“Me sentaba en
un banco a comer cacahuetes y observar a mí alrededor. Entonces
me decía: ¡Caramba! ¿Por qué no puede haber un sitio mejor
para llevar a los chicos, donde uno pueda divertirse con
ellos? Y, bien, me costó unos quince años desarrollar aquella
idea". –dijo Disney después de fundar Disneylandia-
Este hombre, que se tornó tan popular, y cuyas obras son
requeridas en el mundo entero, nació casi con seguridad
en España, y a edad muy temprana emigró a E.E.U.U. Una vez
allí, Walt Disney, al igual que cualquier otro niño, fue
a la escuela primaria, estudió, y egresó satisfactoriamente.
Luego comenzó a cursar el colegio secundario, aunque no
lo terminó. Abandonó a los 16 ańos, y no alcanzó siquiera
el certificado de bachiller.
No obstante, la gran capacidad creativa de Disney le permitió
ganar a lo largo de su vida veintinueve "Óscares" de la
Academia de Hollywood, y obtuvo más de setecientos premios.
La gran popularidad y personalidad de Disney ocasionó que
se llegue a pensar en postularlo como candidato a gobernador
del estado de California.
LOS COMIENZOS COMO PRODUCTOR
El inicio de Walt Disney como productor de dibujos animados
en Hollywood tuvo lugar en el año 1923, asociado con su
hermano Roy O. Disney.
En el estudio, secundaban a Walt Disney numerosos dibujantes,
animadores y técnicos que le ayudaban a crear los personajes.
Por eso, no podemos decir que fue él exclusivamente quien
concibió todos los personajes del mundo Disney, pero sí
aportaba su supervisión permanente e ideas para la realización
de los mismos.
En 1928 aparece la primera gran obra de Walt Disney que
alcanzó la gloria mundial, el ratón Mickey. Se trataba de
un pequeño ratón de grandes orejas y patas de alambre. Mickey
Mouse, saltaba a la fama al aparecer en la pantalla grande
con sonido sincronizado a su imagen.
También hay que destacar la historia titulada Stemboat Willie
(Willie en el barco de vapor), que fue el inicio de una
pequeña revolución. Esta obra reinyectó en occidente algunos
mitos y creencias esotéricas abandonadas tras el despertar
de la revolución Industrial y el racionalismo.
DISNEYLANDIA
Los primeros bosquejos de "Disneylandia" datan del año 1930,
cinco años más tarde de que Mickey Mouse hiciera su estreno
en la pantalla grande.
Sin embargo, el citado proyecto no pudo concretarse rápidamente
ya que la segunda guerra mundial cayó como un balde de agua
fría, y paró todo.
No obstante, Walt Disney siguió trabajando arduamente y
creó al pato Donald en 1934.
Además, en 1937 pasó al largometraje con Blancanieves y
los siete enanitos, el primero de dibujos animados de la
historia.
A los personajes diseñados por él, Disney les daba características
particulares y una identidad propia, basadas en las actitudes
autenticas de animales verdaderos, incluyendo sus voces,
pero atribuyéndoles rasgos y sentimientos humanos.
En 1938, crea "Fantasía". Dos años más tarde "Tres caballeros",
donde por primera vez combina la acción de actores vivos
con dibujos en color.
En 1941 Walt Disney inauguró los legendarios estudios Burbank,
donde comenzó a trabajar tras terminar su último proyecto,
Pinocho.
Pinocho mostraba, cómo un ser imperfecto tomaba vida por
medio de la magia y lograba obtener la humanidad a través
de sus propios actos de superación. Disney pensó que esta
era la idea perfecta para un mundo que acababa de salir
de una gran y devastadora guerra.
La historia de este gólem de madera necesitó tres años para
llevarse a cabo y obtuvo una gran respuesta por parte de
la crítica. El relato recordaba la vieja historia del "autómata"
de barro al que un rabí judío de la Praga del siglo XVI,
llamado Lew, dio vida mediante un conjuro que incluía el
escribir sobre la frente del muñeco de arcilla la palabra
"emet" (verdad).
El 2 de julio de 1940, fue estrenada la serie de Pinocho,
y coincidió con el inicio de la segunda guerra mundial,
por lo que el 45% de los ingresos procedentes del mercado
europeo se perdieron.
En 1942 aparece "Bambi", y ocho años más tarde, en 1950,
"La Cenicienta".
