Actualidad

Corazón con Agujeritos

“¡Él le rompió el corazón! Ella no se merecía eso”. “Está muy triste, su corazón está partido, despedazado…” No existe nada más descriptivo y sentido que estas afirmaciones.

Ya a lo largo de la historia la poesía, la música y la literatura se encargaron ampliamente de tratar este asunto por demás difícil de sortear: el amor.

Las relaciones humanas son complejas. Un vínculo es comprendido por personas que se criaron en diferentes contextos, desiguales familias y hasta -quizá- con distintas culturas. No resulta tarea simple conjeturar dos partes en una. Entonces, ¿cómo podemos pretender que sean fáciles de afrontar?

Moisés estaba decidido que la relación no daba para más. Hacía ya unos meses había conocido a Esther, con quien en un principio las cosas iban aparentemente muy bien, pero habían llegado a una etapa que la atracción casi ni existía. Pero… ¿cómo cortar una relación sin herir sentimientos ajenos?, ¿sería preferible dilatar los plazos por no saber cómo enfrentarlo, a costa de la otra persona?

Cuidar el honor y respeto de nuestro compañero, es el primer paso a tener en cuenta cuando comenzamos un vínculo afectivo. Es la regla por excelencia que debemos tener en cuenta.

Ya en otra oportunidad hablamos de cómo cortar una relación de la mejor manera. Les recomiendo el artículo “De Corazones Rotos”, ubicado en la sección “Vivencias” de este mismo sitio.

En esta ocasión me gustaría centrarme en el post-corte de la relación. Si bien puede ser una decisión personal y hasta necesaria, sea tomada conjuntamente o haya venido de una de las partes, no deja de ser doloroso el hecho de cortar un vínculo con un ser humano con el cual se compartieron muchas cosas. A mayor duración de la relación, mayor dolor.

Es que no se puede olvidar lo vivido. Seguramente cada una de las partes dejó una huella en el otro. Vivencias, momentos, recuerdos… sucesos que no son fáciles de olvidar. A veces uno quisiera apretar un botón y que se borraran de su conciencia, como por arte de magia. Y todo, para evitar el dolor…

Por eso es frecuente que posteriormente al corte, se generen comentarios despectivos sobre la otra mitad, queriendo auto convencerse que aquel o aquella no era para uno. Lo que quizá muchos no tengan en cuenta es que el hecho que no vaya para uno, no significa que aquel otro no posea cualidades extraordinarias, ejemplos a seguir.

Porque es más fácil olvidar desde la bronca, desde el desprecio, el resentimiento, que afrontar el dolor que implica dejar a un ser que posee muchas cualidades loables. O, peor aun, olvidar desde el rol de víctima, del pobrecito, al que hicieron “tantos males”.

Negar o tapar el dolor con los “sabios consejos” de las amigas, ellas que intentan desenfrenadamente convencerte diciendo: “¡era un inútil, tú mereces algo mucho mejor!”, provoca que te sitúes desde el padeciente y no desde dos personas que tuvieron las mejores intenciones en formar una relación sana, pero que por “h” o por “b” no se dio.

No es un pecado poner un fin a una relación cuando las cosas no van. Sí lo es seguirla sin considerar el respeto por la otra parte, que sí podría estar interesada.

En la vida constantemente vamos perdiendo cosas, adquiriendo otras tantas nuevas, que nos fortifican como seres humanos. Aprendizajes magnos que nos enriquecen espiritualmente. Etapas evolutivas, empleos, mudanzas, amigos que viajan al exterior.

Perdonar libera, nos hace libres. Situarse en la bronca, el odio y el rencor, lo único que provoca es esclavizarse en la impulsividad (aunque realmente existan motivos suficientes como para hacerlo).

¿Acaso el accionar de otras personas van a condicionar nuestros sentimientos?, ¿nuestra manera de sentir?

Es importante hablar del tema hasta el hartazgo. “¿Cómo se conocieron?, ¿cómo fueron las primeras veces?, ¿qué fue lo más lindo que te dijo?, ¿cuál fue el momento que más se quisieron?, ¿cuándo lo sentiste más cerca de ti?” Resignificar el dolor extrayendo los lindos momentos que vivieron juntos. Recordar desde la alegría, los buenos lapsos, no desde el dolor. Encontrar algún buen amigo con ganas de escuchar. Hablarlo, hablarlo y hablarlo. Nunca dejar de hacerlo. Reconocer la pérdida, que aquella persona no estará más a nuestro lado. Reconocer también el dolor, la aflicción. Que puede haber días que nos sintamos tristes, con estados de ánimo cambiantes (lo que no implica una depresión o que debamos tomar antidepresivos), pero que debe ser un estado pasajero, no instalado en nosotros. Si vemos que persiste durante muchos meses, allí sí no dudar y solicitar ayuda terapéutica.

