Torá
- Ciencia
El
Triángulo de las Bermudas
El triángulo de las Bermudas
es un área geográfica de 3.900.000 km cuadrados que se encuentra
en medio del océano y tal como su nombre lo indica posee
una forma triangular. La misma está delimitada por tres
vértices, la península de Florida, la isla de Puerto Rico
y el archipiélago de las Bermudas.
La asignación otorgada a este espacio de aguas, al llamárselo
"Triángulo de las Bermudas" es bastante reciente, pues la
primera vez que se utilizó este nombre data del año 1964,
cuando así lo llamó el periodista norteamericano Vicente
Gaddis.
Esta zona marítima mencionada, constituye un triángulo misterioso
en el que se produjeron una serie de desapariciones sucesivas
de barcos y aviones, sin que la ciencia haya podido determinar
hasta el momento la causa.
Sin embargo, sabido es, que estas desapariciones no son
algo que surgió en la actualidad. Pues existen datos oficiales
que revelan, que el misterio de este sector oceánico existía
desde mucho tiempo atrás.
En tiempos pasados, los marinos
conocían a esa zona como "El Limbo de los Perdidos", y se
sabía que en ese lugar las brújulas enloquecen y los equipos
más sofisticados de navegación no responden.
Se sabe además, por escritos oficiales, que Cristóbal Colón
ya hacía referencia a cuerpos extraños vistos en la zona
como luces en el horizonte durante sus viajes por el mar
Caribe.
Las estadísticas
Las estadísticas indican que desde mediados del siglo XIX
han desaparecido al menos 50 barcos y 20 aviones.
Estas son algunas de las naves desaparecidas:
Navíos
El Mary Celeste viajaba con 10 personas a bordo, desapareció
en noviembre de 1872, después de salir del puerto de Nueva
York.
El Atlanta era una fragata británica que iba de las islas
Bermudas a Inglaterra con 290 personas a bordo. Desapareció
en proximidades de las islas Bermudas en enero de 1880.
El Freya era un voluminoso buque alemán que desapareció
el 4 de octubre de 1902.
El Cyclops era un gran barco de aprovisionamiento de la
marina norteamericana que llevaba 309 pasajeros a bordo.
Desapareció el 4 de marzo de 1918 mientras navegaba en proximidades
de las islas Barbados.
El Raifuku Mary era un buque carguero japonés que desaparecido
en 1924 mientras navegaba en proximidades de las islas Bahamas.
El Cotopaxi desapareció en proximidades de Cuba en 1925,
mientras cumplía su rutinaria ruta comercial.
El Stavenger era un buque carguero que llevaba 43 hombres
a bordo cuando desapareció en 1931 en las Bahamas.
El Johan and Mary desapareció en abril de 1932.
El Anglo Australian era un barco carguero que desapareció
en marzo de 1938 con sus 39 hombres que llevaba a bordo.
El Gloria Colite desapareció en febrero de 1940 en las Antillas
británicas.
El Rubicon era un buque carguero cubano que desapareció
el 22 de octubre de 1944.
El Sandra era un enorme carguero que desapareció en junio
de 1950.
El Connemara IV desapareció en septiembre de 1955.
El Marine Sulphur Queen era un buque carguero que desapareció
el 4 de febrero de 1963 con toda su tripulación.
El Son’boy era un pesquero de menor tamaño que llevaba 40
pescadores a bordo y desapareció el 1 de Julio de 1963.
El Witchcraft desapareció muy cerca de Miami el 24 de diciembre
de 1967.
El Anita era un buque carguero que desapareció en marzo
de 1973 con sus 32 tripulantes que llevaba abordo.
El Milton Iatrides era un buque carguero que desapareció
en abril de 1973 en el interior del Triángulo.
Aviones
El avión Super Constellation era un avión de la marina norteamericana
que desapareció con 42 personas a bordo el 30 de octubre
de 1945 cuando sobrevolaba la zona del Triángulo.
El hidroavión Martin Mariner era un hidroavión bombardero
PBM de la armada norteamericana que desapareció el 5 de
diciembre de 1945 con los 13 tripulantes que llevaba a bordo.
El C-54 era un avión militar del ejército de los Estados
Unidos que desapareció a 180 kilómetros de las islas Bermudas
en 1947.
El Tudor IV llamado Star Tiger era un avión cuatrimotor
de uso comercial, que desapareció el 29 de enero de 1948
con 31 pasajeros y tres tripulantes en proximidades de las
islas Bermudas.