El 17 de julio de 1955 finalmente pudo inaugurarse "Disneylandia",
la ciudad de las maravillas que fue erigida en Anaheim,
a 40 Km. al sudeste de Los Angeles. Se trató de un sueño
que duró 20 años hasta que se hizo realidad merced a la
capacidad creativa de Walt Disney.
Llegado a la edad de sesenta y cinco ańos, Walter Elías
Disney, quien fuera un sencillo campesino, con excelente
disposición para pintar animales fantásticos, era un hombre
rico y poderoso.
Dirigía un imperio comercial que se extendía desde su antiguo
estudio en Burbank, California a todo el mundo civilizado.
Además de sus películas Disney produjo documentales de historia
natural, grabaciones, partituras, libros, revistas e historietas
cómicas que aparecieron en enorme cantidad de periódicos.
Walt Disney acaparó tantos honores, que la historia lo menciona
como uno de los hombres con mayores logros de su generación.
Luego de Disneylandia, Walt Disney empezó a construir lo
que más tarde seria Walt Disney World, una versión mejorada
de Disneylandia. Sin embargo, murió antes de ver su obra
terminada, el 15 de diciembre de 1966.
TRAS LA DESAPARICIÓN
Tras su muerte, comenzó a circular por todo el mundo un
insólito trascendido. El mismo revelaba que cuando Walt
Disney falleció, fue "congelado" para ser resucitado un
siglo más tarde, cuando los avances de la medicina sean
mayores, y permitan curar su enfermedad.
Este mito, -según lo informaron fuentes confiables - fue
generado en Disneylandia por su hermano y socio, Roy O.
Disney, junto al dibujante Marc Davis a fines de enero de
1967.
La idea de hacer esto surgió por las ansias de que el creador
de los Estudios Disney de dibujos animados viviera, y del
anhelo de inmortalidad que tiene la mayoría de los seres
humanos.
Sin embargo, la realidad es, que según consta en el certificado
de defunción, Walt Disney murió de cáncer pulmonar en el
hospital St. Joseph de Burbank en Los Angeles (California).
El desenlace fatal ocurrió el 15 de diciembre de 1966 a
las 9.30 A.M.
Sus restos fueron cremados y descansan desde ese entonces
en una urna colocada a 2 metros de profundidad en el Forest
Lawn Memorial Park de Glendale.
REFLEXIONANDO
Este trascendido del congelamiento de Disney, fantasioso
y mítico, se metió en los corazones de mucha gente. No son
pocos los que sueñan con el gran día en que el padre de
Disneylandia sea descongelado y vuelva a vivir.
Ante la difusión de esta fantasía generalizada y popular,
uno se pregunta, ¿existe realmente la posibilidad de que
alguien que es congelado vuelva a vivir?
Esta pregunta ha sido formulada por más de uno. Sin embargo,
la ciencia moderna aun no descubrió ningún procedimiento
que permita que esto suceda.
No obstante, es necesario mencionar, que existen datos de
hechos reales, a los cuales mencionaremos más adelante,
y nos darán una pauta concreta acerca de este tema.
UNA PISTA
Tras la muerte de Dinsey, y el trascendido sobre su congelamiento,
aconteció un caso real, que tiene mucho que ver con la idea
de la vuelta a la vida tras yacer congelado o inerte por
mucho tiempo. El hecho al que nos referimos conmocionó al
mundo 9 años después de la muerte de Disney, y tuvo como
protagonista a Karen Ann Quinlan.
El 15 de abril de 1975 la joven Karen Ann Quinlan, de 21
años, sufrió un colapso (por sobredosis de drogas y alcohol),
quedando en estado de coma.
Luego de esta desdicha, Karen no volvió a recuperar la conciencia.
Fue mantenida con vida mediante la ayuda de un respirador
artificial y alimentación intravenosa. Esta rutina se prolongó
durante varios meses.
Al apreciar los padres de la joven que no se vislumbran
esperanzas de recuperación, solicitaron al nosocomio el
retiro del respirador para que su hija deje de sufrir y
muera en paz.
El pedido fue denegado por los médicos de Karen. Sin embargo,
cuando los padres se enteraron de la noticia, acudieron
a la justicia, donde presentaron una solicitud para retirar
el respirador.
El 10 de noviembre de 1975 el Juez Muir Junior, de la Corte
Superior de New Jersey, negó la solicitud.
