Artículos de Interés

¿Qué puedo mostrar?

El judaísmo existió, existe, y existirá merced al rico código de vida que lo caracteriza y al cumplimiento del mismo. Pues éste refleja la palabra del Eterno, expresada en la Biblia, y las enseñazas del Talmud, o sea, la explicación oral de la Biblia. Esto implica, que el seguimiento y cumplimiento del código de vida judío, permite el apegamiento al Eterno, y la continuidad del judaísmo a través de las generaciones.

Por lo tanto, dada la tremenda importancia del código de vida judío, veremos como está compuesto, y de que manera sus reglas repercuten en nuestras vidas.

En el código de vida judío encontramos innumerables leyes técnicas, las cuales están estrictamente basadas en los versículos de la Torá, y en las enseñanzas del Talmud. Pero también hallamos otras leyes de carácter preventivo, las cuales fueron instauradas únicamente como medida protectora, para que ayuden a no transgredir las leyes técnicas.

En este informe, veremos la utilidad e importancia en la vida de la persona y su entorno, de ambos tipo de leyes.

Estos son algunos ejemplos leyes técnicas:

Existen leyes específicas que nos indican donde es posible establecerse, y donde no. Veamos algunos detalles acerca de este asunto:

¿DÓNDE SE PUEDE VIVIR?

Está permitido vivir en cualquier parte del mundo, excepto en la tierra de Egipto y sus alrededores.

Esto se aprende de los versículos del Pentateuco, pues encontramos tres pasajes que advierten al pueblo judío no regresar allí: "No incrementéis en regresar más por ese camino" (Deuteronomio 17: 16). "No volváis a contemplarlo" (Deuteronomio 28: 68). "No volverás a contemplarlos (a los egipcios) para siempre" (Éxodo 14: 13)

Como hemos visto, está terminantemente prohibido regresar a Egipto para radicarse allí, sin embargo está permitido ir para comercializar o adquirir mercadería.

El motivo de la prohibición es, por la pésima conducta de los pobladores de ese lugar. Eso lo podemos apreciar en otro versículo del Pentateuco "Como los actos de (los habitantes de) la tierra de Egipto, en la cual residisteis, no hagáis..." (Levítico 18: 3).

Pero respecto a las demás tierras, la Torá no nos advirtió que nos abstengamos de residir en ellas. Por eso está permitido vivir en cualquier lugar, menos en Egipto. (Maimónides leyes de reyes 5: 7-8)

Veamos otro ejemplo de ley técnica:

LAS BENDICIONES POR LA COMIDA

Antes de ingerir un alimento apto, hay que recitar la bendición correspondiente.
Esto lo aprendemos de la Biblia:

Hay un versículo que declara "De Di-s es la tierra y todo lo que hay en ella", y otro versículo declara "el cielo es de Di-s, y la tierra la dio a los hombres". ¿Cómo concuerdan estos dos versículos que parecen contradecirse?.

Debemos decir, que el primero se refiere a antes de recitar la bendición correspondiente para tener provecho de los alimentos. En ese caso, todo es de Di-s, y si comemos algo, estamos robando. Pero si recitamos la bendición correspondiente, en ese caso, esa comida es nuestra por lo que dice el segundo versículo citado "y la tierra la dio a los hombres". (La dio a los hombres después de recitar la bendición correspondiente)

Por lo tanto, sabemos con certeza de que antes de ingerir un alimento apto hay que pronunciar una bendición, pero previo a ello, es necesario saber cuál corresponde recitar.

Pues, si uno se dispone a comer una fruta de árbol, deberá recitar la bendición estipulada para las frutas de árbol. Si se dispone a beber cerveza, deberá recitar la bendición para líquidos. Y así con todos los productos.

¿Parece fácil verdad?.

Es cierto, en muchos casos, saber que bendición recitar es algo simple. Pero existen ocasiones en las cuales se requiere un mayor conocimiento e información para saber que bendición corresponde por lo que tenemos frente a nosotros y deseamos ingerir.
Veamos un ejemplo:

En la mayoría de los casos, cuando uno recita la bendición para comer una fruta, esa bendición incluye también el jugo que hay en el interior de esa fruta, por ser parte de la misma. Sin embargo, con el coco sucede algo diferente a las demás frutas.

Gran parte de los cocos, son traídos de Brasil. Allí, en la zona de producción, les extraen la leche que se formó en el interior de la fruta, y les inyectan agua común. Por eso, cuando uno abre un coco, aprecia que en el interior hay un líquido que parece agua, (que en realidad es agua).

Dado que el agua este, es un elemento que no creció en el interior de la fruta, quien lo bebe, debe recitar la bendición para el agua

"Bendito eres Tú Adona'i, nuestro Dio's, rey del universo que todo fue creado por Su palabra".

