En la Mishná,
entre los tratados que la componen, consta el de Pirkei
Abot. En el mismo se encuentra una magnífica recopilación
de enseñanzas relevantes impartidas por nuestros sabios.
El citado tratado comienza así:
Moshé recibió la Torá de (El Eterno que se reveló en el
monte) Sinaí y la entregó a Josué. Josué a los ancianos,
y los ancianos la entregaron a los hombres de la Gran Asamblea.
Ellos dijeron tres cosas: sean circunspectos en el juicio,
establezcan muchos alumnos y hagan vallado a la Torá. (Abot
1: 1)
COMENTARIO
Moshé recibió la Torá de (El Eterno que se reveló en el
monte) Sinaí:
El día seis del mes Siván, del año 2448, El Eterno entregó
los diez mandamientos al pueblo judío. Este hecho aconteció
en el monte Sinaí, y está certificado en la Biblia:
“Descendió Moshé (del monte Sinaí), se dirigió al pueblo
y les dijo: Di-s habló todas estas palabras diciendo”:
“Yo soy El Eterno, tu Di-s que te saqué de la tierra de
Egipto, de la casa de esclavos...”. (Éxodo 19: 25; 20: 1-2)
Vemos que la entrega de los 10 mandamientos consta explícitamente
en la Biblia. Pero además, fue también entregado en el monte
Sinaí, el modo de proceder con los preceptos y los pormenores
de los mismos.
Decimos esto, a partir de lo que está dicho respecto a la
ordenanza de guardar el año Sabático: “Habló el Eterno a
Moshé en el monte Sinaí” (Levítico 25: 1).
Se pregunta: ¿Qué es lo que enseñan las palabras “en el
monte Sinaí”? ¡Toda la Torá fue entregada en el monte Sinaí!.
La redundancia citada viene a enseñar que, así como el precepto
del año Sabático fue dicho (Levítico 25: 1) con todas sus
reglas, detalles y pormenores (que se detallan en la sección
Behar), del mismo modo, aconteció con todos los preceptos.
Fueron dichos con todas sus reglas, detalles y pormenores
en el monte Sinaí.
LA ENTREGÓ A JOSUÉ
Durante cuarenta años Moshé guió al pueblo y les enseñó
la Torá del Eterno. Esto fue así hasta el mediodía del Sábado
7 de Adar de 2488, cuando Moshé subió al monte, y de allí
no descendió. (Deuteronomio 34: 1-5)
Tras el deceso de Moshé, Josué lo sucedió en el cargo, tal
como el mismo Moshé lo había dispuesto por orden expresa
del Eterno: "Dijo El Eterno a Moshé: toma para ti a Josué,
el hijo de Nun, varón que hay espíritu en él; y apoyarás
tu mano sobre él y lo pondrás delante de Elazar el sacerdote
y delante de toda la congregación, y lo ordenarás ante sus
ojos, y darás de tu esplendor sobre él para que escuche
toda la congregación de Israel" (Números 27: 18 )
Josué tomó el mando del pueblo en el año 2488, y en ese
entonces era de 82 años de edad.
Cuando esto ocurrió, El Eterno le dijo: “Mi siervo Moshé
murió, y ahora, levántate, cruza el Jordán, tú y todo el
pueblo este, a la tierra que Yo doy a los hijos de Israel”.
(Josué 1: 2)
Josué obedeció la orden divina e ingresó con el pueblo a
la tierra prometida, en el año 2489.
Josué guió al pueblo según los caminos de la Torá hasta
el año 2516. En el mismo muere Josué a la edad de 110 años,
y fue enterrado en el monte Efraim.
JOSUÉ ENTREGA LA TORÁ A LOS ANCIANOS
Luego de la muerte de Josué, comienza la era de los jueces
de Israel, quienes se entregaron la Torá aprendida de sus
antecesores los unos a los otros.
Los primeros jueces fueron los ancianos, quienes recibieron
la Torá directamente de Josué, y lo sucedieron en el cargo.
Estos ancianos juzgaron al pueblo durante 17 años. En ese
tiempo, entregaron las enseñanzas de la Torá a Atniel ben
Kenaz.