El progenitor de Karen no se quedó de brazos cruzados e
hizo apelación a la Corte Suprema de New Jersey, la cual
el 1 de abril de 1976 falló por unanimidad aprobando la
solicitud de retiro del respirador.
Tal como lo decretó el juez, el aparato fue desconectado.
Sin embargo, no sucedió lo que todos pensaban, la joven
no murió. Ante las miradas atónitas de los presentes, Karen
volvió a la vida autónoma. Comenzó a respirar por su cuenta,
aunque sin conseguir recuperarse de su estado de coma.
El cuadro de la joven continuó sin cambios por muchos años,
hasta que finalmente muere en 1986.
Este suceso de Karen Quinlan, es uno de los tantos casos
que ocurren en el mundo, y los allegados pierden las esperanzas
de una recuperación. Por eso, tantos piensan que es mejor
aplicar la eutanasia, como ocurrió con los padres de Karen.
Estas personas que piensan así, deben saber, que la vida
y la muerte no están en manos de los hombres, sino de Di-s.
Y pese a que la situación parezca irreversible ante nuestros
ojos, para Di-s nada es imposible, como lo vimos en el caso
de Karen, y también en el suceso que citaremos a continuación,
el cual nos conmoverá más aun.
DE VEGETAL A HUMANO
Hace muy poco tiempo atrás tuvo lugar un hecho sorprendente,
que también conmocionó al mundo. El mismo echó por tierra
la idea de aquellos que piensan que cuando se pierden las
esperanzas, es mejor aplicar la eutanasia.
La noticia fue publicada por los medios periodísticos más
destacados del mundo (CNN, BBC, Diario Clarín de Argentina
en su edición del día Miércoles 16 de julio de 2003, y muchos
más)
El protagonista de este suceso fue Terry Wallis, un hombre
que despertó, después de permanecer durante 19 años en estado
de coma.
Los medios informativos elaboraron extensas y conmovedoras
notas narrando el sensacional episodio.
SÍNTESIS DEL INFORME
Terry Wallis era un joven de 19 años, y viajaba en una camioneta
con otros dos individuos, que eran sus amigos. En un tramo
del trayecto, el conductor no pudo controlar el rodado,
y cayó por un terraplén. El saldo del accidente fue, la
muerte de uno de los ocupantes del vehículo, el segundo
resultó ileso y Terry Wallis quedó sin sentido. Esto ocurrió
en el estado de Arkansas, en el año 1984.
Terry fue trasladado a un nosocomio para ser atendido. Los
médicos realizaron al joven varios estudios, tras lo cual
comunicaron a los padres que su hijo se encuentra en coma.
Este cuadro se mantuvo con el correr de los días, las semanas
y los meses, ya que no se apreciaba ninguna mejoría, y Terry
seguía “congelado”, sin mostrar reacciones de ningún tipo.
Pero pese a ello, los progenitores decidieron llevarlo a
casa cada dos semanas. Además, le hablaban incesantemente,
aunque no sabían si el muchacho capta algo de lo que le
dicen.
UNA ESPERANZA
El 11 de junio de 2003, Terry experimentó un gran avance.
El mismo aconteció cuando Angilee, la madre de Terry, fue
al sanatorio para ver a su hijo.
La enfermera, como era costumbre, condujo a Angilee hasta
la habitación de su hijo. Al llegar, al igual que otras
veces, preguntó al paciente quién es la persona que lo vino
a visitar.
Esta vez, para el asombro de todos, Terry respondió 'mamá".
En ese momento, Angilee casi se desmaya.
La madre del hombre (Terry ya tenía 38 años), y la enfermera
estaban completamente sorprendidas, y también lo estaba
Terry, quien lo demostraba en sus ojos, a los que abrió
enormes.
Al otro día, Angilee recogió a su hijo y lo llevó a casa.
Una vez llegados, Terry pidió “Pepsi”.
El 14 de junio, víspera del Día del Padre en Estados Unidos,
Terry incorporó un nuevo término a su vocabulario, mencionó
la palabra "padre".
Al día siguiente, Angilee llevó a su hijo a la clínica,
y el equipo médico quedó perplejo por los avances mostrados
por Terry.
La madre le dijo: “¿qué puedes decir?' Terry le respondió:
'Lo que yo quiera".