El DC-3 era un avión privado que desapareció con 32 pasajeros
y su tripulación mientras realizaba un vuelo comercial.
Esta fatalidad ocurrió el 28 de diciembre de 1948.
El Tudor IV llamado Star Ariel
era utilizado comercialmente y desapareció el 17 de enero
de 1949 en proximidades de las Bermudas.
El avión Globemaster desapareció muy cerca del Triángulo
en marzo de 1950.
El avión York desapareció el 2 de febrero de 1952 con 33
pasajeros a bordo más los tripulantes cerca del Triángulo.
El hidroavión Martin P-5M era un avión patrullero de la
marina norteamericana. Desapareció con 10 tripulantes a
bordo, desapareció el 9 de noviembre de1956 en cercanías
de las islas Bermudas.
El Chase YC-122 era un avión carguero que desapareció el
11 de enero de 1957 con 4 pasajeros a bordo en proximidades
de las islas Bahamas.
El KB-50 era un avión-tanque de las Fuerzas Aéreas norteamericanas
que desapareció el 8 de enero de 1962 en la zona del Triángulo.
Dos Stratotankers KC-135 desaparecieron el 28 de agosto
de 1963 muy cerca de las islas Bermudas.
El Cargomaster C-132 desapareció el 22 de septiembre de
1963.
El Flyng Boxcar C-119 desapareció el 5 de junio de 1965
con 10 pasajeros que llevaba a bordo cerca de las Bahamas.
Sintetizando
Muchas son las teorías que
fueron dichas y tratan de esclarecer la causa que provoca
estos desaparecimientos.
Están aquellos que aseguran, que las desapariciones se deben
a la existencia de una base extraterrestre. Otros pretenden
que se debe a la legendaria civilización de la Atlántida,
sepultada bajo el mar, y de la que ya Platón habló de su
existencia.
También están aquellos que suponen la existencia de un campo
magnético que se origina en las profundidades de la tierra,
lo cual explicaría por qué dejan de funcionar las brújulas
y el instrumental de vuelo en los momentos en que se sobrevuela
el Triángulo de las Bermudas.
Sin embargo, ninguna de estas teorías ha sido probada, por
ser que son solo hipótesis.
Lo que dice el Talmud y los libros
de Kabala
Cotejemos estas posiciones de los investigadores y hombres
de ciencia con lo que revela el Talmud y el Zohar (el más
famoso libro de Kabala).
En el Zohar, sección Vaykrá, pag. 10 aparece una información
por demás interesante. Se cita allí un escrito del libro
de Rab Amnuna, el cual declara que la Tierra es redonda.
Luego se añade a esta explicación, algo que fue dicho en
antiquísimos libros y también fue mencionado en el libro
de Adam, el primer hombre: en la Tierra hay siete niveles
de tierra, uno dentro del otro, y todos están en el interior
del globo terráqueo. Asimismo, existe entre cada nivel de
tierra un cielo que lo separa del nivel siguiente. O sea,
entre cada nivel de tierra hay un cielo.
El
Zohar retoma lo dicho por Rab Amnuna, concerniente a la
esfericidad de la Tierra: "es algo que no debe sorprendernos".
(Recordemos que el libro Zohar cuyas enseñanzas estamos
transcribiendo, fue escrito hace 1800 años y en esa época
era algo impensable para la gente común que la Tierra sea
redonda).
El motivo por el cual no debe
sorprendernos la declaración de Rab Amnuna es, porque ya
fue dicho en el libro de los Salmos: “Reconozco y agradezco
delante de Ti Di-s, que por milagro de la creación y sus
maravillas he nacido. Ocultos son Tus hechos y mi alma lo
sabe y agradece mucho por ello” (Salmos 139: 14). También
está escrito: “Cuán grandes son Tus hechos Di-s, a todos
con sabiduría has hecho, todo lo que hay en la tierra es
de Tu propiedad”. (Salmos 104: 24)
Estos versículos nos enseñan que es realmente difícil para
los pensadores e investigadores comprender los profundos
secretos de la creación, basándose solo en lo que ven sus
ojos terrenales. Es decir, los secretos de la creación no
dependen de la capacidad de percepción del cerebro humano,
sino que los mismos fueron entregados a los eruditos temerosos
de Di-s y expertos en la kabala, que son quienes sí pueden
comprender los secretos de la creación.
