Cada
uno de nuestros hijos nace con ciertas características,
y una “combinación” propia de cualidades
y destrezas que irán dando a conocer esa personalidad
que aflorara o no, según lo vayamos educando y el
vaya percibiendo su vida.
El
verdadero educador (padres, pariente, o maestro) no solo
nos transmite información, nos enseña a pensar
acerca de ella. No se debe hacer que los niños dependan
de otro para resolver sus problemas, hay que darle los instrumentos
necesarios, la orientación, pero enseñarlos
a tomar responsabilidades y decisiones aunque cometan errores,
porque de ellos también aprenderán. Es así
que vamos sembrando valores y construyendo limites para
ir educando a nuestros hijos a medidas que van creciendo.
Sembramos amor, responsabilidades, fe, vamos modelando.
El
sembrar es, como su nombre lo indica, tal cual como plantar
una semilla que tarde en germinar y a la que hay que regar
para que no se pare el proceso de crecimiento y se pierda
la semilla, es un trabajo del día a día que
hay que cuidar, abonar, podar, regar. De igual forma es
el educar y formar a nuestros niños hay que estar
a lo largo de su crecimiento acompañándolos
y sembrando valores según la edad y el entendimiento
del niño vaya desarrollándose.
Sembrar
es un proceso continuo que se mantiene a si mismo, las semillas
se esparcen con el viento y las raíces van creciendo.
Sembrar y rezar están relacionados Pero no solo debemos
sembrar y esperar resultados ya que estaremos haciendo niños
sin estructuras sólidas es por ello que igualmente
se van construyendo límites, se va produciendo cambios
de conducta, y los resultados son inmediatos. Sembrar produce
resultados visibles mas lentamente que construir. Sin embargo
jamás un ladrillo producirá otros ladrillos.
La
acción de construir sola hará un niño
obediente, carente de iniciativa propia. Construir es importante
por que imponemos horarios de ir a dormir, limitar las “chuchearías”,
cepillar los dientes, etc. Construir crea hábitos
que mantienen a los niños físicamente, emocional
y espiritualmente sanos.
La
construcción es básica porque les da a los
niños una percepción de la existencia del
bien y del mal. Debe darse normas, disciplina. La construcción
también crea hábitos tanto físicos
como psíquicos y hace de ellos personas sanas. Ambos
tanto construir y sembrar son procesos de igual importancia,
ya que ambos se necesitan por que se complementan. (1) Limitar
a nuestros hijos es de suma importancia, es darles a saber
que hay barreras que delimitan, es darle contención,
es hacerlos saber que existen límites en la vida.
Si hemos de pecar en algo, es en dar muchos limites por
que siempre se pueden “soltar”, sin embargo
cuando los criamos sin limites, no hay forma de “recogerlos”.
Un
niño privado de una estructura se vuelve en un adulto
sin limitaciones, sin control. No podemos enseñar
a los niños solo con palabras, debemos dar el ejemplo,
por que eso de” has como digo, no como hago”,
no funciona. El niño aprende de tres formas: - Con
el ejemplo - Con el ejemplo - Con el ejemplo Los niños,
sobretodo de pequeños nos observan y juegan a ser
mami y papi y la maestra, haciendo lo que ven. Dar el ejemplo
para que el nos vea y vaya aprendiendo La tarea educativa
consiste en aprovechar para bien las cualidades del niño.
El
Gaón de Vilna, en sus comentarios del libro de Proverbio
(22:60) dice:"Educa al niño según su
camino", el joven debe ser educado según sus
cualidades, su naturaleza, dentro de un camino de valores
y moral, con entendimiento de lo que se le enseña,
así al llegar a la edad de adulto no se aparte de
su senda. En el Tratado de Shabat explica Rabi Eleazar que
hay quien nace con inclinación de derramar sangre,
según su educación podrá ser bandido,
shojet (Quién sacrifica los animales kasher), mohel
(quien realiza la circuncisión ) u hoy en día,
ser un médico cirujano o un criminal, según
la formación moral que tenga, porque la inclinación
la poseen todos , la diferencia la hace la moral de la persona
que junto a la educación podrá hacer de ese
individuo un gran cirujano. "La educación....no
debe ser limitada a la adquisición de conocimientos
y a la preparación para una carrera...o para como
se dice comúnmente, para vivir mejor.