MORALEJA
Esta historia verídica nos enseñó que es posible vivir en
estado inanimado durante varios años, reincorporarse y volver
a vivir como cualquier ser humano.
Aunque debemos reconocer, que durante este tiempo que duró
su estado vegetativo, Terry fue alimentado con sueros. Pero
el caso de la fábula creada en torno a Disney, no fue igual,
pues él, según la leyenda, fue congelado realmente, por
lo que no fue posible que se le suministre suero ni productos
similares.
Ante la diferencia entre los casos preguntamos ¿Es posible
también en la realidad, que un cuerpo sea congelado, permanezca
sin alimento muchos años, y luego vuelva a la vida como
antes?.
El Talmud explica que eso es posible.
EL RELATO TALMÚDICO
Había en Israel un erudito excepcional, de notables conocimientos
en el campo de la Torá y poseedor de una conducta ejemplar.
Este erudito se llamaba Joni Amehaguel, y merced a su intachable
calidad de vida, el Eterno asiduamente complacía sus solicitudes.
Rabí Iojanán dijo acerca de él: toda su vida, Joni Amehaguel
se preocupaba sobremanera porque no entendía el versículo
que declara “cántico de las ascensiones, cuando haga tornar
Di-s el cautiverio de Sión, será como un sueño”. (Salmos
126: 1) – El versículo habla acerca del regreso del pueblo
de Israel a su tierra después de 70 años de exilio en Babilonia,
y compara esos años a un sueño.
Estos 70 años fueron mencionados en el libro del profeta
Jeremías (25: 11): “Y servirán... al rey de Babilonia durante
70 años”. Y también fue dicho: “Cuando se completen en Babilonia
los 70 años, os recordaré -dice el Eterno-” (Jeremías 29:
10).
Ante la declaración del Salmo antes citado, Joni Amehaguel
dijo: ¿existe alguien que duerma 70 años en un solo sueño?.
La respuesta a esta cuestión no llegaba, y por eso Joni
estaba muy preocupado.
Un día, Joni Amehaguel caminaba por el camino, cuando de
pronto divisó cierto individuo que planta un árbol de algarrobo.
Joni le dijo: “¿cuántos años deben transcurrir hasta que
ese árbol produzca frutos?”.
El hombre le respondió: “Se necesitan 70 años”.
Joni Amehaguel le dijo: “¿piensas que vivirás 70 años y
disfrutarás de los frutos?”.
El individuo le respondió: “Yo hallé un mundo lleno de algarrobos,
por eso, así como mis antepasados plantaron para mí los
algarrobos que hallé, a pesar que sabían no disfrutarían
de sus frutos, del mismo modo yo planto para mis hijos,
a pesar que sé que no disfrutaré de sus frutos”.
Joni Amehaguel se retiró de allí, se sentó a comer su sándwich,
se hizo presa de él el sueño, y quedó dormido. Quedó cubierto
por una roca, permaneciendo allí oculto. En ese lugar durmió
por espacio de 70 años sin despertarse.
Cuando se levantó, vio al hombre que recolectaba algarrobos.
Joni le preguntó ¿tú eres el mismo que lo plantó?.
El que recolectaba algarrobos le respondió: “soy el nieto”.
Joni Amehaguel reflexionó y dijo: entiendo que dormí 70
años.
En eso, Joni ve que a su burra le nacieron muchas crías,
lo cual es una prueba más de que no se trata de una ilusión
y efectivamente durmió por espacio de 70 años.
Tras unos instantes, Joni fue a su casa, golpeó a la puerta,
y preguntó: “¿el hijo de Joni Amehaguel aun vive?”. Le respondieron,
el hijo no, pero el nieto sí está vivo.
Les dijo: “¡Yo soy Joni Amehaguel!”
Los habitantes de la casa no le creyeron, por eso, Joni
se retiró de allí y fue a la casa de estudio –Beit Midrash-.
Allí escuchó a los sabios que decían: “el estudio de hoy
está tan claro como cuando vivía Joni Amehaguel, quien cuando
ingresaba a la casa de estudio, toda pregunta que les surgía
a los sabios, era respondida por él”.
Joni Amehaguel se acercó y les dijo: “¡yo soy!”. No le creyeron,
ni le rindieron honores como era apropiado.
Joni Amehaguel se sintió deprimido, pidió clemencia al Eterno,
y murió.