Atniel ben Kenaz juzgó al pueblo durante 40 años, luego
lo sucedió Eud, que recibió las enseñanzas de Atniel ben
Kenaz. Eud juzgó a Israel durante 80 años, desde el año
2556 hasta 2636. Tras la muerte de Eud juzgó al pueblo Shamgar
ben Anat, pero falleció al poco tiempo de asumir.
Debora y Barak sucedieron a Shamgar ben Anat. Ellos juzgaron
al pueblo durante 40 años, desde el año 2636 hasta el año
2676.
Tras ellos juzgó al pueblo Guidón ben Ioash, durante 40
años, desde el año 2676 hasta el año 2716.
Sucedió a Guidón ben Ioash, Abimelej, quien juzgó a Israel
durante tres años. Lo sucedió Tola ben Pua, quien juzgó
al pueblo durante 23 años, desde el año 2719 hasta 2742.
Posteriormente asumió Iahir Haguiladí, quien juzgó al pueblo
durante 22 años, desde el año 2742 hasta 2764.
En el año 2764 sobreviene el exilio de Amón, que se prolongó
por espacio de 18 años, hasta el año 2782.
En el año 2781 es nombrado juez Iftaj Haguiladí, quien recibió
la Torá de Iahir Haguiladí y juzgó al pueblo durante 6 años.
Iftaj Haguiladí fue el décimo juez de Israel, de la cadena
que comenzó con Josué, donde cada uno entregaba la Torá
que había aprendido a su sucesor.
Desde Josué hasta el final del periodo de Iftaj, transcurrieron
300 años.
Luego de Iftaj Haguiladí juzgó al pueblo Ebtzán durante
7 años, tras él Eilón por espacio de 10 años, luego Ibadón
durante 8 años, y Sansón durante 20 años.
Sansón fue sucedido por Eli, quien juzgó al pueblo durante
40 años. Un hecho destacado fue que a través de Eli volvió
a manifestarse la profecía en Israel, la cual había cesado
por completo desde el fallecimiento de Moshé.
Eli fue el último juez que recibió la Torá de sus ancestros,
a partir de él, los receptores de la Torá fueron los profetas.
Luego de Eli, juzgó al pueblo Samuel, que también fue profeta,
durante 11 años.
El periodo en el que surgió Eli el sacerdote y Samuel, marca
un suceso histórico memorable. A través de ellos, retornó
la profecía al pueblo, tras un largo interín, desde el deceso
de Moshé.
TIEMPO MÁS TARDE
Cuando envejeció Samuel, nominó a sus hijos como jueces
para que ejerzan en su lugar. Sin embargo, estos se apartaron
del camino de El Eterno, y no actuaron con rectitud. Pues
entre otras cosas, recibieron dinero ilícito por parte de
los acusados o acusadores a fin que dictaminen la sentencia
tornando el veredicto a su favor.
Esto provocó que todos los ancianos se congreguen y soliciten
a Samuel un rey para que juzgue al pueblo, como tienen todas
las naciones.
Samuel accedió a la petitoria y ungió a Saúl hijo de Kish,
de la descendencia de Biniamín, quién se convirtió en el
primer rey de Israel, quien ejerció funciones durante dos
años y medio y murió.
Luego de la muerte de Saúl, asumió el rey David.
David reinó por espacio de cuarenta años y falleció teniendo
setenta. Luego asumió su hijo Salomón siendo de 12 años
de edad.
El rey Salomón construyó el Primer Templo Sagrado, y gobernó
por espacio de cuarenta años. Murió a la edad de cincuenta
y dos años, y asumió al reinado su hijo Rejabam.
La casa de El Eterno construida por Salomón estuvo en pie
durante cuatrocientos diez años. Tras este lapso, Nabucodonosor
destruyó el Templo y exilió el pueblo a Babilonia. Allí
permaneció Israel por espacio de 70 años.
Tras los 70 años de exilio, al cabo de cuatrocientos ochenta
años de la construcción del primer Templo Sagrado, el pueblo
vuelve a Israel. Allí es construido el Segundo Templo Sagrado..