Reconocer los sentimientos que van surgiendo: “¿qué es lo que siento por esta pérdida?, ¿bronca?, ¿dolor?, ¿impotencia?, ¿angustia?, ¿frustración?, ¿desilusión?, ¿sorpresa?, ¿alegría?, ¿alivio?”, ayuda sobremanera a esclarecer internamente el proceso que se está transitando. Deja más tranquila el alma, provocando un alivio emocional importante. Tener las cosas claras ordena las ideas, y la razón muchas veces sana las heridas emocionales.

También escuchando otras historias de personas que vivieron experiencias similares, ayuda considerablemente a superar la pérdida. El individuo va concientizándose que no es el único que pasó esas experiencias, y que siempre hay casos más angustiantes y desoladores. De allí la importancia de poder conformar un grupo terapéutico de tipo temático, en donde el feedback es muy interesante en este tipo de crisis.

El gran mensaje que nos debe quedar luego de terminar con una relación es no volver a cometer los mismos errores (si es que existieron). Preservar el acontecimiento como una etapa más de la vida, en donde esta misma nos va enseñando a cada instante cómo debemos manejarnos.

Que, tal como un comerciante, realizamos una “inversión” pero que no tuvo los frutos deseados. No era para nosotros o no tomamos los recaudos necesarios.

Y que por algo Di-s puso en nuestras mentes (sea de una de las partes o de ambas) terminar con la relación. Nosotros rezamos y le pedimos que nos otorgue inteligencia para tomar las mejores decisiones, pero de allí, no podemos hacer nada más.

Me gustaría cerrar con una frase que leí hace poco y me pareció muy interesante: “si hay gente que tiene que entrar a tu vida, que entre… si hay gente que tiene que salir de ella, que salga… pero que no se queden en la puerta porque molestan a los que quieren entrar…”

Alan Owsiany

Untitled Document http://www.alanconsultor.com.ar

http://reflexionando21.blogspot.com/


Alan J. Owsiany es Consultor Psicológico (Counselor). Al terminar sus estudios de bachillerato, estudió 1 año en Yeshivat "Kneset Jizkiahu" - Kfar Jasidim (Rejasim, Israel).

Desde la psicología humanística existencial (enfoque al que toma como columna vertebral), se esmera en aplicar su profesión dentro del marco de la Torá y las mitzvot.

Actualmente desarrolla tareas como docente integrador y acompañante terapéutico en escuelas ortodoxas de la comunidad.

 

Últimos artículos publicados  
 
 

 

  .  
.

Busca el libro con tu nombre aquí


Frases inspiradoras

En esta época moderna, donde hay tanta tecnología e innovación, es cuando más falta hace la energía humana salida directamente del corazón, y transmitida personalmente, sin la mediación de ningún intermediario tecnológico; esa pequeña pero gran acción es capaz de revivir las esperanzas y renovar la energía de la persona con quién hablamos, y también la nuestra propia.

—————

No siempre es suficiente con la buena disponibilidad, y la capacidad individual, ha veces para triunfar también hay que valerse de la creatividad.

—————

Donde hay unión no hay traición, pero si surge división, la invasión de los sentimientos de odio y rencor crecerán y se multiplicarán, y nadie ganará; por eso, siempre es bueno multiplicar los esfuerzos para conservar la unión, que aunque mucho se pierda en lo que respecta a los deseos personales, será mucho más lo que se gane por el efecto de la fuerza grupal conjunta.


 

Conoce la Energía
de las letras de
tu NOMBRE


¡Este libro te ayudará a superarte!

Vídio de Presentación

 

¡Imperdible!

¡Más Novedades!

  .  
.

¡Únete a la página y conoce todas las novedades!

Click aquí


¡Ya está en librerías!

  .  
.

 

Clik aquí para saber más


¡La novedad que todos estaban esperando!

Si te apasiona la Mística y la Numerología, te recomendamos leer un libro que seguro te fascinará: Numerología y Cábala. Es una obra elaborada a tu medida.

En el mismo encontrarás un compendio completo de las letras hebreas y las enseñanzas místicas que surgen de las mismas. Además, hallarás el desarrollo y la explicación de temas trascendentales, vistos según la óptica de la Numerología y la Cábala.

Todo está explicado en forma clara y amena. Muy recomendado: IPara conocer más sobre el libro Numerología y Cábala, click aquí

     
.

Envíanos tu comentario

Nombre:

E - Mail:

Asunto:

Recomendado
Redes Sociales
Imperdible
Seguimiento
Novedad
Buena onda
Editoriales
Entretenido
Sensacional
Videos Alegres
Shabat
 
 
 


Copyright 2007 Todos los derechos reservados
Judaismo Virtual

 

fin

Esta pagina ha sido visitada veces