El sabio Raba, años después, al enterarse de este suceso
dijo: “esto es lo que dice la gente, o un compañero, o la
muerte”. Es decir, si la persona no posee amigos que le
brinden el honor que merece, es mejor no vivir. (Tratado
talmúdico de Taanit 23ª)
UN ÚLTIMO DETALLE
Con lo visto en los casos de Karen Quinlan y Terry Wallis
comprobamos que es posible vivir en estado vegetativo por
varios años, y con lo revelado por el Talmud, que es posible
hacerlo sin recibir alimento. Por lo tanto, tenemos ya casi
todo resuelto, y nos falta un solo detalle para corroborar
que la leyenda del congelamiento de Disney es posible en
la realidad, nos resta comprobar que también un cuerpo muerto,
puede mantenerse íntegro, sin la inserción de suero o productos
nutritivos, para resucitar algún día.
Tal fenómeno lo encontramos en el tratado talmúdico de Babá
Batrá 17. Allí se cita el caso de Abraham, Itzjak, Yakov,
Moshé, Aharón, Miriam y Biniamin. Estos individuos fueron
celebridades del pueblo judío, que entregaron su vida para
hacer la voluntad de Di-s y superar todas las pruebas que
el Eterno les puso. Por eso, sus cuerpos no fueron alterados
después de la muerte.
Para corroborar las palabras del Talmud, es propicio destacar,
que también en la actualidad hallamos una evidencia que
revela la posibilidad de que el cuerpo se mantenga inalterado
después de la muerte, pese al paso de los años.
El caso que citaremos a continuación fue avistado en el
siglo XX, en tiempos en los que Rabí Iosef Shaul Natanzon,
era el rabino de Lemberg. (Ciudad fundada en 1270 en zona
ucraniana, que permaneció bajo el poder ruso hasta mediados
del siglo XVIII. En 1772 pasó a manos austriacas, y en 1918
fue conquistada por los ucranianos).
El citado Rabí declaró, que en tiempos de su ministrado,
la tumba de Rabí David Halevi (famoso comentarista del código
de leyes) fue abierta en forma accidental. En ese momento,
los que se encontraban allí avistaron algo increíble, el
cuerpo de Rabí David Halevi estaba intacto, como si hubiese
sido enterrado recientemente. Pero resulta que el citado
Rabí murió como doscientos años antes de esa fecha. Este
acontecimiento revolucionó la ciudad, y se convirtió en
el tema central de las conversaciones. (Parparaot la Torá
parashat Jaie Sara)
UNIENDO CABOS
Con esta última evidencia, sumada a todas las demás que
mencionamos antes, estamos en condiciones de decir, que
la leyenda creada en torno a Disney acerca del congelamiento
y resurrección futura, es algo técnicamente posible.
Además, debemos destacar, que esta idea de otorgar la inmortalidad
a una persona, imaginada por el socio de Disney, Roy O.
Disney, junto al dibujante Marc Davis a fines de enero de
1967, no por casualidad se introdujo en la mente de ellos.
Se les ocurrió, porque era el momento apropiado para que
el mundo sepa que ello es posible. Y la finalidad de esta
revelación, tenía como objetivo difundir que se trata de
una de las cosas programadas por Di-s desde que creó el
universo, y que se revelaría en su debido tiempo. Tal como
lo hemos visto en las citas talmúdicas mencionadas, de manera
clara y explícita, lo cual prueba que se trata de una cuestión
planificada de antemano por el Eterno.
De esta manera, a través de la revelación mencionada, y
de tantas otras que se fueron sucediendo a partir del siglo
XIX, a partir de la época de la revolución industrial, se
manifiesta en el mundo el despertar de la ciencia anunciado
por los sabios de antaño. Esto como consta claramente en
el Zohar (el libro de kabala más popular), pues allí dice:
“en el sexto centenio del sexto milenio, las fuentes de
la sabiduría se abrirán”.
Esta apertura de la sabiduría, ocurrió en la época previa
a la venida del Mesías, llamada la “era de los talones mesiánicos”.
En ese momento, cuando el Mesías venga, acontecerá algo
extraordinario, la fábula creada en torno a Disney se hará
realidad, pues los muertos resucitarán. Y aquellos que merced
a su conducta intachable conservaron sus cuerpos intactos
aun después de la muerte, se levantarán, recibirán su alma
y volverán a la vida.
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