El
1 del mes hebreo de Tishrei se conmemora Rosh Hashaná, que
es el año nuevo judío. El festejo de esta celebración se
prolonga por dos días, pese a que la Torá ordenó que sea
solo uno. Esto lo podemos apreciar claramente en el versículo
(Levítico 23:24) "En el mes séptimo (de la salida
de Egipto -, o sea el mes de Tishrei), a uno del mes será
para ustedes descanso, conmemoración al son de trompetas,
convocación sagrada".
Vemos
que fue ordenado un solo día, pero recién dijimos que nosotros
festejamos Rosh Hashaná durante dos días, por eso uno enseguida
se pregunta. ¿Cuál es la causa?
La
respuesta a esta cuestión es, que en tiempos de antaño se
fijaba el principio de mes observando el nacimiento de la
luna. Pero para poder hacerlo, era un requisito indispensable,
que la misma haya sido vista por no menos de dos individuos.
Los mismos tras contemplar que la luna ha nacido se movilizaban
inmediatamente hasta donde se encontraba el Tribunal Supremo,
y allí harían las veces de testigos delante de los jueces,
declarando ante ellos todos los detalles que avistaron.
Por su parte, ya desde el atardecer del día 29 de Elul,
que es el mes anterior a Rosh Hashaná, los integrantes del
Tribunal Supremo consagraban al día naciente (los días según
la Torá comienzan por la noche), determinándolo sagrado
(principio de mes).
Procedían
así, por las dudas, ya que es posible que entrada la noche,
o cuando despunte el alba vengan testigos desde lejos e
informen que avistaron la luna antes del atardecer resultando
que el día que está transcurriendo es Rosh Hashaná. Y si
acontecía que los testigos no venían, entonces los jueces
del tribunal declaraban a este día retroactivamente como
hábil y celebraban el año nuevo al día siguiente, ya que
no hay ningún mes que tenga más de treinta días, y para
que no menosprecie la gente el primer día que es santificado
condicionalmente, los profetas decretaron que siempre Rosh
Hashaná sea dos días.
Falta
muy poco para Rosh Hashaná
Estamos
ya acercándonos al final del mes de Elul, lo cual indica
que nos hallamos muy cerca de Rosh Hashaná, la celebración
del año nuevo. Aunque debemos decir que también es llamado
"el día del juicio", pues cada una de las criaturas
es juzgada en forma particular, analizándose minuciosamente
cada una de las acciones que realizó durante el año, y de
acuerdo a ello, se dictaminará la sentencia que declarará
cual será la suerte de cada uno el año entrante. Se decreta
cuanto dinero ganará, cual será su calidad de vida, etc.
Este
día es trascendental para el futuro de cada una de las criaturas,
por tal razón, es muy importante hacer un análisis de nuestra
conducta que tuvimos durante el año que ya llega a su fin,
y de acuerdo a lo analizado, es menester tomar decisiones
apropiadas para mejorar en lo que hemos tropezado. Si ofendimos
a alguien, faltamos a nuestra palabra, etc, es conveniente
dirigirse a tal o tales individuos y pedirle disculpas,
ya que si el Creador ve que es nuestro deseo mejorar, y
aprecia que hacemos todos los esfuerzos para lograrlo, entonces,
nos comprenderá, y la sentencia que se legislará para el
año que entra será favorable.
Sea
la voluntad de Hashem que podamos salir airosos en el juicio
que se lleva a cabo en Rosh Hashaná, y se sentencie que
el año entrante sea fructífero, lleno de abundancia, paz
felicidad para todos los hogares judíos.
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