 
 
 


Copyright 2007 Todos los derechos reservados
Judaismo Virtual

 

fin