Mística

La tolerancia suprema

El Eterno es tolerante con los pecadores en este mundo. ¿Por qué razón? Porque este mundo es parte del Otro Lado, denominado Sitra Ajara, que es el lado de la impureza. Pues cuando Adán pecó, la serpiente prevaleció sobre él, y le fue dado al hombre el libre albedrío, concediéndosele un buen instinto y un mal instinto. Por tal razón, cuando alguien desea hacer el mal, no se le impide que lo haga, hasta que este mundo pasa a ser de él concretamente y le es posible tener provecho de los bienes de este mundo a voluntad.

Pero el Mundo Venidero es parte de la santidad, y es la parte de los justos. Pues allí está la morada de las almas de los justos, y los entes impuros denominados jitzonim ni las otras fuerzas del Otro Lado -Sitra Ajara- pueden ingresar a ese lugar. Esto es así para que los justos estén con la corona de gloria del Amo de ellos, o sea, la irradiación de luminosidad de la Presencia Divina -Shejiná-.

Estos dos flancos mencionados están este frente a este. Uno es el flanco del Mundo Venidero que es el flanco de la santidad, y el otro es el flanco de este mundo, que es el flanco del Otro Lado -Sitra Ajara-, el cual impurifica. El Mundo Venidero está dispuesto para los justos, para que reciban su pago, y el mundo este, está dispuesto para los malvados, para que disfruten del mismo. Y todo está dispuesto esto frente a esto. Bienaventurados esos justos que no tienen parte en este mundo, sino en el Mundo Venidero. Pues no es apropiado que los justos disfruten del flanco del Otro Lado (Talmud, Zohar, Midrash).

 

Últimos artículos publicados  

Envíanos tu comentario

Nombre:

E - Mail:

Asunto:

Recomendado
Redes Sociales
Imperdible
Seguimiento
Novedad
Buena onda
Editoriales
Entretenido
Sensacional
Videos Alegres
Shabat
 
 
 


Copyright 2007 Todos los derechos reservados
Judaismo Virtual

 

fin

Esta pagina ha sido visitada veces