Y si come la fruta, debe recitar por separado la bendición para la fruta

"Bendito eres Tú Adona'i, nuestro Dio's, rey del universo creador del fruto del árbol".

Nota: La leche de coco es extraída en su lugar de origen porque es utilizada para fabricar medicamentos (Torat Habrajá 6: 3)

VEAMOS UN EJEMPLO MÁS, ESTA VEZ DE MIXTURAS:

Está escrito en el Pentateuco: "en tu campo no siembres mixturas", por eso decimos que está prohibido mixturar una especie con otra, por ejemplo, una rama de manzano con un cítrico, o viceversa".

Cabe aclarar que la prohibición consiste en realizar el injerto, pero si uno adquiere, o le regalan frutas que crecieron de un injerto, esas frutas no están prohibidas de ser consumidas.

Además, debemos decir que esta prohibición de mixturar no es solo para las plantas, sino también para los animales. Por esa razón, está prohibido arar con dos especies diferentes, y que juntos tiren del arado. E inclusive para su cuidado, (sin que haya trabajo de por medio) está prohibido atar dos especies juntas.

Por último debemos decir que existe también una prohibición de realizar o vestir prendas confeccionadas con mixtura de lana y lino. (Kitzur Shulján Aruj capítulos 174, 175, 176)

Asimismo, está prohibido sembrar especies vegetales muy cerca una de la otra, por el mismo motivo de todos los casos que hemos expuesto aquí. Hemos apreciado algunas leyes técnicas, que forman parte del código de vida judío, y están basadas en versículos. Además, apreciamos que las mismas no nos acarrearon mayores complicaciones, pues la sentencia final fue clara y precisa.

Sin embargo, existen ocasiones, en las cuales es muy complicado establecer la ley final, lo cual acarrea discusiones rabínicas, y minuciosos análisis de los expertos, hasta determinar que se debe hacer. Veamos un ejemplo:

LOS TRASPLANTES

La ley judía prohíbe terminantemente acortar la vida de una persona (eutanasia en todas sus variedades). Por lo tanto, si un individuo que está clínicamente muerto, presenta algún síntoma de vida, y se le extrae un órgano para dárselo a otra persona, a través de ese acto, se está acortando la vida o matando al "donante". O sea, a través de este acto, se está violando la ley de la Torá que prohíbe acortar la vida de una persona.

Por eso, para hablar de la posibilidad de extraer un órgano para transplantar, primero debemos tener la certeza TOTAL de que el donante murió por completo. ¿Y quién puede asegurar que una persona está totalmente muerta?.

Es algo realmente difícil de determinar, pues existe la muerte del sistema circulatorio, la del respiratorio, la del cerebro con todas sus dependencias, y hay muchos otros sectores, los cuales pueden estar con vida aun cuando se cree que el individuo ya falleció.

Por ejemplo, un paciente parece haber muerto por completo, y su corazón sigue funcionado gracias a los aparatos a los que está conectado, pero no por sus propios medios. Sin embargo, ¿existe alguien que pueda asegurar, que la dependencia del cerebro que envía información al corazón no está aun trabajando?. Es algo difícil de saber.

En resumen: es complicadísimo determinar cuando una persona ha muerto por completo, y se torne posible extraerle algún órgano para salvar a otro, sin correr el riesgo de matar en ese acto al muerto que aun se hallaba con vida.

Ante la complejidad de este asunto, y en contrapartida, ante la necesidad de contar con órganos para salvar vidas, se han llevado a cabo extensas reuniones de los eruditos más destacados de los últimos tiempos. Ellos han debatido y han extraído sus conclusiones, pero aun no han logrado un consenso generalizado que permita otorgar una seguridad plena de que el muerto está verdaderamente muerto en el instante en que se le extrae el órgano vivo de su cuerpo para salvar a otro individuo.

Por tal razón, no es posible aseverar de manera tajante, que quien necesita un transplante debe perder las esperanzas de una posibilidad de vivir, por no tener derecho de acortar la vida de otro para salvarse él. Pues si el donante ya falleció, es posible recibir el órgano requerido. Por eso, en caso de necesidad, lo correcto es acudir a una autoridad rabínica competente, y preguntarle ¡qué hacer!.

Este rabino competente, deberá tomar una decisión audaz, basándose en todos los estudios que se hicieron, y consultará también a los rabinos más destacados y duchos en el tema, tras lo cual, determinará si es posible el transplante o no.
Hemos apreciado distintas leyes técnicas, basadas estrictamente en la Biblia y el Talmud, sin embargo, tal como adelantamos, existen otras leyes que son únicamente preventivas.

VEAMOS ALGUNAS DE ELLAS:

Beber sangre:

La sangre humana no está prohibida por la Torá. Sin embargo, por ser que si bebemos la sangre de una herida que se nos produjo, quién esté viendo la escena, puede pensar que estamos bebiendo sangre de animal, la cual fue prohibida por el Pentateuco, por esa razón, los sabios prohibieron beber sangre humana, si ésta está a la vista.