Tras la reconstrucción, en el día de Rosh Hashaná, se congregó
todo el pueblo judío en la calle que se hallaba frente al
portón de las aguas (Shaar Hamaim). Luego solicitaron a
Ezra el sabio, que traiga rollo de la Torá, el cual contiene
la ley de Moshé ordenada por El Eterno a Israel.
Ezra los complació y trajo el rollo de la Torá, al cual
llevó ante las mujeres y los hombres. Luego subió a la tarima
que habían preparado especialmente. Dispuso el rollo para
leer, y pronunció la bendición. Al escuchar, el pueblo respondió
"Amén!, Amén!".
Posteriormente comenzó a leer y los entendidos explicaban
a la multitud el contenido de los versículos. Pero al escuchar
la explicación, los congregados estallaban en llanto. Era
porque recordaban que habían pecado contra El Eterno.
En ese momento, el profeta Nejemías, Ezra y los Levitas,
comunicaron al pueblo que hoy es un día festivo (Rosh Hashaná)
y no corresponden tristezas ni lutos, sino festejo y alegría.
Al escuchar eso, la gente se retiró a celebrar la festividad
de la mejor manera.
LA GRAN ASAMBLEA
Por ese entonces había que reorganizar y establecer pautas
para que la nación pueda conducirse de manera apropiada,
móvil que incentivó a Ezrá a constituir la Gran Asamblea.
La misma estaba integrada por ciento veinte funcionarios
que se encargarían de todo lo referente a la justicia y
seguridad de los ciudadanos para un mayor bienestar de la
población.
Todos los componentes de este grupo eran eruditos y versados
en las palabras de la Torá, motivo por el que establecieron
las tres principales bases para que la nación pueda mantenerse:
justicia, educación y cumplimiento de los preceptos.
Decimos esto porque los tres mensajes emitidos por ellos
fueron: “Sean circunspectos en el juicio -justicia-, establezcan
muchos alumnos -educación- y hagan vallado a la Torá –cumplimiento
de los preceptos-”.
Sean circunspectos en el juicio implica, que no se apresuren
a dictaminar el veredicto, sino que deberán investigar profundamente
el caso antes de emitir la sentencia final. (Rashi)
Hay un versículo que afirma esto que dijimos: "Casa de David,
así habló El Eterno: elaboren por la mañana el juicio y
salven al despojado de manos del ladrón". (Jeremías 21:
12)
Podríamos pensar que la intención del versículo es enseñarnos
que los juicios se realizan solo durante la mañana. Sin
embargo, nuestros sabios explicaron que el texto tiene otro
objetivo, darnos a entender, que una vez que tenemos todo
claro en nuestras mentes como la mañana, recién entonces
emitamos la resolución. Pero si no es así, abstengámonos
de hablar. Esto es a lo que se refiere la declaración: “elaboren
el juicio por la mañana”. (Sanedrín 7b)
También hallamos un versículo que declara: "Di a la sabiduría:
¡Eres mi hermana!. (Proverbios 7: 4) Es decir, si el caso
está en tu mente tan claro como tu hermana (pues sabes que
está prohibido casarte con ella, y eso lo tienes bien claro),
entonces habla, de lo contrario, calla. (Sanedrín 7b)
SABIAS PALABRAS
Este enunciado de la Gran Asamblea, es realmente importante
y vital para que la nación crezca sana y se desarrolle apropiadamente.
Imaginemos que sucedería si el tribunal se apresura a formular
la sentencia final, o lo hace sin las pruebas suficientes.
Esto tornaría probable que se cometan errores y sean condenadas
personas inocentes.
Si eso sucede, los pobladores se sentirían inseguros y dejarían
de creer en la justicia. Lo cual es altamente negativo.
UN EJEMPLO
El 22 de julio del 2000, la policía de Gonzalez Catán detiene
a un joven de nombre Gonzalo Salerno por el asesinato de
Jorge Campos, dueño de un supermercado en esa localidad.