Esto que dijimos es con respecto a la tierra, pero debemos
saber que del mismo modo como acontece con la tierra, sucede
en el mar. Allí hay maravillosas criaturas, que son diferentes
las unas a las otras.
Esto es a lo que se refirió el rey David cuando alabó a
Di-s por las maravillas que Hizo en el mar: “el mar es grande
y amplio, allí se encuentran innumerables seres acuáticos,
animales pequeños, con los grandes. Allí navegan las embarcaciones,
y también el enorme pez que Creaste juguetea en el mar”.
(Salmos 104: 25 - 26)
Allí en el mar, todo lo que hay depende uno del otro, además,
todo lo que hay allí abajo es como lo que hay arriba, porque
todo lo que existe abajo tiene su raíz arriba. Pero en todos
los mundos domina el hombre, ya que a él le fueron entregados
los propósitos que se deben realizar en los mundos. Aunque
sobre el hombre domina Di-s que fue quien lo creó y acondicionó
en Su honor.
El centro de la tierra
El Zohar luego de anunciar que existen zonas habitadas en
el centro de la tierra, narra un suceso que aconteció a
un erudito de nombre Rabi Neuray.
Rabi Neuray se adentró en el océano, y cuando se hubo alejado
mar adentro se desató un fuerte temporal. La embarcación
donde el erudito viajaba se hundió, y todos los tripulantes
desaparecieron. Sin embargo, al Rabi le aconteció un milagro,
y fue conducido por unos pasadizos subterráneos que se encuentran
en el corazón del océano.
En un determinado momento, Rabi Neuray sale de debajo del
mar e ingresa a un poblado que se encontraba en uno de los
siete niveles de tierra que hay en el centro de la Tierra.
En ese lugar Rabi Neuray vio que todos los habitantes de
allí eran de una estatura muy pequeña. Pudo apreciar como
estos pigmeos oraban, aunque no logró comprender que es
lo que decían.
Tras esta aventura, le aconteció un nuevo milagro y ascendió
a la superficie, a la tierra donde vivimos.
Una vez de regreso, Rabi Neuray dijo: “dichosos los eruditos
que se ocupan en la Torá y saben los secretos de la creación.
Pobres aquellos que discuten las palabras enseñadas por
los sabios y no creen en lo que ellos dicen (en alusión
a él mismo que no creyó)”.
Desde ese día, cuando Rabi Neuray iba a la casa de estudio,
y los sabios pronunciaban palabras de Torá, él lloraba.
Le preguntaron: “¿por qué lloras?”.
Rabi Neuray les respondió: “porque profané la fe en las
palabras de los sabios, ya que no creí cuando dijeron que
hay siete niveles de tierra en el centro de la Tierra, y
hay allí diferentes criaturas. Hasta que milagrosamente
del Cielo me mostraron lo que hay allí abajo, y ahora temo
por el día del juicio, y por el Mundo Venidero (ya que me
pueden penalizar por mi incredulidad y restarme ese derecho)”.
(Zohar Vaykrá 10)
Conclusión
Hemos visto que existe vida
en el centro de la Tierra, y que hay un lugar donde la tripulación
de una embarcación, la del erudito de nuestro suceso, desapareció
en alta mar. Por eso pensamos ¿será este el sitio de la
legendaria civilización de la Atlántida mencionada por Platón?.
La respuesta es, que no lo
sabemos, aunque sí sabemos, y ahora con certeza, que existen
debajo de la superficie zonas habitadas.
Otro
enfoque
Ahora que hemos llegado hasta
aquí, es el momento oportuno de dar un golpe de timón, para
contemplar lo que opina el Talmud, ya sea sobre estos seres
que viven debajo de la tierra, como así del Triángulo de
las Bermudas.
En el tratado de Menajot 37, el erudito llamado Flemo pregunta
a Rabi: “Quién tiene dos cabezas ¿en cuál de ellas coloca
los tefilín (filacterias)?”.
Rabi considerando que Flemo se jactó de él, le dio a elegir:
“O te vas al exilio, o te excomulgamos”.
Entretanto, ingresó a la academia un hombre informando que
le nació un hijo de dos cabezas, y pregunta cuánto le tiene
que abonar al Cohen (sacerdote) para rescatarlo (ya que
hay un precepto de rescatar al primogénito pagando 5 monedas
Sela al Cohen como está escrito en el Pentateuco, Números
18).
