El gran erudito Maarsh’á divide
a los sueños en tres tipos:
1 – Existe un tipo de sueño que de acuerdo a la forma en
que se presentó, da todas las posibilidades para ser interpretado
para bien o para mal. Esta clase de sueños, van según la
boca, es decir, tras la interpretación que se les de con
la boca.
2 – Existe otro tipo de sueños, los cuales por la manera
en que se presentan, anuncian claramente, sin lugar a dudas,
el desenlace de su contenido, y se tornarán realidad aunque
no se los interprete. Pero pese a la severidad de los mismos,
al interpretarlos, se puede amortiguar su efecto, o en ocasiones,
se los puede revertir totalmente.
3 – La última clase de sueños corresponde a los verdaderos
que anuncian el futuro, como los de Iosef, narrados en el
Pentateuco y ellos se hacen realidad no dependiendo de la
interpretación que se les de, ni sufrirán modificación alguna
a causa de la interpretación, solo se los puede modificar
a través de arrepentimiento por los pecados cometidos y
realizando actos buenos.
Por todo lo mencionado, y teniendo en cuenta que la mayoría
de los sueños que nos acontecen pertenecen a las dos primeras
categorías citadas, sumado a que “los sueños van detrás
de la boca”, es decir, acontecerá de acuerdo a la interpretación
que les demos, y añadiendo lo que fue explicado en el Talmud,
o sea, que en todo sueño hay cosas ciertas y también irreales,
por todo esto, y otras razones más, es imprescindible que
si estamos preocupados por lo que soñamos, se lo demos para
interpretar, a una persona apta, o sea, un hombre de bien,
observante de los preceptos de la Torá, que además tenga
conocimientos acerca de la interpretación de sueños. Y debemos
saber que este tipo de gente no abunda, por lo que es necesario,
consultar a un Rabino competente antes de actuar.
No obstante, teniendo en cuenta que los sueños van detrás
de su interpretación, si no tenemos a quien recurrir pues
no hay alguien que sea temeroso de Di-s, observante de los
preceptos de la Torá, y sepa interpretar sueños en donde
vivimos, podemos reunir tres individuos, como enseñaron
en el Talmud (Berajot 55b): “Aquel que tiene un sueño, y
está preocupado por el mismo, que busque tres individuos
y lo tornen para el bien”.
¿Cómo hace?. Que traiga tres amigos (pues es necesario que
lo aprecien para que tuerzan el sueño para bien), y les
dice: “¡Vi un sueño bueno!”. Y los amigos responden a continuación:
“Bueno es, y que bueno sea, y que Hashem lo considere para
bien. Que siete veces decreten sobre ti desde el Cielo que
sea bueno, y que efectivamente sea bueno”.
Luego los amigos dirán tres versículos que versan acerca
de invertir el mal en bien, luego tres que expresan liberación
de aflicciones, y tres que denotan paz, y estos son los
versículos:
Para invertir el mal en bien:
Salmos 30: 12: “Invertiste (Hashem) mi duelo en alegre danza
por mi causa, apartaste de mi la arpillera del luto, y me
ceñiste con lazos de alegría”.
3Iermia 31: 12: “Entonces se alegrará la congregación de
Israel con danza, jóvenes y ancianos conjuntamente, e invertiré
(dice Hashem) su luto en regocijo, y serán consolados y
se alegrarán de su tristeza”.
Debarim 23: 6 “No se aprestó Hashem tu Di’s a escuchar a
Bilam, e invirtió Hashem tu Di’s, para ti, la maldición
en bendición, por el amor hacia ti de Hashem tu Di’s”
Para liberarse de las aflicciones:
Salmos 55: 19: “Libera (Hashem) íntegramente mi alma para
que no se aproxime hacia mi el mal, pues en numerosas aflicciones
Tus maravillas estuvieron conmigo”
Ishaia 35: 10: “Los liberados por Hashem tornarán, y vendrán
a Tzión con algarabía, y la alegría eterna a la cabeza,
el regocijo y la alegría los alcancen, y que huyan la tristeza
y los flagelos”.
Shmuel A 14: 45: “Dijo el pueblo a Shaul: ¿acaso Ionatán
perecerá por haber realizado esta gran salvación a Israel?.
La vida de Hashem guarde si caerá un solo cabello de su
cabeza a tierra, pues Di’s fue el que obró en este día;
y liberó el pueblo a Ionatán y no pereció”.
Para traer paz:
Ishaia 57: 19: “Crearé (a las naciones) palabras que emanan
de los labios (un nuevo modo de hablar, mediante el cual
no se mencionarán ya más las guerras, sino) paz, paz, dirán
al lejano y al cercano, dijo Hashem, y los sanaré (a Israel)”.
Dibrei Haiamim A 12: 19: “Un espíritu (de buena voluntad)
se invistió en Amasai, el jefe de los capitanes, para ti
vinimos (para tu bien) y (deseamos estar) contigo hijo de
Ishai, paz, paz sea para ti, y la paz sea para quien te
ayuda, pues te ayuda tu Di’s. Los recibió David y los puso
al frente de la tropa.
Shmuel A 25: 6: “Dirán (a Naval): ¡Que así sea el año que
viene (que haya abundante esquila de lana), que estés en
paz, y tu casa en paz, y todo lo que tienes en paz!”.
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