El joven al ser detenido tenía de 18 años de edad, e intentaba
completar sus estudios secundarios, y para costearlos manejaba
un taxi -remís-.
Según lo declaró su abogada Ana Almirón, apenas lo detuvieron
fue sometido a golpizas policiales para que confesara un
delito que no había cometido.
Por su detención, que se prolongó por un tiempo de casi
cinco años, Salerno perdió casi todo, incluido el trabajo
y también su novia.
"Fueron cinco años caóticos que no le recomiendo a nadie",
manifestó el joven. Luego apuntó también contra la fiscalía,
pues dijo: "En la fiscalía no me dejaron ni leer mi propia
declaración, me indagaron sin defensor y nunca me dijeron
de qué me acusaban".
Además, la abogada Almirón dijo que en el juicio que sentenció
la inocencia de su cliente, "fue tan obvio que Salerno era
inocente, y que no había nada contra él, que el fiscal de
juicio Guillermo Rafañelo, decidió no acusar, y por eso
el Tribunal decidió la absolución".
También se supo, que desde el momento en que quedó preso
con prisión preventiva dictada por el juez Abel Alí de La
Matanza, Salerno estuvo en nueve penales, entre ellos los
de Olmos y Sierra Chica. Según la abogada, en el penal de
Magdalena tres personas entraron a la celda de Salerno,
lo atacaron, lo apuñalaron sin razón y le perforaron un
pulmón.
Asimismo, la letrada reveló que el relato de los testigos
de identidad reservada que fueron presentados "era inverosímil,
contradictorio y bastaba con que la fiscalía lo chequeara
para saber que no era cierto, pero esto no fue así, y Gonzalo
pasó casi cinco años preso". (Este caso fue cubierto por
la agencia TELAM, EFE y fue publicado por los medios periodísticos
más destacados)
OTRO CASO
Ariel Luis Encina es un hombre de 30 años de edad, que vive
en Villa Celina. Está casado con Leticia y es padre de tres
hijos de 10, 8 y 6 años. Trabajó desde los 12 años, siendo
su último empleo en un hipermercado de Liniers, donde reponía
mercadería en las góndolas.
La vida de Ariel transcurría tranquila, igual a la de cualquier
padre de familia, que vive de su trabajo. Pero todo cambió
repentinamente el 12 de junio de 2003.
Ese día se encontraba en la casa de su madre, en Villa Madero,
y cuando salió de allí para dirigirse a su propio domicilio,
un vecino lo increpó. Le preguntó "¿Vos manoseaste a mi
hija?".
Ariel, sorprendido, lo negó terminantemente.
En tanto, la adolescente se mostraba dubitativa y se escondía
detrás de su padre.
El progenitor dijo a su hija: "¿Fue él? ¡Respondeme! ¿Fue
él?".
La joven finalmente respondió: "Creo que sí." Y en ese momento,
el padre reaccionó brutalmente contra Ariel, golpeándolo.
LA DENUNCIA
Tras este horrendo suceso, Ariel fue a la comisaría de Villa
Madero para aclarar las cosas, y denunciar que lo estaban
acusando falsamente.
Pero la cosa no le salió muy bien, pues el agente que lo
atendió, lo hizo esperar y cuando regresó lo detuvo por
una denuncia de una mujer de 25 años. Ella había sido violada
el mes pasado a una cuadra de donde la adolescente declaró
haber sido abusada.
Dado que el identikit del violador se parecía a Ariel, lo
arrestaron enseguida.
En esa seccional permaneció durante algunas horas y luego
lo trasladaron a la comisaría de Don Bosco, también en La
Matanza. Estuvo allí preso durante casi diez meses, hasta
el 31 de marzo de 2004.
La manera en que salió fue por el resultado del ADN, el
cual se conoció el 23 de marzo de 2004. La Asesoría Pericial
de La Plata concluyó que el patrón genético de Encina no
era el mismo que el del violador tomado de la ropa de la
denunciante.
Además, se verificaron las planillas de su trabajo, constatándose
que a la hora del ataque, Ariel se hallaba en el hipermercado.
Asimismo, se tomaron en cuenta las declaraciones de testigos
y fue sobreseído del "abuso deshonesto".