Debemos
pensar en términos de una 'mejor vida', no solo para
el individuo sino para la sociedad en su totalidad. El sistema
educativo debe prestar mayor atención, en realidad,
la atención primordial a la formación del
carácter, con énfasis en los valores éticos
y morales." (Rebe Menachem M. Schneerson) Los valores
son como una brújula, que nos guía a través
de la vida, tenemos la certeza de lo que es correcto y lo
que no lo es. Ese sentimiento de certidumbre, nos hace sentir
una paz interior, una sensación de que hacemos lo
correcto, de seguridad en uno mismo de lo que se espera
de uno. Nuestros hijos se nutren de una buena alimentación
física ingiriendo unos alimentos sanos y nutriendo
también su alma con el amor que les profesemos. Los
niños florecen cuando están rodeados de amor,
les da seguridad, tranquilidad, autoestima…..etc.
Igualmente no podemos estar presentes en todo lo que nuestros
hijos hacen o donde ellos estén, pero si nuestras
palabras estarán presentes en sus mentes cada vez
que se les presente una situación. Por supuesto no
podemos hablar de educación sin hablar de amor y
respeto.
Un
niño pequeño tiene sentimientos y hay que
aprender a escucharlos, los niños los manifiestan
trasmitiéndolos, ya sea hablando, llorando, peleando.
Hay que “escuchar” lo que nos tratan de decir.
Los niños necesitan mas de “modelos”
para imitar que de criticas constantes. Educarlos no solo
es para prepararlos para su adultez, es la vida misma ya
que uno aprende mientras vive .No solo es enseñarles
materias importantes como a contar, pues hay muchas cosas
importantes que cuentan, que no solo es las matemáticas,
o ciencias, sino moral, límites, sembrar, construir,
y sobre todo a amar y respetar. Los seres humanos fuimos
creados con un propósito: ser cada vez mejores, más
altruistas (procurar el bien ajeno aun a costa del propio)
Cuando
incentivamos sistemas educativos que justifican la debilidad
humana en lugar de superarnos perdemos la conciencia de
nuestro objetivo. La historia ha demostrado cómo
grandes culturas han desaparecido y la sociedad degenera
cuando la educación no consigue fortalecer la voluntad
para que supere los instintos y deseos y placeres. Desde
la perspectiva judía, el saber, el conocimiento y
lo intelectual, no es un fin en sí mismo, sino un
medio para desarrollar nuestra potencialidad de dar y aportar.
Rabi
Pinjas dijo.”En cada uno hay algo precioso que no
existe en nadie más. Por eso se dijo:”No menosprecies
a hombre alguno” Los jasidim creen que cada hombre
trae, desde su nacimiento, algo nuevo al mundo. Para ello
El enriquecimiento de la Creación es continuo. Variar
lo continuo es el trabajo de un alma que se precie. “Toda
ideología cuyo objetivo consiste en neutralizar la
individualidad, Iniciativa y libre albedrío, se encuentra
en sentido inverso a la Verdadera naturaleza del hombre”
(2). El educar a nuestros hijos, según su camino,
con valores y límites harán de ellos adultos
exitosos, que aporten y colaboren con la sociedad en la
que viven, respetando a sus prójimos, entendiendo
el real valor de la vida.
Nelly
Klein
Bibliografía
1.-Ilumina
un Alma por Lawrence Kelemen
2.-
http://www.halel.org
3.-Oraita
por Mario Satz
4.
Historias, Cuentos y Reflexiones por Nelly Klein
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