Es decir, si la persona mordió un trozo de pan, y salió sangre de entre sus dientes, la cual ahora se encuentra sobre el trozo de pan, en ese caso, deberá quitar la sangre de sobre el pan, raspándola o de algún otro modo, y entonces si, puede comer el pan. Sin embargo, la sangre que quedó entre sus dientes, la puede tragar, ya que la misma no está a la vista. (Código de leyes judío Shulján Aruj, Ioré Deá 66:10)

OTRO EJEMPLO:

La lectura de la Torá

En tiempos de antaño, quien comenzaba y quien culminaba la lectura de la Torá, recitaba la bendición anterior y la posterior. Es decir, el que leía primero recitaba la bendición anterior a la lectura, y el que leía último recitaba la bendición final, en tanto, todos los demás individuos que subían para leer la Torá, no recitaban la bendición anterior, ni la posterior.

Esto era en tiempos de la Mishná, pero en la época del Talmud decretaron, que todos los que suben a leer la Torá, recitan la bendición anterior, y también la posterior, siendo este un “decreto por causa de los que salen y los que entran”.

Es decir, por si un individuo entra a la sinagoga después de que el primero recitó la bendición, y al no escuchar que los otros recitan la bendición anterior diga, que no hay una bendición para antes de leer la Torá.

Así también, por si un individuo sale de la sinagoga, tras la culminación de uno de los que subieron a leer, pensando que fue ese el último, y si no le oyere recitar la bendición, dirá que no hay una bendición para después de leer la Torá. (Meguilá 4: 4, Kehaty)

De esta manera, se logra que nadie piense que no se recita una bendición antes y después de leer la Torá.

OTRO EJEMPLO:

Carne y leche:

Está escrito: "No cocinéis el becerro en la leche de su madre" (Exodo 34: 26). Estas mismas palabras se repiten nuevamente en Exodo 23: 19, y una vez más aparece este texto en Deuteronomio 14: 21.

Los sabios se preguntaron ¿para qué la Biblia repitió tres veces lo mismo en tres distintos versículos?. Y la respuesta hallada fue, que la primera vez que se mencionó en la Biblia "no cocinéis el becerro en la leche de su madre" es para prohibir la cocción de carne y leche juntos. La segunda vez que consta en la Biblia "no cocinéis el becerro en la leche de su madre" es para prohibir ingerir carne y leche juntos.

La tercera vez que consta en la Biblia "no cocinéis el becerro en la leche de su madre" es para prohibir tener provecho del modo que sea de carne y leche juntos.

Apreciamos que está prohibido comer carne de animal puro con leche de animal puro. Pero ¿qué sucede con la leche de soja, es permitida comerla con carne?.

La respuesta es que sí. Sin embargo, los sabios establecieron que quien come carne con leche de soja, coloque algunos porotos de soja al lado. Es para que los que ven, no piensen que está mezclando carne con leche prohibidos por la Torá. (Shulján Aruj, Ioré Deá 87: 1)

CONCLUSIÓN

Apreciamos que existen infinidad de leyes técnicas, estrictamente basadas en versículos de la Biblia y en el Talmud, y otras que son de carácter exclusivamente preventivo.

Ahora bien, uno se puede preguntar ¿qué tan importantes son las leyes preventivas?
Para comprender esto, citaremos un conmovedor suceso escuchado en la ciudad de Jerusalén, precisamente, en la sinagoga de “Borojof”.

Había un individuo, muy estudioso y estricto observante de los preceptos. Su nombre era Abel, y pasaba casi todo el día en la casa de estudios, donde se abocaba denodadamente al estudio de la Torá. Solo por las noches regresaba a su casa, y veía a sus seis hijos, a los cuales educó en el camino de los preceptos y el temor a Di-s.

Muy cerca de Abel, vivía un hombre de la misma edad, llamado Daniel, quien trabajaba casi todo el día haciendo mudanzas con su camión. Solo por las noches regresaba a su casa, y veía a su esposa e hijos.

Los años pasaron, y los hijos de Daniel se casaron, construyeron cada uno, un hermoso hogar, y trabajaban dignamente, pero también pasaban varias horas en la casa de estudios. Ya que se despertó en ellos un gran amor por la Torá, y por eso destinaron varias horas del día para dedicar a ello.

En tanto los hijos de Abel, también se casaron, pero no destinaron tiempo para estudiar Torá, y el cumplimiento de los preceptos en ellos era mínimo y lo poco que respetaban, lo hacían a desgano. Esto provocó que Abel, el padre de ellos, esté muy angustiado.