El juez lo sobreseyó por el delito de "robo y violación"
y le otorgó la libertad morigerada.
LA LIBERACIÓN
Al salir de prisión, Ariel contó: "Viví meses muy duros,
alejado de mi familia y acusado injustamente por delitos
tan horribles. El calabozo en el que estuve todo ese tiempo
era pequeño y siempre conviví con presos por delitos sexuales,
pero por suerte nunca sufrí un ataque".
Luego de salir de prisión, Ariel no consiguió trabajo fijo,
y se vio limitado a vivir merced al sueldo de su esposa
Leticia, que es empleada doméstica.
Lo único que logró Ariel en el plano laboral, tras la liberación,
es conseguir una changa de pegar afiches publicitarios en
la calle por 5 centavos la unidad.
Ariel, en una de las entrevistas declaró: "Me quedaron muchas
secuelas: a veces me orino en la cama, no puedo caminar
solo por la calle y me agarran ataques de angustia". (ver
Diario Clarín, edición del Lunes 07.03.2005)
Este, y el anterior son un par de casos tomados de entre
los tantos miles que suceden a menudo. Podríamos citar muchos
más que seguramente estremecerían a cualquiera. Pero no
es nuestra intención recopilar todos los casos en que la
justicia de los distintos sectores se equivocó. Solo deseamos
destacar la gran importancia de lo revelado por la Gran
Asamblea: “Sean circunspectos en el juicio”.
Aplicando este gran principio, seguro que la justicia se
tornará confiable y creíble. Además, la posibilidad de condenas
a personas inocentes bajaría a niveles mínimos, o directamente
desparecería.
Asimismo, también nosotros debemos adoptar este principio
para aplicar a los juicios que necesitamos resolver diariamente.
Ya sea en nuestros hogares con nuestros hijos, en el empleo,
o en la vida cotidiana. Debemos ser circunspectos en el
juicio, y no tomar decisiones presurosas que pueden estar
equivocadas, y a través de ello, condenamos a un inocente.
ESTABLEZCAN MUCHOS ALUMNOS
Veamos por qué fue necesario que la Gran Asamblea mencione
este punto, cuando parece algo obvio que es bueno tener
muchos alumnos.
Raban Gamliel dijo: “Todo discípulo que no sea su pensamiento
interior como su exterior (lo que expresa con su boca),
que no ingrese a la sala de estudio”.
Beit Shamai dijeron: “No enseñe la persona sino a aquel
que es sabio, de accionar humilde e hijo de padres dignos”.
Beit Hilel dijeron: “A toda persona enseñarás, pues muchos
pecadores hubo en Israel, pero se acercaron al estudio de
la Torá, y salieron de ellos hombres rectos, piadosos y
aptos”. Asimismo agregaron: “Según las estadísticas, mil
personas ingresan a estudiar Torá, capacitados para entender
los cinco libros de Moshé y los profetas, egresan cien;
Para comprender el compendio estructural de leyes -Mishná-,
salen diez, y para saber la explicación de este compendio
con profundidad, y llevar a cabo el análisis de los distintos
temas -Talmud-, sale solo uno. (Abot de Rabí Natán, Kohelet
Rabáh 7)
Acorde a lo declarado por la Gran Asamblea, debemos actuar
como lo enseñado por Beit Hilel, y no como lo dicho por
Beit Shamai y Raban Gamliel.
HAGAN VALLADO A LA TORÁ
En el Pentateuco encontramos un versículo que declara “Guarden
Mis guardias” (Levítico 18: 30). A través de estas palabras,
El Eterno nos dice: "A eso que les ordené cuidar, a Mis
guardias, resguárdenlas.
Esto es el sentido que tiene aquí la expresión “guarden”.
Guarden las guardias ya establecidas, construyendo un vallado
protector. (Talmud Iebamot 21a)
UN EJEMPLO
Cuando nos aprestamos a tomar un transporte público, no
lo esperamos en el cordón cuneta, que se encuentra en el
extremo de la acera, demarcando el límite de esta con la
calle. Lo aguardamos un poco más atrás y además enseñamos
a nuestros niños a proceder similarmente. Pues pararse allí
es peligroso, ya que está muy cerca de la calle y puede
ocurrir un accidente.