Entretanto entró un anciano que aclaró el asunto: “Debe
abonar 10 monedas Sela”.
Esta disputa rabínica, nos permite saber que existen personas
de dos cabezas. Pero veamos que es lo que aclara al respecto
el comentario Tosafot que consta en el Talmud.
Tosafot explica, que en el libro Midrash Ashmeda’y consta
un suceso de un individuo que salió de debajo de la tierra,
y fue traído delante del rey Shelomo (Salomón). Este individuo
contrajo enlace con una mujer terráquea (de la superficie),
con la cual tuvo hijos similares a él, de dos cabezas, y
también hijos similares a la madre, de una sola cabeza.
Cuando el padre falleció, los hijos fueron delante del rey
Shelomo para que juzgue el caso de ellos, ya que los que
tenían dos cabezas reclamaban el doble de herencia que aquellos
que poseen una sola cabeza, enunciando que son dos personas,
y por eso les corresponden dos partes.
El rey Shelomo hizo calentar agua, y cuando hubo hervido,
ordenó derramarla sobre una de las cabezas de aquel que
reclamaba una parte doble de la herencia. De este modo,
si la otra cabeza sufre cuando es quemada la compañera,
eso significa que son una sola persona. Y si no sufre, entonces
son dos personas y les corresponde parte doble de la herencia.
Pero la orden del rey no fue llevada a cabo, porque los
hombres de dos cabezas al ver lo que les esperaba, confesaron
que son una sola persona y no dos. (explicación extraída
de Shitá Mekubetzet)
Hemos visto de aquí, que existen seres inteligentes que
viven debajo de la tierra, tal como lo habíamos visto en
el libro de Kabala Zohar. Pero aun no hemos comprobado que
esa sea la causa de la desaparición de barcos y aviones
en la zona de Bermudas. Por lo tanto, veamos si la otra
posibilidad especificada por los investigadores, la de la
atracción magnética que enloquece los instrumentos de navegación,
nos permite llegar a conclusiones más sólidas.
Encontramos en el Talmud, más precisamente en el tratado
de Berajot 8a, una cita que explica a qué se parece la muerte
más penosa, que es la producida por el efecto de asfixia
de la enfermedad llamada difteria.
Los
sabios del Talmud explican, que el momento en que el alma
se desprende del cuerpo a causa de esa muerte es semejante
a las sogas que se introducen en los agujeros de las embarcaciones
que deben atravesar lugares peligrosos en el océano. Estos
lugares atraen a las embarcaciones haciendo que se hundan.
El
exégeta Rashi, aclara que si se disponen a emprender una incursión
por los sectores del océano que no aceptan el metal, es necesario
construir las estructuras del navío pasando sogas por los
agujeros hechos en las maderas que conformarán su armazón.
Estas sogas deben pasar de una manera muy ajustada por los
orificios que se hicieron en la madera del navío, para que
la estructura quede firme y sin agujeros. Pues ellos dejarían
pasar el agua, haciendo que la embarcación su hunda.
Este pasaje de las sogas por los estrechos agujeros
de la madera se parece a la muerte causada por la enfermedad
de difteria. El motivo es, porque así como no puede ingresar
siquiera una gota de agua a la embarcación por los orificios
por donde pasan las cuerdas que unen las maderas del navío,
de la misma manera no ingresa una gota de aire a los pulmones
cuando se padece la enfermedad antes mencionada"
Algo
más
Además de lo que hemos apreciado
acerca de la construcción de las embarcaciones que deben
navegar por aguas peligrosas, disponemos de una información
adicional proporcionada por el sabio Rashash, quién explicó
el motivo de Rashi, y por qué el mar se traga los navíos.
Estas son las palabras de Rashash
(Rabí Shmuel de Vilna): "Existen lugares en el océano que
no aceptan el metal; es decir, que hay allí debajo, en el
fondo de esas aguas, piedras de magneto que tienen una tendencia
natural a atraer el metal"
Conclusiones
De todo lo que hemos visto, podemos decir que es posible
cotejar la similitud de lo declarado por los libros de kabala
y el Talmud, con las hipótesis de los investigadores acerca
de las distintas teorías que provocan la desaparición de
naves en el sector del Triángulo de las Bermudas. Sin embargo,
la conclusión del Talmud es que las desapariciones no acontecen
por causa de los hombres que viven en el centro de la Tierra,
sino por el campo magnético de las piedras que hay en el
fondo de ese sector del océano.
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