UNA ANÉCDOTA

Un día, en la víspera de Shabat, Abel vio a su vecino y todos sus hijos, y sintió envidia. Pues, pensó ¿cómo es posible, que un hombre simple, que todo el día hace mudanzas, tenga hijos ejemplares, fieles a Di-s y amantes de los preceptos, y en cambio yo, que estudio todo el día y crié a mis hijos de la mejor manera, me salieron torcidos?.

Esta idea comenzó a carcomerlo, hasta que no resistió más y fue a ver al rabino de la ciudad. Cuando llegó, expuso su problema, y el rabino le dijo que se presente nuevamente, pero acompañado de su vecino.

Abel convenció a su vecino para ir juntos a ver al rabino, y éste aceptó. Cuándo llegaron, el rabino dijo a Abel, ¿cuál es tu rutina diaria?.

Abel respondió: Me levanto temprano, a las 6, 30 Hs, me visto rápidamente, y concurro a la casa de estudios. Allí participo de la plegaria matutina, luego desayuno, y comienzo a estudiar hasta las 20, 00 Hs, que es cuando regreso a mi casa.

Luego el rabino preguntó a Daniel: ¿Cuál es tu rutina diaria?.

Daniel respondió: Me levanto temprano, a las 6, 30 Hs, me visto rápidamente, oro y salgo con mi camión a trabajar. Todo el día me encuentro muy ocupado con las mudanzas, hasta las 20, 00 Hs, que es cuando regreso a mi casa.

El rabino se dirige a Abel y le pregunta: ¿Qué haces cuando llegas a tu casa por la noche?.

Abel respondió: Rabino, yo llego a mi casa después de haber estudiado durante 12 horas, en ese momento necesito un poco de descanso. Por eso, me dirijo al balcón, que es un lugar tranquilo, y me siento allí.

El rabino le dijo: ¿Qué haces mientras permaneces sentado en el balcón?.

Abel le respondió: Rabino, para despejarme un poco, leo el diario del día, tomo un café y fumo un cigarrillo.

El rabino se dirige a Daniel y le pregunta: ¿Qué haces cuando llegas a tu casa por la noche?.

Daniel le responde: Rabino, yo todo el día trabajo duramente, y no tengo tiempo para nada, por eso, cuando llego a mi casa, advierto a todos que no osen molestarme por espacio de una hora y media. Luego me dirijo al balcón, y allí me siento, abro el libro Jok Israel (una explicación sobre la Torá), y comienzo a leer la sección del día. Me apresuro a terminarla, porque sé que no tengo otro momento del día para dedicar al estudio.

Tras escuchar las declaraciones, el rabino, sentenció: ahora comprendo por qué a Abel los hijos le salieron desobedientes y rebeldes, mientras a Daniel le salieron excelentes. Es por lo que vieron.

Los hijos de Abel vieron un padre ocioso cuya vida consiste en fumar, leer el diario, y tomar café. Vieron que eso es lo importante de la vida, y siguieron su ejemplo. En cambio los hijos de David vieron un padre que lo único que le interesa es el estudio de la Torá, y no permite que bajo ninguna causa, alguien lo moleste en el momento de estudio. Por eso comprendieron que eso es lo importante de la vida y siguieron su ejemplo.

Aprendemos de aquí, cuan importante es lo que hacemos, y lo que mostramos a los demás. A tal punto, que nuestros actos que dejamos ver, representan una fuerza tan grande, que puede alterar la conducta de nuestros hijos, y demás personas que nos ven. Ya sea para bien o para mal, dependiendo de lo que les mostremos.

Es por esto, que los sabios hicieron tanto hincapié en instaurar leyes preventivas, para impedir a las personas mostrar acciones que pueden causar perjuicios a los demás. Es por eso, que estas leyes preventivas fueron también incorporadas al código de vida judío -Shulján Aruj-, para que sepamos, que son tan importantes como cualquier otra ley técnica que presenta bases en las sagradas escrituras. Pues estas leyes preventivas resguardan y protegen el camino hacia las demás leyes.

Últimos artículos publicados  

¡Ya está en librerías!

  .  
.

 

Clik aquí para saber más


¡La novedad que todos estaban esperando!

Si te apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer un libro que seguro te fascinará: Numerología y Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.

En el mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además, hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales, vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.

Todo está explicado en forma clara y amena. Muy recomendado: IPara conocer más sobre el libro Numerología y Cábala, click aquí

     
.

Envíanos tu comentario

Nombre:

E - Mail:

Asunto:

Recomendado
Redes Sociales
Imperdible
Seguimiento
Novedad
Buena onda
Editoriales
Entretenido
Sensacional
Videos Alegres
Shabat
 
 
 


Copyright 2007 Todos los derechos reservados
Judaismo Virtual

 

Estadisticas Gratis
 

fin

Esta pagina ha sido visitada veces