Ahora bien, si el chico desoye nuestra advertencia, lo más
probable es que le apliquemos un castigo. Pero a su vez
le explicaremos que esa medida que hemos tomado es por su
propio bien, para proteger su vida.
COMPARANDO
El cordón cuneta es la valla que el municipio instaló para
resguardarnos de no ser atropellados, y nosotros colocamos
otro cerco adicional, que es no acercarse al borde.
Con este ejemplo, comprendemos el tema que estamos tratando.
Pues el Eterno nos entregó grandes sabios para que nos conduzcan
y resguarden nuestras vidas. Ellos cumplieron con este precepto
y nos legaron estos decretos -vallas- que constituyeron
para nuestro bienestar. Por lo tanto, debemos ser cuidadosos
con los mismos, ya que transgredirlos es como profanar el
mandamiento de un padre. Y los maestros son como nuestros
progenitores, pues nos conducen a la vida eterna en el Mundo
Venidero. (Talmud Babá Metzía 33ª.)
UN EJEMPLO DE VALLA PUESTA POR
LOS SABIOS
Cierta vez, los sabios preguntaron: “¿Desde cuándo se puede
comenzar a leer la plegaria de ‘Shemá Israel’ por las noches?.
Rabí Eliezer respondió: desde la hora en que los sacerdotes
–cohanim- salen a comer sus ofrendas -terumá-; y su tiempo
se prolonga hasta el final de la primera guardia, o sea,
hasta la culminación del primer tercio de la noche.
Los demás sabios sostienen que el plazo para recitar esta
oración es hasta medianoche, en cambio Rabán Gamliel piensa
que está permitido hasta que se vean los primeros destellos
de luz antes del amanecer.
Mientras los eruditos debatían sobre este tema, ingresaron
los hijos de Rabán Gamliel, quienes regresaban de un casamiento.
Dijeron que estuvieron tan inmersos en alegrar a la nueva
pareja (bailando, haciendo malabarismos, y demás), que olvidaron
recitar la plegaria “Shemá Israel”.
Su padre les respondió: “Si aun no subió el alba, están
obligados a recitar la plegaria. Y no solo eso, todo lo
que dijeron los sabios ‘hasta medianoche’, en realidad es
hasta la subida del alba. Si es así ¿Para qué dijeron hasta
medianoche?. Fue con la finalidad de alejar a la persona
de la infracción”.
Este cerco que establecieron, es para que el individuo se
apronte a cumplir los mandamientos de El Eterno y no los
deje para último momento, ya que pueden olvidarse y no hacerlo.
O quizá sí lo realizarán, pero después del tiempo establecido.
Los eruditos hicieron vallado a sus palabras diciendo “hasta
medianoche”, para que no venga el trabajador del campo (de
su trabajo) cerca del oscurecer y manifieste: “Iré a mi
casa, comeré algo, beberé un poco, me recostaré unos instantes,
y luego recitaré mis plegarias”. Pues es probable que lo
venza el sueño y duerma toda la noche. Por eso establecieron
que vaya primero a la sinagoga o a la casa de estudio. Si
acostumbra estudiar, que lo haga, luego recita “Shemá Israel”,
pronuncia las demás plegarias, y posteriormente come su
pan. (Abot de Rabí Natán 2: 8, Rab Pinjas Kehati a la Mishná
Berajot 1: 1)
Esta que vimos, es una explicación de lo enseñado en la
primera Mishná de Pirkei Abot. Pasen un Shabat Shalom lleno
de deleite, y sea la voluntad de El Eterno, darnos fuerzas
suficientes para que podamos aplicar a nuestras vidas esta
magnífica enseñanza de la Gran Asamblea. De esta manera,
podremos alejaremos de los errores e injusticias, y llevaremos
una vida sana y justa.
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apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer
un libro que seguro te fascinará: Numerologíay Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.
En el
mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y
las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además,
hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales,
vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.